Sobre la Guerra
Las almas nobles no quieren poseer nada gratis; menos aun la vida.
La guerra no es un concepto, es una filosofía, una eterna forma mediante la cual la providencia purifica el alma de los hombres. Para poder justificar la guerra en el plano humano el principio al cual apelar es el heroísmo[1].
Existen dos criterios para poder enfrentar los excesivos achaques de la modernidad y su pacifismo paternalista. El totalitarismo en esta forma lo es no solo por su unilateralidad y su tendenciosa manera de concebir el mundo, sino por haber deformado el principio de la guerra a su grotesca manifestación material midiendo su valor por sus consecuencias materiales nefastas, sin embargo la guerra posee la forma de manifestación del ser, cuya purificación puede solo hacerse material en su forma brutal y no tendría su capacidadde elevación del espíritu sino fuese así. Si la guerra quita por un lado material, transfigura y eleva por la vía espiritual.
La guerra permite la transfiguración del conocimiento de la vida en función de la muerte, brinda al hombre la capacidad de reencontrar al héroe que anida en él[2]. Para sus fines de elevación y es siempre fuerza centrípeta.
La promoción del espíritu burgués, la cobardía institucionalizada y hecha moral humana es el veneno más corrosivo para el carácter, cuando el alma humana ha perdido la tensión de sus resortes por la incredulidad, la debilidad y los vicios gangrenosos que son la consecuencia del exceso de civilización [3] y el espíritu mercantilista solo puede revitalizarse con la sangre.
En una palabra se diría que la sangre es el abono de esta planta que se llama genio.[4]
Aferrarnos a la guerra es contemplar al ser en su más excelsa luz, es la manera como el hombre de alma noble se manifiesta, la gratitud hacia la vida es la entrega de esta misma, somos el último aliento de una muerte leal, la conquista de la muerte bella. No se requiere de mayor ofrenda que nuestra sangre, ni mayor intercesor que integridad en el combate, de ahí que la máxima-La sangre de los héroes está más cerca de Dios que la tinta de los sabios y las oraciones de los devotos[5]- encierra la sabiduría del orden celeste.
[1] Julius Evola, Metafísica de la Guerra.
[2] Julius Evola, Metafísica de la Guerra.
[3] Jhosep De Maistre, Consideraciones sobre Francia.
[4] Jhosep De Maistre, Consideraciones sobre Francia.
[5] Fragmento extraído de la tradición del Islam.




muy bueno , tiene buen significado
Como diría el GRITO DE GUERRA ates de la Batalla…
“Soldados que es lo que hace crecer la hierba en el campo… SANGRE!; para que estamos hechos… para la GUERRA; que daremos a enemigo… MUERTE!”
Excelente escrito, mis felicitaciones y un gusto encontrar a un evoliano por estos lares del ciberespacio!
Es todo un honor conocerlo caballero, estaré leyendo su blog y comentándolo.
Saludos!