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Políticas Nacionales

Dejo el boceto de una investigación sobre las políticas Nacionales.

ImagenPalabras claves: objetivos nacionales, aspiración nacional, potencial nacional, interés nacional.

Título: las políticas nacionales

Preámbulo:

Uno de los grandes problemas de la ciencia política es que su lenguaje no ha logrado la “artificialidad” necesaria para poder ser utilizada solo por los expertos[1], esto ha generado que el uso de la terminología del cientista político está en manos de los profanos, mayormente la poderosa interpretación mediática.

 Luego cuando se nos presenta los términos como: política, política pública, sistema político, poder político, nos quede una extraña ausencia de sencillez inexplicable de estos conceptos.

La política nacional tiene como “ethos” primario, una estructura de diseño que pasa por conocer el significado metafísico de la nación mediante el rol del Estado en la acción, lo cual significaría que el Estado puede solo ser conocido mediante  su praxis.  Schmitt, tal vez el más agudo hombre de comprensión sobre lo político lo expresó lo mismo bajo la premisa: “el concepto de Estado presupone el concepto de lo político”. [2]

 Lo que nos lleva a la pregunta siguiente ¿cuál es la praxis del estado? En principio toda razón de la existencia de la nación[3] como forma de organización[4] superior tiene dos únicas motivaciones: la supervivencia del organismo y su continuidad en el tiempo.

Ya desde los inicios de la humanidad la observación de estos axiomas políticos había despertado el cálculo de los estadistas, y de estas leyes se desprenderían la construcción de la organización jurídica y política. 

Uno de los más grandes observadores de la antigüedad, Aristóteles, cuyas obras no son más que la síntesis del sentido común; había llamado a estas dos motivaciones del Estado: “Bien Común”. Concepto que repercutiría hasta nuestros días y  que ha sido interpretado, negado, tergiversado, pero nunca obviado, esto da sustento a mi tesis del carácter de Ley primaria de la Ciencia Política.

Pero, qué es el bien común, aunque la sociedad  se base en el mismo principio es mucho más compleja que hace siglos, luego tenemos que llevar este concepto a su desarrollo contemporáneo. Bien común es: “El Estado de condiciones espirituales y materiales de un pueblo para el desarrollo de su población”[5].

Luego, siguiendo la lógica textual, el Estado llevaría a su aplicación en todos los campos de la vida mediante el Bienestar general y la Seguridad Nacional.

Sin embargo, no todo Estado logra establecer el Bien común, por lo que en caso de desequilibrio surge el concepto de Aspiración Nacional, como un intento de llegar a lo “optimo”.

La elaboración  del diseño tanto de la seguridad Integral, como el Bienestar General requiere una planificación mediante el conocimiento del Potencial Nacional, esto se llama Política Nacional. La política Nacional es una decisión[6][7] y tienen como fin los objetivos Nacionales.

La aspiración Nacional regula el interés Nacional; los cuales son alimentado por la investigación del Potencial Nacional: Potencialidad Nacional y Realidad Nacional.

Conclusión: El problema mayor, radica en insuficiencia del conocimiento técnico, táctico del Potencial Nacional, ya que para que esto sea posible se requiere del compromiso de una Elite que pueda hacer que pueda dirigir la opinión pública para que sean las prioridades de la aspiración Nacional y el interés Nacional los que establezcan la agenda o la Política Nacional y no la coyuntura, los lobbies, o la presión internacional.

 

Mensaje para la juventud

Quiero hacerte a ti, hermano mío, una pregunta que lanzo a tu alma como una sonda, para saber su profundidad. Eres joven y deseas casarte y tener hijos. Pero mi pregunta es: ¿Tienes derecho a aspirar a la paternidad? ¿Has triunfado, te has vencido a ti mismo, has dominado a tus sentidos, eres señor de tus sentidos, eres señor de tus virtudes? ¿O tu deseo es una manifestación de tu instinto animal, de tu necesidad sexual, de tu soledad, o de que estas insatisfecho de ti mismo porque lo que yo quiero es que sean tu victoria y tu libertad las que anhelan un hijo, ya que a ellas debes edificar por encima de ti, pero antes has de ser tu un edificio bien construido en cuerpo y alma. Reproducirte ha de ser un crear algo que sea superior a ti. Para esto te ha de ayudar el matrimonio. Has de crear un cuerpo mas elevado, un movimiento inicial, una rueda que gire por si misma; en suma, has de crear a un creador.

Llamo matrimonio a la voluntad que tiene una pareja de crear  alguien que sea superior a quienes lo crearon, ademas, al respeto que se tienen entre si quienes coinciden en desear esto. Que ese sea el sentido y la verdad de su matrimonio y no como piensa la gente que esta demás, de que es la unión bendecida por el cielo. ¡yo rechazo tal cielo!¡rechazo a esos animales prisioneros de esa red celestial!.

ASI HABLÓ ZARATUSTRA

FEDERICO NIETZSCHE

Sobre la Guerra

Las almas nobles no quieren poseer nada gratis; menos aun la vida.

 

La guerra no es un concepto, es una filosofía, una eterna forma mediante la cual la providencia purifica el alma de los hombres. Para poder justificar la guerra en el plano humano el principio al cual apelar es el heroísmo[1].

Existen dos criterios para poder enfrentar los excesivos achaques de la modernidad y su pacifismo paternalista. El totalitarismo en esta forma lo es no solo por su unilateralidad y su tendenciosa manera de concebir el mundo, sino por haber deformado el principio de la guerra a su grotesca manifestación material midiendo su valor por sus consecuencias materiales nefastas, sin embargo la guerra posee la forma de manifestación del ser, cuya purificación puede solo hacerse material en su forma brutal y no tendría su capacidadde elevación del espíritu sino fuese así. Si la guerra quita por un lado material, transfigura y eleva por la vía espiritual.

La guerra permite la transfiguración del conocimiento de la vida en función de la muerte, brinda al hombre la capacidad de reencontrar al héroe que anida en él[2]. Para sus fines de elevación y  es siempre fuerza centrípeta.

La promoción del espíritu burgués, la cobardía institucionalizada y hecha moral humana es el veneno más corrosivo para el carácter, cuando el alma humana ha perdido la tensión de sus resortes por la incredulidad, la debilidad y los vicios gangrenosos que son la consecuencia del exceso de civilización [3] y el espíritu mercantilista solo puede revitalizarse con la sangre.

En una palabra se diría que la sangre es el abono de esta planta que se llama genio.[4]


Aferrarnos a la guerra es contemplar al ser en su más excelsa luz, es la manera como el hombre de alma noble se manifiesta, la gratitud hacia la vida es la entrega de esta misma, somos el último aliento de una muerte leal, la conquista de la muerte bella. No se requiere de mayor ofrenda que nuestra sangre, ni mayor intercesor que integridad en el combate, de ahí que la máxima-La sangre de los héroes está más cerca de Dios que la tinta de los sabios y las oraciones de los devotos[5]- encierra la sabiduría del orden celeste.


[1] Julius Evola, Metafísica de la Guerra.

[2] Julius Evola, Metafísica de la Guerra.

[3] Jhosep De Maistre, Consideraciones sobre Francia.

[4] Jhosep De Maistre, Consideraciones sobre Francia.

[5] Fragmento extraído de la tradición del Islam.

El Estado Terrorista

El Estado del miedo

I INTRODUCCIÓN

El film Estado de Miedo está basado y tiene como fuente medular el trabajo de la CVR, a su vez intenta explicar el costo social del enfrentamiento contra el terrorismo del PC-SL. Esta película sigue los hechos ocurridos en el Perú, pero a la vez es una alegoría sobre la actual guerra mundial contra el terrorismo. De esta forma luego de que la CVR concluyera que el 70% de las 69,000 víctimas de la lucha contra el terrorismo eran quechuahablantes, convocaron un equipo de traductores para realizar el primer largometraje en quechua, hecho resaltante que permite formar conciencia sobre el resultado que pueden tener ideas nefastas como la marxista y su sentido de violencia de la historia. Además fue respaldado por la Fundación Ford para su producción, y distribuido por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.

II ARGUMENTACIÓN

Desde el inicio del mandato de Alberto Fujimori, el caos en todas sus manifestaciones fue el principal enemigo de la Nación, la estrategia de Sendero Luminoso parecía prosperar, en medio de este ambiente Fujimori encarnó al hombre que podría librar al Perú de la violencia, por ello el autogolpe de 1993 tuvo un gran grado de aceptación, dentro de este nuevo contrato social establecido en una época decisiva, la población había cedido libertades a cambio de seguridad, el rol de las fuerzas armadas se convirtió en protagónico para la culminación de la pacificación.

En vista del entorpecimiento por parte de las autoridades democráticas del congreso y los poderes del Estado en la lucha contra el terrorismo Fujimori tomó la medida de asumir el control total del Estado, solo de esta forma se podía combatir la violencia clasista que azolaba la patria.

El testimonio del General Rodolfo robles señala

Fujimori nos convocó, y explico que SL estaba por tomar Lima, era necesario tomar los organismos políticos que estaban entregando la nación al terrorismo, ya que la democracia permitía la acción del terrorismo senderista.

Miles de personas fueron encerradas por terroristas, El Servicio de Inteligencia sabía que Sendero Luminoso-Partido Comunista tenía dentro sus filas trabajando a muchas personas, esto lo reconoce Jose vizcardo ex mando medio de SL al indicar que

En sendero había simpatizantes, cuadros, apoyos, milicianos, combatientes; todos hacían acciones, todos hacían acciones, pero para las grandes acciones habían grupos especiales.

Luego, hubo muchas personas que estuvieron presas por el solo hecho de volantear, esto que al parecer resulta ridículo es significativo ya que incluso el mínimo apoyo a los poderes subversivos en grandes proporciones generaba todo un aparato de propaganda irreversible.

Al ser la violencia subversiva tan atroz contra el campesinado, elemento distante a las luchas clasistas proletarias se les intentó relacionar con las cosmogonía andina señalando que Abimael era como la lluvia, que no podía ser entendido, que llegaba cuando no se lo esperaba para retirarse como una serpiente, sin embargo aun con todos estos burdos engaños el campesinado se empezó a organizar derrotando al Partido Comunista en el campo, al darse cuenta que su lógica de la guerra del campo a la ciudad no daba resultado mandó atacar Lima, esto exaltó y atemorizó más a la población, las universidades nacionales habían sido un blanco estratégico para los comunistas subversivos, y cumplían la finalidad de preparar intelectuales y luchadores de la revolución que más adelante adquirirían la dirección o los mandos medios y altos del Partido Comunista.

Frente a esta crisis el planteamiento de Fujimori era combatirlo con más violencia, surgieron propuestas más interesantes por parte de las mismas FF.AA., donde se señalaba que se no puede dar golpes ciegos, deben de tener mejores trabajos de inteligencia.

Todos creían que Abimael estaba en Francia, Inglaterra, en la selva, Benedicto Jiménez y su equipo demostraría lo contrario, ya llegaría su hora.

El Partido Comunista-SL veía en el ejército su gran enemigo, sin embargo no tenía en cuenta el trabajo cuidadoso de la Inteligencia de la Policía Nacional, el caso más representativo lo trae en mención Benedicto Jiménez quien con una hábil unidad de detectives había recaudado información por cuatro años, la visión estratégica, la que predominó fue la que coronó con éxito la captura del líder mayor de Sendero Luminoso, y fue Fujimori quien se apoderó de las condecoraciones de la genialidad de Jiménez.

Al cortarle la cabeza a Sendero Luminoso, poco a poco fueron cayendo los demás líderes, el movimiento se fue desintegrando, hasta convertirse en un grupo que no podría causar estrago al ahora todopoderoso Estado, sin embargo este poder manifiesto no se usó para transformar las estructuras sociales, como podría haberse hecho, sino que manifestó altos grados de corrupción, degradación que inculcó y deseducó a la población hasta su grado más deplorable, manipulando mediante shows de televisión y compra de medios masivos.

Este nivel de corrupción cayó con la arremetida de grupos políticos bajo el liderazgo de Alejandro Toledo y su hábil estratégica del mito andino.

III CONCLUSIONES

  • El poder y control, útil  para poder combatir a los movimientos subversivos, sirve además transformaciones radicales.
  • Durante el periodo de Alberto Fujimori el poder controló amplias esferas del Estado.
  • La utilización de mecanismos de Inteligencia pueden ser más efectivos que la violencia en sí misma, sin embargo esta no es excluyente.
  • El terrorismo puede solo ser combatido con inteligencia y fuerza.

Definición del Fascismo

El Sr Luis Núñez ha  enviado de forma generosa una explicación coherente del fascismo, cumplo con su permiso la divulgación del video.

Profecia a mi amada mortal

El verdadero amor es el que no se posee, solo así logra ser eterno e ideal. 

Profecía a mi amada mortal

 Conocerás muchas personas, prosperarás en medio de tu miseria y abismo existencial, intentarás encontrar una pisca de mi esencia en ellos, te arrastrarás en un vacío de deleites intentando encontrarme donde no estoy, mientras más te acerques a ellos más lejos estarás de mí. Cada vez estaré más lejano, ya no seré solo un recuerdo, seré la imagen de lo único divino y puro en tu camino, pronto ya no habrá reminiscencia y solo seré un momento bello en una vida que jamás tuviste.

Confiarás en tu efímera fortaleza, que se derrumbará luego de tus infructuosas hazañas, mi mirada caerá inexorable sobre tus noches oscuras de pasión inútil, seré el guardián de un tesoro que no llegaste a conocer, el ángel azul de un momento que ya no existe, seré nieve en la intensidad del sol, caerás siempre en el silencio, cuando un detalle te lleve a la puerta de mi rotunda mirada y no sabrás porque.

Intentarás recuperar y cambiar las circunstancias negándome, conseguirás momentáneamente sentir satisfacción, te sentirás feliz por ello, el alba caerá y retornaré, te postrarás ante el miedo, la desolación, y la desesperación, creerás en algún momento que no hay salida, y yo estaré ahí siempre como el espejismo del pasado siempre mejor, pero siempre más borroso, esta vez ya no recordarás ni mi rostro, ni mis gestos, solo seré una briza tibia y luminosa en tu oscuridad fría, y te aferrarás a mí.

Me iré diluyendo en tu mente como el hielo en el fuegoimpío; mis virtudes humanas se irán convirtiendo en divinas en tu imaginación, mis pasiones y defectos personales se tornarán las más hermosas y justas exaltaciones humanas en tu ser. Y me habré alejado ya lo suficiente de ti, como para jamás retornar.

 Seguirás el sendero de tu existencia, ya pasado el tiempo podré mirarme a lo lejos en tus ojos marchitos, te habrás multiplicado con seres que no amabas, cumpliendo el mandato de la reproducción, la culpa caerá sobre tus canas, ya anciana desearás la muerte, como un descanso a tu larga y patética existencia, una mezcla de placeres, deleites, dolor, insatisfacción y un profundo temor a la verdad. Ya en ese momento no sabrás más de mí; solo seré algo que jamás debiste conocer, una desesperación incontenible te abrumará al intentar recordarme, llorarás, llorarás como cuando joven en mis brazos y más aún en ausencia de mis brazos, mas todo será insuficiente.

Yo estaré lejos, tan lejos como lo está Dios del Hombre.

 Y serás lo que siempre deseaste, y tan infeliz como jamás lo quisiste. Yo seré en ti la única razón por la cual querrás vivir y no lo sabrás, y la única por la que desearías no vivir y no lo sabrás.

RBF

A mi doncella

A mi doncella eterna


He percibido mucho más desde que te conocí

que en mi larga existencia

mi carácter esmerado y devoto del deber

ha logrado ver en tus rubios ojos

la inspiración de lo divino.

He comprendido el des egoísmo del amor,

he entendido la gesta épica de cada hombre glorioso

y he visto sus luminosos ojos enfrentar

la inevitable muerte con la gallardía de dios;

he vislumbrado al observar

tu bella sonrisa un poco del soplo divino,

de lo perfecto, de la eternidad y

siquiera por un momento te recordé

en otros mundos, en otras vidas

y me fue suficiente.

Eres el reflejo de todos mis anhelos

Percibidos, deseados y no deseados

Eres tal cual te conocí en otras vidas,

Hechura de lo perfecto, gesto de ternura

Dócil, suave, dulce, de bellas formas,

De bello espíritu, cándida en tu esencia, pura.

Recuerdo besos que jamás te he dado,

miradas eternas que nos dinos,

entiendo el sentido de mi actos

en el gesto de tus movimientos,

y para mí es suficiente.

Mi ser orgulloso y altivo

ha conocido en tus labios

la debilidad más cálida y deseada,

la sed de lo infinito,

la belleza de la agonía,

la gloria del héroe caído,

el último aliento de satisfacción

en una muerte leal.

La pureza de tu existencia

y la luz que destellas al mirarme,

me hace reconocerte la diosa de mis pasos

que ha retornado de siglos perdidos para guiarme;

en este mundo donde estoy solo;

parecería ser yo quien te guio,

mas eres tu quien lo haces en mí.

Intento no ser quien te posea,

pues comprendo de tu eternidad,

solo quiero contemplarte,

y ser parte del breve pestañar

que en cada momento percibido,

llevo siempre conmigo,

de tus suspiros inconclusos,

que sé que me pertenecen,

soy el aliento que aguarda en silencio

no ser descubierto ante tu tierna y rubia mirada.

Quiero ser el espacio del tiempo

que pierdes en tus momentos triviales,

más eres tú el completo de mis

momentos más eternos de importancia;

anhelo ser la distancia que nos separa,

mas eres tú la presencial azul

que duerme en mi soledad perpetua y rotunda

cada noche fría.


Mas esto tú no lo sabes,

¡Cuánto desconoces mi amada perpetua!

Has olvidado, el significado de tu origen,

La calidez de mi presencia en tus noches eternas,

La esencia de mis susurros de ternura,

en tus temores, dudas e inocencia rotunda;

soy la voz incondicional de lealtad concluyente,

en medio de la muchedumbre ingrata

que no puede entenderte

Y me observas, solamente a mí, sin conocer el por qué;

Y para mí, eso es suficiente.

Soy el esmerado hombre

que ha signado tu desdicha,

el héroe de la mirada sobria,

serena y firme, no he venido

a traer complacencia,

mi presencia te reclama,

por ser yo tuyo, y tú siempre mía;

has de despertar mi amada inmortal,

¡Es momento que despiertes!,

mundos nos esperan por conquistar,

y tú y yo poder contemplarnos

en la infinitud y perder la noción

del efímero tiempo en el primer beso,

y destruir el hechizo de la materia

que nos encadenó en el tiempo,

borró nuestras memorias

con la intención de destruir

el sublime amor nuestro.

Soy un espíritu libre,

que hoy ha comprendido,

mucho más que en toda su larga existencia,

he comprendido el sentido

de mi presencia, he llegado al fin a ti, y tú a mí.

Y para mí eso es suficiente.

El Fascismo en el Perú

Oliver Stark


El reciente triunfo legal del Cardenal Cipriani sobre una Universidad Católica manejada por ex fundadores del velasquista Partido Socialista Revolucionario y la confirmación del Tribunal Constitucional de que el manejo del Comité de Administración de dicha universidad debe, efectivamente, ser manejada por una terna en la que prime el liderazgo del Cardenal Arzobispo de Lima, según manda el testamento del que donó toda su fortuna a la institución, ha hecho recordar a un insigne intelectual de la derecha peruana, don José de la Riva Agüero y Osma.

Considerado por algunos historiadores como el fundador del fascismo aristocrático peruano, Riva Agüero fue, efectivamente, un devoto de Benito Mussolini y el fascismo italiano al que consideraba en su versión cristiana como la única fuerza capaz de frenar al socialismo ateo y el liberalismo protestante. Ferviente católico radical renuncia a sus puestos públicos durante el gobierno de Leguía en protesta por la aprobación de la ley del divorcio por mutuo disenso y desvía la donación de su fortuna de su original beneficiario, la Universidad de San Marcos, a la entonces Universidad Católica porque en la primera “se encontrarían muchos ateos”.

Así como admiró el fascismo y a Mussolini y apoyó y hasta presidió un partido desaparecido hoy, la Acción Patriótica, que apoyaría la candidatura presidencial de Manuel Vicente Villarán, Riva Agüero también era un antirracista confeso que declaraba abierta y claramente su distancia con un Hitler que, entonces, ya planeaba su solución final. Trató de unificar a las derechas peruanas de los 30 y no renegaba y más bien gritaba con orgullo y a viva voz su adherencia a la derecha a diferencia de lo que hacen hoy todos los partidos de derecha que reniegan a llamarse como tal.

Fue en los claustros de esa Universidad Católica que el fascismo arraigó de la mano de una red de colegios regentados por religiosos católicos que no solo hicieron gestos a favor del fascismo, sino también trataron de elaborar una ideología fascista peruana basados en la inteligentzia y las capas medias profesionalizadas del Perú, así como también en la experiencia histórica. Fue un intento por ideologizar desde una perspectiva culta y de muy alto nivel el descontento en la juventud por las viejas clases dominantes (¿suena familiar?), llevándolos por un camino que no creía ni en el capitalismo depredador de las riquezas nacionales (¿suena familiar 2?) ni en el socialismo ateo, económicamente inviable y aniquilador del individuo (¿suena familiar 3 ?). Lamentablemente y debido a que careció de una tradición propia a la que acudir en busca de inspiración, el fascismo en el Perú nunca levantó vuelo a pesar de contar con el apoyo de la Iglesia Católica y la capas medias.

En un Perú que se debate entre los fuegos cruzados de un capitalismo depredador y excesivamente laxo y un socialismo fracasado, cabe preguntarse si una opción de camino medio entre los dos en la que prevalezca la realidad a los principios, la razón a los sentimientos y el orden al libertinaje pueda volver a ser una opción viable para el Perú.

Fuente:

http://peru21.pe/impresa/noticia/fascismo-peru/2010-04-26/273542

La republica- lunes 26 de Abril 2010-04-27



Como nuestra propuesta ha hecho manifiesta una clara simpatía por el pensamiento de El Marqués de Montealegre de Aulestia, José de la Riva Agüero y Osma; sus aportes a la peruanidad, su integro compromiso por la moral nacional y su consecuente espíritu tradicional.

Hoy apoyamos la recuperación de las aulas y la legítima reivindicación de su voluntad.

Hoy los caviares no podrán triunfar ni hacer del patrimonio del Marqués su trinchera ideológica en contra los principios que tan celosamente defendió.

¡PUCP: catástrofe, desastre, debacle, apocalipsis caviar!

20 de Abril del 2010

Principio del formulario

Final del formulario

LIMA | Un “boccato di cardinale” (bocado de cardenal) es una expresión italiana medieval referida a que lo que se comía o disfrutaba era excelso, digno de un príncipe de la Iglesia. Y vaya que monseñor Cipriani ha logrado, con toda la justicia y el Derecho de su parte, un “boccato” de marca mayor: la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), que hacía décadas había caído en manos de un círculo caviar a pesar de lo claramente dispuesto por Riva-Aguero en su testamento.

Lógicamente, los caviares están picones al máximo y no quieren acatar la sentencia. En cambio, si hubieran ganado, ya me imagino los elogios que le harían al TC! Y no me extraña la alharaca levantada por la argolla caviar. Este fallo es una catástrofe para ellos, pues pierden a la principal fuente de su poder en el Perú. Allí trabajan, allí se publican, allí se elogian, allí se promocionan, allí adoctrinan a los jóvenes en la caviarada y desde allí influyen en la sociedad.

La PUCP es el corazón de la caviarada, ya muy debilitada tras la pérdida de El Comercio y P.21! Deberían reconocer su derrota como caballeros y el rector Marcial Rubio debería presentar su renuncia por dignidad profesional, como lo haría un gerente que hubiera llevado a una derrota jurídica de estas proporciones a cualquier empresa privada que liderase.

Refresquemos la memoria: José de la Riva-Aguero y Osma, Marqués de Montealegre y Aulestia y bisnieto del presidente José de la Riva-Aguero y Sánchez Boquete, fue un brillante intelectual conservador -hasta coqueteó con el fascismo- que devino en un catolicismo militante (incluso renunció al premierato en 1934 cuando el mariscal Benavides promulgó la ley del divorcio; antes fue alcalde de Lima) en el tercio final de su corta vida (1885-1944).

Hijo único, solterón y heredero de una inmensa fortuna, amén de alejado de San Marcos por una pifia irrespetuosa de estudiantes apristas y comunistas a V.A. Belaunde, Riva-Aguero decidió legar su patrimonio (el Fundo Pando, mansiones en el Cercado de Lima y Chorrillos, muchos ahorros, etc.) para reforzar a la entonces muy pequeña Universidad Católica. Para esto redactó cuatro testamentos sucesivos (de 1933, 1935, 1938 y 1939).

En el testamento del 33 estableció que sus bienes pasaban al control de la universidad a los 20 años de su muerte. Pero posteriormente, en 1938, dispuso que una Junta de tres miembros, presidida por el arzobispo de Lima, sea la que ADMINISTRE todos los bienes y rentas de la universidad de manera PERPETUA e INSUSTITUIBLE. Si había discordia entre los dos miembros de dicha junta por cualquier problema, el voto dirimente lo tenía el clérigo. Y como hasta cualquier lego en Derecho sabe, el testamento que es definitivamente válido es el último, así que ese argumento caviar de que prima la cláusula del testamento del 33 sobre aquella del 38 es infantil, hasta idiota.

Además, hay otros elementos demoledores:

1) Si esa Junta desaparecía en 1964 (a los 20 años de la muerte de Riva-Aguero), entonces por qué siguió funcionando ininterrumpidamente hasta 1994, sin que nadie reclamase? Por qué ahora el litigante PUCP Avendaño no recuerda que él representó a la Iglesia en esa Junta en los 70? O tiene un clon?

2) Esa Junta ya se inscribió judicialmente en Registros Públicos como la instancia administradora de la PUCP ante el magistrado Velasco Gallo en 1957, quien de manera expresa reconoció judicialmente que el testamento válido era el de 1938. Esto es CLAVE.

3) Entonces, el acuerdo privado de 1994 entre monseñor Vargas Alzamora (jesuita “progre” al que no le interesaba la administración del claustro y prefería dejársela a sus amigos caviares) y Salomón Lerner no es válido, pues va en contra de la voluntad testamentaria de 1938, que es lo que manda aquí. Allí no prima ninguna supuesta prescripción posterior a los 10 años por no haber reclamo como si fuera un contrato. Prima la voluntad del muerto en el testamento y no la de los vivos, punto!

4) Y eso de que se vulnera la “autonomía universitaria” es un disparate. Se vulnerará la autonomía de los caviares, pero no la voluntad de Riva-Aguero, que estableció que el arzobispo limeño administre! Lo único que limita aquí correctamente a la universidad es la voluntad del occiso.

5) La PUCP debe recordar que ha perdido por algo en primera y segunda instancia y ahora, por goleada 5-1, en el TC. Simplemente no tiene la razón de su lado.

6) Hace bien el TC en pronunciarse sobre el fondo del asunto, porque cautelar la voluntad tan zarandeada de un muerto sobre un derecho de propiedad en un caso tan emblemático es una garantía constitucional para todos, amén que fue la propia PUCP la que metió el tema de la propiedad en el litigio. Como bien dicen los magistrados, “defender la auténtica voluntad de Riva-Aguero es la real y auténtica defensa de la universidad”.

7) Quien metió la pata fue la defensa de la PUCP al acudir a un amparo en lugar de litigar y aguantar la cosa por años. Esto le abrió la posibilidad a Cipriani de llegar al TC. Falla clamorosa de Jorge Avendaño, que ya no es lo que era.

8 ) Critiqué mucho el fallo del TC sobre el cemento, pero éste es una pintura en argumentación, claridad, ilación y redacción. Sugiero leer por lo menos el voto de los cuatro magistrados. Muy bueno.

9) Es evidente que un resucitado Riva-Aguero preferiría a Cipriani que a los caviares!

10) Esto ya es definitivo y el tema se acabó aquí. Cualquier juzgado sólo debe acatar lo dispuesto por el TC y la Corte Interamericana de Derechos Humanos no procesa temas de personas jurídicas (por eso la ministra Aráoz no pudo llevar allí el tema del arancel del cemento), salvo que su integrante Diego García Sayán sea más milagroso que Cristo.

Aldo Mariátegui

Fuente: http://www.correoperu.com.pe/correo/columnistas.php?txtEdi_id=4&txtSecci_parent=&txtSecci_id=84&txtNota_id=334008&txtRedac_id=col1

Critica al Liberalismo

CRÍTICA DE CARL SCHMITT AL LIBERALISMO

Luis R. Oro Tapia

En este trabajo se recogen y comentan las críticas que el jurista y politólogo alemán Carl Schmitt (1888-1985) plantea al liberalismo. La argumentación de Schmitt no proviene de la vertiente marxista, pero tampoco es un autor que se pueda tildar sin más de conserva- dor, de ahí su novedad y también su actualidad. El artículo analiza las críticas que Schmitt dirige a cinco aspectos emblemáticos de la doctrina liberal: el Estado de Derecho, el parlamentarismo o demoli- beralismo, el pacifismo internacionalista, el individualismo y el opti- mismo antropológico. Esta investigación se concentra en los escritos políticos de Schmitt del período de entreguerras, que corresponde al de su mayor vitalidad intelectual y también al de sus mayores com- promisos políticos.

LUIS  R.  ORO  TAPIA.  Licenciado  en  Historia,  Magíster  en  Ciencia  Política  y candidato a Doctor en Filosofia. Es autor del libro  ¿Qué Es la Política? (RIL Editores, Santiago, 2003) y es coautor, junto a Carlos Miranda, del libro  Para Leer El Príncipe de Maquiavelo (RIL  Editores,  Santiago,  2001).  Actualmente  cumple  funciones  docentes en  el  Instituto  de  Historia  de  la  Pontificia  Universidad  Católica  de  Valparaíso  y  en  la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Estudios Públicos, 98  (otoño  2005).

Introducción

El jurista y pensador político alemán Carl Schmitt (1888-1985) nun- ca escribió un tratado o un artículo monográfico en que abordara de manera sistemática sus críticas al liberalismo. Sus reflexiones en torno al liberalismo están confusamente desperdigadas en su copiosa obra. El tratar de espigar dichas reflexiones no es tarea fácil. En primer lugar, porque rara vez anuncia cuando va a desplegar o insinuar sus críticas. En segundo lugar, no está en modo alguno claro a qué tipo o a qué rama genealógica del liberalismo está impugnando, pero lo que sí es evidente es que en sus escritos están ausen- tes los pensadores liberales de la segunda mitad del siglo veinte. En tercer lugar, Schmitt no es un pensador sistemático; tiene, especialmente en sus ensayos políticos, cierto matiz de polemista ocasional y ciertos visos de sofista, en cuanto en algunos de sus escritos utiliza un argumento para atacar y en otros utiliza el mismo argumento para defender una causa que a él le interesa.

Entonces, ¿cómo identificar cuál es la crítica de Carl Schmitt al libera- lismo? En mi opinión, tal problema se puede solucionar en parte formulando otra pregunta: ¿cuáles son las características comunes, no obstante su di- versidad, de las diferentes corrientes del liberalismo? Creo que la numerosa y heterogénea familia liberal coincide en los siguientes aspectos: en la nece- sidad de instituir un Estado de Derecho; en la defensa de la libertad indivi- dual; en la restricción del uso de la fuerza como instrumento de la política exterior de los Estados, y en la concepción optimista de la naturaleza huma- na que subyace, con diferentes énfasis, en las diversas corrientes del libera- lismo. A estos cuatro aspectos señalados hay que agregar —como quinto punto— el parlamentarismo, que fue el régimen predominante en Europa central y occidental durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX, que es el período que corresponde a la formación intelectual de Schmitt y que es precisamente frente al cual él reacciona de manera crítica.

En este trabajo abordaré la manera en que fueron tratados dichos aspectos en algunos escritos del referido autor, correspondientes al período de entreguerras. Como método de trabajo trataré de fundamentar cada una de las afirmaciones que realice respecto de sus planteamientos en sus pro- pios escritos. Por eso, constantemente utilizaré el pie de página para dar las referencias precisas en las que mi análisis se sustenta.

Crítica al Estado de Derecho

Para comprender la crítica que realiza Carl Schmitt a esta idea emble- mática del liberalismo, previamente hay que explicar el concepto de decisión. Este concepto, a su vez, remite a tres ideas que le anteceden: las de normalidad, excepción y soberanía. Explicaré cada una de ellas por separa- do, después esbozaré la noción de Estado de Derecho y, finalmente, las críticas que Schmitt le formula.

¿Qué es la normalidad? Es la plena vigencia del Estado de Derecho y en general de cualquier orden jurídico. Ello supone, desde el punto de vista legal, el funcionamiento normal de las instituciones, y, desde el punto de vista empírico, la existencia de paz interna y externa. La normalidad implica la observancia de la legalidad y una sociedad en la que impera el orden, en cuanto ella funciona de acuerdo a lo que las leyes prescriben1. En efecto, la vigencia de las normas supone una situación de normalidad2. Entonces, la normalidad implica la existencia de un orden concreto que funciona regular- mente, en cuanto se ajusta a la realidad prevista por las normas.

¿Qué es lo excepcional? El caso excepcional es aquella eventualidad o contingencia que no está descrita ni prevista por el orden jurídico vigente y que puede definirse como un caso de necesidad extrema, de peligro para la existencia del Estado o algo semejante3. Puesto que el caso excepcional es un evento no previsto en el ordenamiento constitucional, no se le debe confundir con el estado de sitio ni otra figura jurídica similar4. Se trata de situaciones o casos no tipificados por el orden jurídico vigente. No toda facultad extraordinaria ni cualquier medida policíaca o decreto de emergen- cia equivalen automáticamente a un estado de excepción, puesto que ellos generalmente están previstos en los ordenamientos constitucionales5. En- tonces, el caso excepcional se presenta cuando no existen normas para resolver un conflicto o bien cuando éstas existen, pero son conculcadas por los contendientes.

Para que una situación sea calificada de excepcional, no basta con que se presente un caso no previsto por el ordenamiento institucional. Ade- más es necesario que se dé en un contexto de una lucha por el poder de tal magnitud que sea capaz de agrupar a los oponentes en amigos y enemigos.

1  Cf. Schmitt, Carl:  Teología Política, 1998, p. 25.

2  Cf. Schmitt, Carl:  Sobre los Tres Modos de Pensar la Ciencia Jurídica, 1996,

3  Cf.  Schmitt,  Carl:  Teología  Política,  1998,  pp.  16-17.

4  Es  pertinente  realizar  la  siguiente  aclaración  para  evitar  malos  entendidos.  En el lenguaje del derecho constitucional chileno se usa la palabra  excepcional en la expre- sión  compuesta  “estado  de  excepción”.  En  el  caso  chileno  el  estado  de  excepción  tiene cuatro  variantes:  estado  de  emergencia,  estado  de  conmoción,  estado  de  sitio  y  estado de asamblea. Todos ellos están normados, en cuanto están previstos por el ordenamien- to  constitucional  chileno.  En  cambio,  en  el  lenguaje  de  Carl  Schmitt  la  palabra  excep- cional y  más  precisamente  la  expresión  “caso  excepcional”  alude  a  una  situación  abso- lutamente  anormal  o  extralegal.

5  Cf. Schmitt, Carl:  Teología Política, 1998, p. 23.

En un contexto de tal índole, la solución que se proponga al caso no con- templado por la legalidad difícilmente puede ser aceptada sin más, o sea pasivamente, por los afectados. El caso excepcional se da en un contexto de juego de suma cero, en cuanto la intensidad del conflicto impide a los anta- gonistas llegar a una solución negociada o de consenso.

En tales casos, que generalmente son de conflicto extremo, surge la siguiente interrogante: ¿quién dispone de las facultades no regladas consti- tucionalmente, es decir, quién es competente cuando el orden jurídico no resuelve el problema de la competencia? En casos así, la Constitución a lo más puede indicar quien tiene permitido actuar, pero no quien debe tomar la decisión. Sólo en estas circunstancias cobra actualidad la pregunta acerca del sujeto de la soberanía y la interrogante por el concepto mismo de sobe- ranía6. La respuesta de Schmitt es perentoria: soberano es aquel que decide sobre el estado de excepción7. Por cierto, el soberano decide si existe el caso de excepción extrema y también lo que debe hacerse para remediarlo8. Entonces, soberano es aquel que decide inapelablemente en caso de con- flicto extremo y su decisión tiene por finalidad inmediata terminar con el desorden, frente a lo cual tiene dos opciones: restaurar el orden que ha sido quebrantado o bien crear uno completamente nuevo.

Desde el punto vista jurídico político el caso excepcional es aquel que escapa a toda determinación normativa, puesto que no se puede resol- ver por la vía legal. Pero, por otra parte, pone al descubierto en toda su pureza el momento específicamente político, en cuanto queda en evidencia la manera como se instaura el orden jurídico a través de una decisión, de un golpe de timón que se sustenta solamente en la voluntad de poder desnuda. Así, la situación excepcional tiene un carácter fundacional, porque instituye un orden y configura las circunstancias dentro de las cuales van a tener validez los preceptos jurídicos de reciente creación.

¿Qué se entiende por decisión? La decisión soberana es extrajurídi- ca, puesto que se libera de todas las trabas normativas y se torna absoluta, en cuanto no obedece a ningún tipo de patrón legal preestablecido. Ante

“un caso excepcional, el Estado suspende el derecho en virtud del derecho a la propia conservación”9. Por el contrario, en los casos normales cabe reducir al mínimo el elemento autónomo de la decisión, es decir, la posibili- dad de tomar una resolución al margen del orden jurídico.

6  Cf. Schmitt, Carl:  Teología Política, 1998, p. 17.

7  Cf.  ibídem,  p.  15.  También  véase  Schmitt,  Carl:  Sobre  el  Parlamentarismo,

1990,  p.  55.

8  Cf. Schmitt, Carl:  Teología Política, Schmitt, Carl: 1998, pp. 16 y 17.

9  Ibídem, p. 24.

Así, la autoridad demuestra que para crear derecho no necesita te- ner derecho10; dicho en palabras de Hobbes: auctoritas, non veritas facit legem. La decisión soberana “no se explica jurídicamente ni desde una nor- ma, ni desde un orden concreto, ni encuadra en un orden concreto. Sólo la decisión funda tanto la norma como el orden. La decisión soberana es el principio absoluto y el principio no es otra cosa que la decisión sobera- na”11. En efecto, soberano es quien crea el orden político y legal a partir de una situación ilegal.

El Estado de Derecho tiene su origen en una decisión, pero una vez que la decisión ha producido la norma, ésta también impone sus exigencias al legislador, por tanto, el legislador queda sometido a la legalidad que él mismo ha instituido12. El creador —vale decir, el legislador— queda someti- do a su propia creación, a las reglas que él mismo ha dictado. El poder constituyente queda así enjaulado en su propia producción normativa. En efecto, la norma una vez dictada, debe valer también frente a la voluntad del que la ha impuesto; si no, no se podría conseguir la ordenación y estabiliza- ción de las relaciones de poder en el espacio que el Estado controla13. Así, el objetivo del legislador14 que instaura el Estado de Derecho es que su decisión siga valiendo de modo fijo e inquebrantable como norma, por tan- to, el legislador estatal también se somete a la ley por él puesta y a su interpretación. Éste es el único sistema de gobierno considerado Estado de Derecho, aunque en realidad sea un estado legal lo que se defiende, en cuanto se coloca el interés de la seguridad jurídica por sobre la justicia15 .

Cuando Carl Schmitt emplea la expresión Estado de Derecho lo hace teniendo presente el significado que otorga a tal expresión Anschütz, quien lo define como “un Estado que se halla totalmente bajo el signo del dere- cho, cuya voluntad suprema no se llama Rex sino Lex; una comunidad en la que las relaciones entre los individuos, no solamente entre sí, sino sobre todo con el poder estatal, se determina a través de los preceptos legales; en el que entre gobernantes y gobernados todo sucede según el derecho y no según el  tel est notre plaisir de los gobernantes. El orden jurídico debe mantenerse inviolable y la ley debe aparecer como un poder que está orde-

10  Cf. Schmitt, Carl:  Teología Política, 1998, p. 25.

11  Schmitt,  Carl:  Sobre  los  Tres  Modos  de  Pensar  la  Ciencia  Jurídica, 1996, pp. 30 y 31.

12  Ibídem, p. 39.

13  Ibídem, p. 42.

14  Aquí  nos  referimos  al  legislador  del  poder  constituyente;  no  al  legislador ordinario que evacua leyes de acuerdo a los procedimientos estipulados por la Constitu- ción.

15  Cf. Schmitt, Carl:  Sobre los Tres Modos de Pensar la Ciencia Jurídica, 1996, pp. 38-39.

nado por encima de la voluntad tanto de los gobernados como de las perso- nas que gobiernan”16.

Carl Schmitt emplea de manera intercambiable las expresiones Estado de Derecho17 y Estado Legislativo18. ¿Qué quiere significar con la expresión Estado Legislativo? Para Schmitt es aquel que está regido por normas im- personales, generales y predeterminadas y en él la elaboración de la ley y la aplicación de ella corresponden a diferentes órganos del Estado. Ésta es la definición —concluye Schmitt— de lo que hasta ahora se ha llamado Esta- do de Derecho19. En definitiva, en el Estado de Derecho las competencias del poder estatal están fijadas por la ley positiva y sus atribuciones están claramente delimitadas y predeterminadas, por tanto, sus actos son imper- sonales, objetivos y previsibles20.

Pero puesto que una ley no puede aplicarse o ejecutarse a sí misma y no puede ni interpretarse, ni definirse, ni sancionarse; tampoco puede por sí sola nombrar o designar a las personas concretas que deben aplicarla e interpretarla21. En efecto, “ninguna norma, ni superior ni inferior, se inter- preta y aplica, se protege o salvaguarda por sí misma; y tampoco hay —si no se quiere entrar en metáforas o alegorías— ninguna jerarquía de normas, sino tan sólo una jerarquía de hombres e instancias en concreto”22. Así, tras la aparente despersonalización de la ley y de la frialdad del imperio del derecho sigue operando desde las penumbras la voluntad humana y sus respetivas valoraciones e intereses.

Desde el punto de vista meramente formal, y sin querer trascender a éste, el Estado de Derecho no sería otra cosa que “un aparato de aplicación de normas, para el uso del cual se precisa, más que una formación jurídica, un conveniente aprendizaje técnico de un buen guardagujas”23. Por su-

16  Ibídem, pp.  13-14  (nota  2).  También  véase  Schmitt,  Carl:  Sobre  el  Parla- mentarismo, 1990,  p.  55.

17  El  Estado  de  Derecho  es  “un  sistema  de  legalidad  cuyos  instrumentos  de trabajos  son  leyes  escritas,  pero  sobre  todo  códigos,  y  se  funda  en  una  Constitución hecha por hombres. El Estado de Derecho burgués no es más que un Estado de leyes”. Schmitt, Carl:  El Leviatán en la Teoría del Estado de Thomas Hobbes, 1990, p. 66.

18  Para Schmitt, en el Estado Legislativo existe una separación de funciones, en cuanto  una  instancia  elabora  las  normas  y  otra  las  aplica,  y  en  él  no  mandan  los hombres, ni siquiera los legisladores, sino que las leyes. Cf. Schmitt, Carl:  Legalidad y Legitimidad,  1994,  p.  74.

19  Cf. Schmitt, Carl:  Sobre los Tres Modos de Pensar la Ciencia Jurídica, 1996, p.  37  (nota  17).

20  Cf. Schmitt, Carl:  Legalidad y Legitimidad, 1994, p. 41.

21  Cf. Schmitt, Carl:  Sobre los Tres Modos de Pensar la Ciencia Jurídica, 1996,

22  Schmitt, Carl:  Legalidad  y  Legitimidad,  1994,  p.  74.

23  Schmitt,  Carl:  Sobre  los  Tres  Modos  de  Pensar  la  Ciencia  Jurídica,  1996,

p. 38. Una reflexión similar también se encuentra en el libro de Schmitt  El Leviatán en la Teoría del Estado de Thomas Hobbes, 1990, p. 69.

puesto que tal habilidad reviste caracteres de virtud cuando impera la nor- malidad, esto es, la regularidad del orden administrativo y judicial. Pero ¿qué sucede en tiempos de crisis?

El Estado de Derecho parte, generalmente, del supuesto de que im- pera la paz social y la concordia política interna y son, precisamente, tales condiciones óptimas las que le permiten aplicar sus normas sin riesgo de desobediencia ni de impugnación24. Tales supuestos no son utópicos, más bien son insólitos. En efecto, la experiencia histórica demuestra que en los momentos de crisis, cuando la pugna entre los antagonistas alcanza el um- bral de la hostilidad, los sujetos involucrados en un diferendo impugnan la legalidad vigente, la legitimidad de los veredictos y las intenciones de los jueces.

La doctrina del Estado de Derecho niega el caso excepcional, porque concibe al orden jurídico como un sistema de reglas autosuficiente que puede resolver todos los problemas a partir de las normas. A este supuesto se le puede objetar que, por muy previsor que sea el legislador, siempre existe la posibilidad de que se presenten situaciones que escapen al ordena- miento normativo.

Desde el punto de vista formal, en síntesis, el Estado de Derecho “se caracteriza por poner en un lado la norma y en otro lado, y separado de ella, la ejecución de la norma. De ahí nace su peculiar sistema de legalidad, del que puede decirse con cierta justificación que en él no mandan hombres ni autoridades, ni acaso tampoco los cuerpos legislativos, sino que tan sólo rigen normas desligadas de ellos”25. Pero, como ya se explicó, tras él se ocultan las relaciones de poder; por consiguiente, una de las finalidades políticas del Estado de Derecho es intentar disimular o encubrir las auténti- cas relaciones de poder, bajo la apariencia de la impersonalidad, objetividad y neutralidad de las normas.

Crítica al parlamentarismo o demoliberalismo

El liberalismo propicia la publicidad y transparencia de la actividad política. El demoliberalismo quiso terminar con la política de gabinete y con los secretos de Estado, pero incurrió en dos prácticas análogas: la política de camarillas y el hermetismo del trabajo en comisiones. La burguesía, en su lucha contra la monarquía absoluta, opuso a la doctrina de la  razón de

24  Cf. Schmitt, Carl:  Legalidad y Legitimidad, 1994, p. 89.

25  Ibídem, p. 74.

estado y de los arcana imperii26 el ideal de la transparencia y de la publici- dad de los actos de gobierno. Una de las finalidades originarias del parla- mento era transparentar, mediante la antorcha de la razón pública y de la libre discusión, la manera como la autoridad gubernamental toma sus reso- luciones. Tal motivación tenía por meta superar la política secreta de los príncipes y de los consejos de gabinete. Este nuevo ideal concebía la políti- ca de gabinete, ejecutada por unas cuantas personas a puertas cerradas, como algo en sí mismo malvado y, por tanto, la publicidad de la vida políti- ca, por el mero hecho de ser tal, como algo bueno y saludable27.

Sin embargo, la aspiración de transparencia y publicidad que prego- naba el liberalismo pronto devino en prácticas que negaban dicha expectati- va. En efecto, en la Era Liberal las cada vez más pequeñas comisiones de partidos, o de coaliciones de partidos, deciden a puertas cerradas sobre aquello que afecta diariamente la vida de los ciudadanos. Más aún, los parlamentarios no deciden de manera autónoma, sino que deciden como representantes de los intereses del gran capital. Y estos últimos, a su vez, toman sus decisiones en un comité más limitado que afecta, quizás de mane- ra mucho más significativa, la vida cotidiana de millones de personas. De hecho, las decisiones políticas y económicas, de las cuales depende el des- tino de las personas, no son (si es que alguna vez lo han sido) ni el fiel reflejo de la sensibilidad de la ciudadanía ni del debate público que en torno a ellas se pueda suscitar28. Si la política de camarillas y el hermetismo del trabajo en comisiones se han convertido en la negación del discurso norma- tivo liberal, que propiciaba la publicidad y la discusión, es natural que “la fe en la discusión pública tenía que experimentar una terrible desilusión”29. En efecto, el funcionamiento del sistema demoliberal de gobierno ha resultado ser un fiasco, porque la evolución de la moderna democracia de masas ha convertido el eslogan de la discusión pública en una mera formalidad va- cía30. Por cierto, la verdadera actividad política no se desarrolla en los deba- tes públicos del pleno, puesto que las decisiones realmente importantes han sido tomadas previamente en las comisiones o “en reuniones secretas de los jefes de los grupos parlamentarios e, incluso, en comisiones no parla- mentarias. Así, se origina la derivación y supresión de todas las responsabi-

26  Para dimensionar el alcance de ambos conceptos véase la monografía de Carl Schmitt  titulada  La  Dictadura,  desde  los  Comienzos  del  Pensamiento  Moderno  de  la Soberanía hasta la Lucha Proletaria, 1999, especialmente de la página 44 a 53.

27  Cf. Schmitt, Carl:  Sobre el Parlamentarismo, 1990,  p.  49.

28  Cf. ibídem, p. 64.

29  Cf. ibídem, p. 65.

30  Cf. ibídem, p. 9.

lidades, con lo que el sistema parlamentario resulta ser, al fin, sólo una mala fachada del dominio de los partidos y de los intereses económicos”31.

Para Schmitt el Estado demoliberal es incapaz de actuar como unidad de decisión y de acción frente a situaciones límites. El liberalismo frente a un dilema que impele a tomar una determinación rápida queda atónito y elude tomar pronta y resueltamente un curso de acción a seguir. Así, por ejemplo, frente a la pregunta perentoria: “¿a quién queréis, a Barrabás o a Jesús?”32, la urgencia de la respuesta queda aplazada con el nombramiento de una comisión parlamentaria investigadora que finalmente elude dar una respuesta concluyente. Para Schmitt, la esencia del liberalismo radica en la negociación y la indecisión permanente, puesto que tiene la expectativa de que en el debate parlamentario el problema se diluya, suspendiéndose así indefinidamente la resolución mediante la discusión eterna33.

En el parlamentarismo, el pueblo como unidad orgánica, vale decir como totalidad, no está representado en el parlamento; por consiguiente, el régimen parlamentario no es democrático.  Entonces,  ¿a  quiénes  represen- tan los parlamentarios? La respuesta teórica es a la nación, a la comunidad, a un todo orgánico. Sin embargo, en la práctica no es así, porque los parla- mentarios representan a partidos políticos, tras los cuales están determina- dos intereses, y ellos están más preocupados de aumentar o de preservar sus cuotas de poder, que les permiten proteger sus respectivos intereses, que de velar por el bienestar del todo orgánico. Los partidos se relacionan entre sí “como poderosos grupos de poder social y económico, calculando los mutuos intereses y sus posibilidades de alcanzar el poder y llevando a cabo desde esta base fáctica compromisos y coaliciones”34.

Schmitt afirma que en el parlamento no hay discusión, pero sí nego- ciación y ajuste de intereses entre los partidos que tienen representación parlamentaria. Por tal motivo, Schmitt sostiene que afirmar que los parlamen- tarios alientan una genuina discusión pública sería faltar a la verdad. La brecha entre el ideal y la realidad es ostensible; en efecto, las relaciones entre los parlamentarios distan mucho del modelo de discusión pública que proponía Bentham. Este teórico del liberalismo sostenía que en el parlamen- to se encuentran las ideas y el contacto entre ellas hace saltar las chispas de la evidencia35. Pero, en la práctica, no hay discusión razonada ni debate público, sino negociaciones de antesala en la que los partidos tienen por

31  Schmitt,  Carl:  Sobre  el  Parlamentarismo, 1990,  p.  25.

32  Schmitt, Carl:  Teología Política,  1998,  p.  85.

33  Cf. ibídem, p. 86.

34  Schmitt, Carl:  Sobre  el  Parlamentarismo,  1990,  p.  9.

35  Cf. ibídem, p. 10.

principal preocupación la defensa de sus intereses sectoriales y el cálculo estratégico de sus oportunidades para incrementar o conservar sus cuotas de poder.

Entonces, el debate público resulta ser una quimera. En efecto, en vez de prosperar una discusión en la que prevalece la argumentación racio- nal, irrumpe la propaganda que tiene por objetivo seducir la emotividad del electorado. Así, la discusión pública primero es sustituida por la excitación de la sensibilidad e inmediatamente después por la movilización de las pa- siones, lo cual se logra a través de afiches, carteles, consignas y otros medios que tienen por finalidad sugestionar a las masas.

¿Por qué el parlamentarismo está en crisis? Dicho en nuestro lengua- je: ¿Por qué la democracia liberal está en crisis? ¿Qué explica el desafecto que existe por ella? La democracia liberal como institución ha perdido sus raíces ciudadanas, manteniéndose sólo como un dispositivo formal vacío, como un organismo carente de un pathos, que funciona más por inercia y por falta de una mejor opción que por convicción36. El languidecimiento del pathos del parlamentarismo ha debilitado la identidad existente entre repre- sentantes y representados; por consiguiente, el sistema demoliberal devie- ne, paradojalmente, en un régimen no democrático; concebida la democracia como la entiende Schmitt. ¿Qué es la democracia para Schmitt? Es, simple- mente, la identidad que existe entre gobernantes y gobernados; entre la nación y el Estado; entre los seguidores y el líder; entre electores y elegi- dos37, etc.

En las sociedades que poseen regímenes políticos demoliberales el afán de dar satisfacción a los intereses individuales y sectoriales en desme- dro de la comunidad ha erosionado la moral pública. Tanto es así que en algunos Estados demoliberales “todos los asuntos públicos se han conver- tido en objeto de botines y compromisos entre los partidos y sus seguido- res y la política, lejos de ser el cometido de una elite [de servidores públi- cos], ha llegado a ser el negocio, por lo general despreciado, de una, por lo general despreciada, clase”38, concluye Schmitt.

Crítica al internacionalismo pacifista

El liberalismo aspira a construir una legalidad internacional similar a la vigente al interior de los Estados liberales. Tal legalidad tendría primor- dialmente dos objetivos: bloquear el uso de la violencia a través de un

36  Cf. Schmitt, Carl:  Sobre el Parlamentarismo, 1990,  p.  27.

37  Cf. ibídem, pp. 18, 19, 33 y 34.

38  Ibídem, p. 7.

dispositivo de normas y funcionar como instancia de resolución de conflic- tos internacionales. La meta es construir una réplica del Estado de Derecho, pero a nivel internacional. Cuando se estuvo más cerca de plasmar este ideal en la realidad fue en los años inmediatamente posteriores al Tratado de Versalles. De hecho, a principios de la década de 1920 surgió “una actividad jurídica internacional que tenía cierta similitud aparente con la actividad jurídica interior de un Estado. Esto llevaba a la idea falsa de que todo lo que había surgido dentro del Estado en jurisprudencia, métodos procesales y ciencia jurídica, podía aplicarse desde la vida jurídica interior del Estado a la actividad jurídica internacional de los Estados”39. Por cierto, se intentó re- producir la racionalidad jurídica que imperaba al interior del Estado a las relaciones jurídicas entre los Estados. Pero al igual que en el plano interno cabe preguntarse quién dicta las reglas y en beneficio de quién. En efecto, en lo que respecta a la construcción de la legalidad internacional también es aplicable la sentencia hobbeseana  “auctoritas, non veritas facit legem”, que tan reiteradamente cita Schmitt. Por consiguiente, la legalidad interna- cional también sería expresión de las relaciones de poder existentes entre los Estados y dicha legalidad también respondería a determinados intereses y a ella también serían imputables las inconsistencias que posee el Estado de Derecho en el plano interno.

Para un Estado débil que esté imbuido de la ideología liberal “sería una torpeza creer que un pueblo no tiene más que amigos, y un cálculo escandaloso suponer que la falta de resistencia va a conmover al enemi- go”40. En el supuesto que una comunidad políticamente organizada decida renunciar al ius belli y a distinguir, por consiguiente, entre amigos y enemi- gos, ello no implica en modo alguno que se evapore la política y que, acto seguido, se extingan todas las relaciones de poder en el planeta. Nada de eso ocurriría. Por cierto, en la eventualidad de que un pueblo haya perdido la fuerza o la voluntad para sostenerse en la esfera de lo político, no implica en modo alguno que vaya a desaparecer la política del mundo; “lo único que desaparecerá en ese caso será un pueblo débil”41, concluye Schmitt.

La política, hipotéticamente, llegará a su fin cuando no exista ningu- na posibilidad de que se constituya la relación amigo-enemigo; en tal caso la probabilidad de que estalle un conflicto violento sería nula. ¿Será ello factible? Aunque Schmitt no lo hace, sería conveniente preguntarse, junto con Maquiavelo42, si la naturaleza humana permite tanta perfección. Para

39  Schmitt, Carl:  Escritos de Política Mundial, 1995, p. 44.

40  Schmitt, Carl:  El Concepto de lo Político, p. 82.

41  Ibídem.

42  Cf. Maquiavelo, Nicolás:  El Príncipe, Capítulo XV.

Schmitt, quien tiene una visión hobbeseana de la naturaleza humana, una sociedad universal pacífica, similar al Estado Homogéneo Universal que concibe Fukuyama43, es algo imposible. No solamente porque no existirían pueblos que constituyan unidades políticas (en el sentido schmittiano de la expresión), sino porque, además, tampoco habría antagonismos ni grupos hostiles capaces de configurar la relación amigo-enemigo44. En última ins- tancia, la política es ineludible, puesto que por naturaleza el hombre es un ser conflictual y es precisamente el antagonismo el que suscita la dinámica de la relación amigo-enemigo45.

Pero si se lograra instaurar, como aspira el liberalismo, algo similar al Estado de Derecho en el plano de las relaciones internacionales, ello no implicará en modo alguno la completa eliminación del uso de la fuerza. La coacción física seguirá usándose, pero cambiará la denominación del sujeto sobre el cual se aplicará la fuerza y también la forma como se justificará su uso. El sujeto ya no será un enemigo, sino que será un criminal, un delin- cuente, un infractor del orden y de la legalidad internacional. En efecto, él ya no tendrá el status de enemigo político, sino que será un delincuente y sobre él se dejará recaer todo el peso de la ley, el que en última instancia se hace efectivo a través de los dispositivos de coacción física que asisten a las normas jurídicas. Según Schmitt, para la puesta en práctica de tal orden, el liberalismo ha creado todo un arsenal semántico46, un nuevo vocabulario.

43  Cf. Fukuyama, Francis:  ¿El Fin de la Historia?, 1991.

44  Schmitt, Carl:  El Concepto de lo Político, 1991, p. 84.

45  Cf. ibídem, pp. 87 y 88.

46  El imperialismo crea sus propios conceptos e impone su lenguaje. Uno de los fenómenos  más  sutiles  y  significativos  de  la  dominación  política  es  que  el  poderoso define por sí mismo, y en función de sus propios intereses, la terminología y la gramáti- ca política. Un requisito básico de todo imperialismo para que sea históricamente signi- ficativo no es solamente su poderío militar, sino que también su capacidad para determi- nar,  de  acuerdo  a  sus  intereses,  el  significado  de  los  conceptos  políticos  y  jurídicos fundamentales que rigen el orden internacional. Es expresión del poder político genuino de un pueblo con vocación imperialista el tener la capacidad para influenciar, e incluso determinar,  la  manera  de  pensar  de  otros  pueblos,  a  través  del  vocabulario,  la  termino- logía,  los  conceptos.  Es  crucial  que  el  poderoso  monopolice  la  definición  e  interpreta- ción  de  los  conceptos  políticos  clave,  como  por  ejemplo:  paz,  desarme,  intervención, agresión,  seguridad,  orden,  etcétera  y  que,  además,  tenga  la  capacidad  de  decisión  para aplicarlos  en  situaciones  concretas.  El  transigir  a  la  semántica  jurídica  y  política  del imperialismo  puede  ser  sumamente  riesgoso  para  un  Estado  débil,  quizás  más  peligroso que  el  sometimiento  militar  y  la  explotación  económica.  Por  el  contrario,  un  pueblo permanecerá  libre,  por  lo  menos  en  la  esfera  del  espíritu,  si  se  resiste  a  asumir  el lenguaje  político  del  imperio  y  especialmente  si  no  se  somete  al  derecho  internacional que  trata  de  imponer  el  poderoso.  Cf.  “El  Imperialismo  Moderno  en  el  Derecho  Inter- nacional Público”. Este artículo fue publicado en 1932 y está incluido en la compilación escritos políticos de Carl Schmitt realizada por Héctor Orestes Aguilar, publicada con el título  Carl Schmitt, Teólogo de la Política, 2001, p. 95 a 113.

esencialmente pacifista, que “ya no conoce la guerra sino únicamente ejecu- ciones, sanciones, expediciones de castigo, pacificaciones, protección de pactos, medidas para garantizar la paz [y] al adversario ya no se llama ene- migo, pero en su condición de estorbo y ruptura de la paz se lo declara hors-la-loi y hors l’humanité”47.

Crítica al individualismo

Para el liberalismo la enemistad siempre es un asunto privado, cada sujeto decide individualmente y de manera autónoma quién es su enemigo. A ningún sujeto se le puede imponer un enemigo (privado o público) si él, individual y subjetivamente, no lo acepta como tal. De acuerdo a la doctrina liberal, según Schmitt, el Estado no puede imponerle enemigos al individuo ni exigirle que los combata poniendo en riesgo su propia vida. Pero éste puede morir de manera voluntaria por aquello que a él, individualmente, le plazca. Esto, como todo lo esencial en una sociedad liberal individualista, es desde luego cuestión privada, por tanto, es resolución personal, libre y autónoma, no sometida a ninguna injerencia externa y menos aún a la del Estado. La determinación sobre cómo debe morir no concierne a nadie más que a él como individuo y al respecto toma su personal y libre resolución48. Para el liberalismo no existen enemigos colectivos. Por tal motivo, un

Estado que sea liberal a cabalidad no puede disponer abiertamente de la vida de sus ciudadanos. No obstante, históricamente, el Estado es el que decide quién es el enemigo y él es quien determina los medios para comba- tirlo. Más aún, el Estado en caso extremo puede exigir a sus ciudadanos que den la vida por la comunidad política si fuese necesario. De hecho, una unidad política puede pedir a sus miembros, en caso extremo, que sacrifi- quen sus respectivas vidas por el bien de la comunidad. Para el liberalismo

“semejante pretensión no es ni asequible ni susceptible de fundamenta- ción”49. Aceptar tal requerimiento sería un contrasentido, puesto que un individualismo que pusiese en manos ajenas la capacidad de disponer de la propia vida, “no pasaría de ser una palabra vacía, como lo sería igualmente una libertad liberal cuyos contenidos y alcances fuesen determinados por otro distinto del propio ser libre”50. De acuerdo a la concepción liberal, para el individuo como tal no existe enemigo al que haya que combatir a vida o muerte si él no lo quiere personalmente; obligarle a combatir contra su vo-

47  Schmitt, Carl:  El Concepto de lo Político, 1991, p. 106.

48  Cf. ibídem, p. 78.

49  Ibídem, p. 99.

50  Ibídem.

luntad sería, desde el punto de vista del individuo, violentar su libertad y su privacidad y disponer de su cuerpo a costa de su conciencia.

Para el liberalismo “no existe programa, ideal, norma ni racionalidad que otorguen el derecho a disponer de la vida física de otras personas [y] no existe objetivo tan racional, ni norma tan elevada, ni programa tan ejem- plar, ni legalidad, ni legitimidad alguna que puedan justificar el que determi- nados hombres se maten entre sí por ellos”51. Entonces, la destrucción física de la vida humana no tiene justificación posible, a no ser que se produzca una amenaza de tal envergadura sobre la propia vida, en el plano privado, que para conservar su existencia el individuo tenga que recurrir necesariamente a la violencia, por tanto, solamente es excusable dar muerte a otra persona en defensa propia.

Pero como el Estado aún sigue disponiendo del  ius belli, puede disponer de la existencia física de sus ciudadanos, ordenándoles a éstos, en ciertas circunstancias, dar muerte a determinadas personas en nombre de la seguridad del Estado52. Por cierto, el Estado soberano posee el ius vitae ac necis, esto es, el derecho sobre la vida y la muerte de sus miembros. El Estado moderno, desde sus inicios, paulatinamente fue expropiando esta prerrogativa a los particulares hasta monopolizarla y en la actualidad es factible que el Estado la enajene a otra entidad como, por ejemplo, un tribu- nal penal internacional. El debilitamiento de la soberanía estatal en la última década, no implica en modo alguno la extinción de la soberanía. La sobera- nía puede cambiar de titular, de sede, de morada; así por ejemplo, en la actualidad hay algunos indicios para conjeturar que la soberanía está en tránsito, en cuanto está comenzando a desplazarse, al parecer, desde los Estados a los organismos internacionales. Pero tal migración en modo algu- no significa la extinción de ella y menos aún de las relaciones de poder.

En definitiva, el liberalismo se opone a que el Estado disponga abier- tamente de la vida de sus miembros en caso de conflicto entre unidades políticas organizadas, porque rechaza la violencia y porque estima, además, que los diferendos se deben resolver por la vía legal o bien a través de la negociación. Pero tras este argumento formal queda la sospecha de que el liberalismo debido a su mixtura de individualismo y relativismo termina por considerar que no vale la pena sacrificarse por ningún ideal colectivo (na- cional, comunitario o patriótico), porque no cree en la existencia de valores supraindividuales que tengan validez suprema o por lo menos vigencia in- condicionada. Ningún valor es tan digno como para que merezca arriesgar la

51  Schmitt, Carl:  El Concepto de lo Político, 1991, p. 78.

52  Cf. ibídem, p. 75.

vida por él. Así, la paz en un mundo liberal, sería más el resultado de la falta de arrojo y valentía, que de un dispositivo óptimo de reglas para bloquear el uso de la violencia.

Crítica al optimismo antropológico

Toda teoría política parte de una concepción, ya sea de manera explí- cita o implícita, de la naturaleza humana y por consiguiente respecto de la bondad o maldad congénita del hombre53. El liberalismo parte del supuesto de que el hombre es bueno, por tanto, no requiere de un Estado fuerte para que limite la expresión de sus instintos, de su agresividad, de sus pasiones. Lo anterior no significa en modo alguno que el liberalismo niegue de manera radical al Estado. Para el liberalismo el Estado es un mal necesario. Enton- ces, para que no se exceda en sus atribuciones y evitar que se transforme en una amenaza para la sociedad, el liberalismo ha ideado tres instancias para controlar al Leviatán. En primer lugar, el Estado se autolimita mediante un sistema de contrapesos internos denominados división de poderes; en seguida, su proceder debe ajustarse siempre a la legalidad vigente; y, final- mente, sus autoridades son sometidas periódicamente a evaluación a través del mecanismo de las elecciones. Así, lo que el liberalismo deja en pie del Estado y de la política es únicamente el cometido de garantizar las condicio- nes de la libertad y de remover todos aquellos obstáculos que impidan su desarrollo.

En definitiva, en un mundo habitado por hombres buenos reinaría la paz, la seguridad y la armonía de todos con todos y el Estado sería innece- sario. En un mundo así, “los curas y teólogos harían tan poca falta como los políticos y los estadistas”54, concluye Schmitt.

Consideraciones finales

Para Carl Schmitt el liberalismo elude y niega sistemáticamente la política55, pero ello no implica en modo alguno que sea antipolítico. Por el contrario, para Schmitt el liberalismo es una ideología intrínsecamente políti- ca, en cuanto, por una parte, astutamente encubre la política bajo el ropaje de lo jurídico y, por otra, transmuta lo político artificiosamente en compe-

53  Cf. Schmitt, Carl:  Teología  Política, 1988, pp. 77-78.  También  véase  Schmitt, Carl:  Catolicismo  y  Forma  Política,  2000,  p.  9  y  El Concepto  de  lo  Político,  1991, p. 90.

54  Schmitt, Carl:  El Concepto de lo Político, 1991, p. 93.

55  Cf. ibídem, pp. 97 y 98.

tencia económica o bien en una discusión ética que resulta ser inofensiva en un mundo caracterizado por el individualismo y el relativismo axiológico que él mismo ha contribuido a crear. Para Schmitt “la determinación de aquello que es y que no es político tiene un carácter político; asimismo la resolución sobre la mayor o menor politicidad de una materia es siempre

[una cuestión] política, aun cuando se formule en un sentido negativo. El refugiarse en la apoliticidad puede ser la expresión más odiosa y peligrosa de la actividad política”56. Así, por ejemplo, el liberalismo aparentemente despolitiza y despersonaliza la política al reducirla al derecho. Mandan las normas y no las personas. Sin embargo, las resoluciones judiciales, aparen- temente asépticas, son elaboradas en función de las normas que han sido previamente creadas, pero el contenido de éstas no es en modo alguno ajeno a móviles e intereses políticos concretos. En efecto, para Schmitt “la soberanía del derecho significa únicamente la soberanía de los hombres que imponen las normas jurídicas y se sirven de ellas”57. Por lo tanto, “el impe- rio del derecho no significa otra cosa que la legitimación de un determinado status quo en cuyo mantenimiento están lógicamente interesados todos aquellos cuyo poder político o ventaja económica poseen su estabilidad en el seno de ese derecho”58. En definitiva, para Schmitt, “detrás de cada ley terrenal hay inmediatamente hombres que se sirven de ella como un medio para su poder”59.

La crítica de Carl Schmitt al liberalismo es efectuada desde la óptica del realismo político. Quizás el mérito de Schmitt es haber combatido al liberalismo en el plano político con categorías políticas y usando una estra- tegia muy simple: haciendo comparecer a los ideales del liberalismo ante la realidad; cuando el liberalismo argumenta desde la idea, Schmitt replica con contrargumentos que extrae de la observación empírica. Schmitt en su ma- nera de argumentar no solamente es un realista, sino que además tiene algo de sofista. En sus planteamientos, al lector le parece estar escuchando las palabras de los embajadores atenienses en la isla de Melos y también las murmuraciones de algunos sofistas, cuyos planteamientos conocemos a través de Platón. En mi opinión, el realismo político de Schmitt tiene cierto paralelismo con el realismo de Tucídides, quien nos enseñó que “los pode- rosos consideran honroso lo que les gusta y justo lo que les conviene”60 y también con dos interlocutores de Sócrates: Calicles y Trasímaco. Este últi- mo sostenía que “en cada Estado la justicia no es más que la conveniencia

56  Schmitt, Carl:  Escritos de Política Mundial, 1995, p. 59.

57  Schmitt, Carl:  El Concepto de lo Político, 1991, p. 95.

58  Ibídem.

59  Schmitt,  Carl:  Legalidad  y  Legitimidad,  1994,  p.  119.

del que tiene la autoridad en sus manos y, por consiguiente, del más fuerte. En todas partes, en efecto, la justicia y lo que es conveniente para el más fuerte son una misma cosa”61.

BIBLIOGRAFÍA

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Carl  Schmitt:  La  Dictadura,  desde  los  Comienzos  del  Pensamiento  Moderno  de  la

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Carl  Schmitt:  Sobre  el  Parlamentarismo.  Madrid:  Editorial  Técnos,  1990.

Carl  Schmitt:  Sobre  los  Tres  Modos  de  Pensar  la  Ciencia  Jurídica.  Madrid:  Editorial

Técnos,  1996.

Carl  Schmitt:  Catolicismo  y  Forma  Política.  Madrid:  Editorial  Técnos,  2000.

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Carl  Schmitt:  “El  Imperialismo  Moderno  en  el  Derecho  Internacional  Público”.  En Héctor  Orestes  Aguilar  (comp.),  Carl  Schmitt,  Teólogo  de  la  Política. México: Fondo  de  Cultura  Económica,  2001.

Maquiavello,  Nicolás:  El  Príncipe. Madrid:  Editorial  Tecnos,  1993.

Fukuyama, Francis:  ¿El Fin de la Historia? En  Estudios Públicos, Nº 37, 1991.

Platón:  La  República. Traducción de Patricio Azcárate.  Madrid: Ed.  Espasa-Calpe,  2000. Tucídides:  Historia  de  la  Guerra  del  Peloponeso.  Traducción  de  Juan  José  Torres.

Madrid: Editorial Gredos, 2000.

60  Tucídides de Atenas:  Historia de la Guerra del Peloponeso, Libro V, capítulo

61  Platón:  Rep. 339 a-b. (Lib. I, cap. 12).

Dedicatoria

Introducción

I. Justificación

II. Formulación de hipótesis

III. Primera Parte: Poder Político y Religión

3.1 Poder

3.2 Poder Político

3.3 Religión

3.4 Teocracia

IV. Segunda Parte: Poder Político y la Religión en la Sociedad Inca

4.1 Génesis de la Cultura Andina

4.2 La teocracia en la Sociedad Inca

4.3 Poder Político en los Incas

V. Conclusiones

VI. Bibliografía

Autores: LORENZO GARAY, ANGEL HARAOL / BAZÁN FERRER, ROBERTO

Esta pequeña, pero esmerada investigación que con el afán de abrir nuevos surcos en este controversial  y delicado tema que es la religión y el poder político en el incario, la dedicamos a todos los estudiantes de ciencia política de San Marcos, que con denuedo intentan develar los misterios del poder político y religioso de nuestro pasado.

INTRODUCCIÓN

Luego del quiebre del poder político-religioso del vaticano que trajo consigo el término de la edad media, que muchos consideran como la época oscura de la humanidad; occidente comenzó a creer más en el hombre y forjar una sociedad antropocentrista, donde se creía y aún muchos creen que jamás se volvería nuevamente a las concepciones religiosas teocéntricas regir las relaciones de poder en un estado teocrático. Sin embargo la coyuntura internacional de forma general y la coyuntura nacional en particular, demuestran que las brechas religiosas y sus relaciones con el poder son cada día más vigentes.

Las crisis ecológicas han alimentado el paganismo en Europa, bajo el argumento de que es una vía hacia la salvación del planeta y la especie humana, en medio oriente los problemas religiosos ya no están solamente dentro de esa región, sino que perjudican, o aquellos a estos, al entorno económico con visión antropocéntrica del mundo. De igual manera en el Perú surgen fenómenos políticos religiosos que deben ser estudiados, desde sus cimientos como son la religión inca y la cosmovisión andina.

Muchos teóricos, entre ellos Samuel Huntington han desarrollado  hipótesis sobre los bloques internacionales que se están formando en función al poder político religioso o con argumentos religiosos, y nuestra sociedad no es  ajena a ello, ya que resurgen formas ancestrales religiosas como: la cosmovisión andina o religiosidad inca, visión pan-andina, que plantea la teocracia; y aunque estos grupos organizados no son muchos, se expanden rápidamente, y apelan al elemento cultural predominante además de caracteres como la opresión, crisis de clima y la naturaleza, etc.

La creencia en sus mitos vuelve a renacer. Por ello es pertinente el análisis y abrir el camino para lograr el entendimiento de los fenómenos sociales, religiosos y políticos de nuestra sociedad.

Sin embargo este estudio no pretende abarcar ambiciosamente todos aquellos campos, sino solamente investigar algo más sobre lo que fue la religión en el incanato y qué función cumplió en las relaciones de poder político.

Para ello hemos comenzando por delimitar el concepto de poder.

Partiendo de la génesis del poder podemos vislumbrar problemas de carácter metodológicos,  epistemológicos e históricos por ello hemos enmarcado el poder desde una concepción holística, rescatando las categorías más resaltantes y objetivas llevando como resultado a una categorización  del poder político y aun más el poder político en el incanato.

En la primera parte abordamos los conceptos de poder, poder político, religión,  y teocracia de manera general para que se pueda comprender la problemática planteada.

En una segunda parte abordamos la génesis de la cultura andina, la teocracia en la sociedad inca y el poder político en el incanato.

Finalmente llegamos a las conclusiones donde corroboraremos las hipótesis planteadas en un principio, para así hacer de esta  investigación un trabajo formal, que contribuya con el estudio del poder religioso en el incanato, sus repercusiones en los fenómenos políticos y relaciones de poder en la actualidad.

JUSTIFICACIÓN:

Hay una necesidad muy grande de carácter politológico por conocer la relación que tuvo el poder político en los andes y en el incanato en particular que es la síntesis de tal. Ya sea en el área subjetiva u objetiva. Subjetiva por la necesidad de encontrar respuestas históricas a nuestro pasado poco estudiado en función al poder político, y objetivas porque estas repercusiones religiones juegan un rol determinante en la realidad fáctica de nuestra sociedad.

Siendo así, es pertinente y necesario que se aborde la problemática de la religión y el poder político en el incanato, debido a dos factores determinantes:

  1. Estamos inmersos en esta y no podemos eludirla.
  1. El surgimiento de grupos que intentan reestablecer la religión incaica.

FORMULACIÓN DE LAS HIPÓTESIS TEÓRICAS:

  1. ¿La religión se utilizó por partes de los incas como  un instrumento de sometimiento a la sociedad entera?
  1. ¿La religión de los Incas es una religión natural?
  1. ¿Es posible el renacimiento de la religión incaica?
  1. ¿El renacimiento de esta religión incaica traería consecuencias en las relaciones de poder político?
  1. ¿Cual seria la forma de este estado con la visión religiosa andina en el poder político?

PRIMERA PARTE: PODER POLITICO Y RELIGION

PODER:

Según el Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales de Manuel Osorio[1] el poder es lo siguiente:

  1. Facultad para hacer o abstenerse o para mandar algo.
  2. Facultad que una persona da a otra para que obre en su nombre para y por su cuenta.
  3. Posesión o tenencia actual, como al decir que tal cosa o tal asunto se encuentra en poder de quien se nombra.

Si nos damos cuenta en el proceso histórico político del hombre podemos apreciar que siempre ha existido y seguirá existiendo un pequeño grupo que manda y otros, casi siempre muchos, que obedecen. Es por eso que Mario Justo López decía de manera acertada que: “El poder es la relación interhumano de mando y obediencia” [2].

Entonces podríamos resumir en una simple ecuación de dos elementos: mando y obediencia como elementos vitales del poder.

El poder es un concepto controvertido y es sumamente difícil enmarcarlo dentro de un campo, sin embargo diversos teóricos han pergeñado conceptualizaciones, limitaciones y formas de relacionar. En el Léxico de la Política, Francisco Piñón G. afirma de manera muy general: “que el poder lo es todo y está en todo, es experiencia cotidiana y es institución universal, es fenómeno cultural, que se entrelaza con todas las disciplinas: es gobernación o administración, inherente a todas sociedad: es tecno ciencia, compleja variada, muy propia de las sociedad modernas: es fuerza unipersonal, patrimonialista, sultanista, ajena todavía a los avatares de la democracia; es instrumento técnico, como un deus ex machina, que llega de  fuera, o es ídolo, como los de Bacon, que al ser interior maniata, desde dentro, el ser del hombre”.

Michael Sodaro  enmarca de manera un tanto más precisa el poder:”Poder es ante todo, una capacidad o un potencial” [3]. Las palabras “poder” y “potencia” se derivan del latín “potere”, que significa ser capaz. Y esta capacidad pueden tenerla grupos, instituciones, personas. Además que el poder no requiere ser ejercido es algo potencial que puede existir sin ser usado.

El poder para Piñón de esta manera se asume como una forma universal inherente tanto al todo como la parte en sus formas y en su fondo, en lo abstracto y concreto sin poder escapar a nada.

Hobbes concibe el poder como la capacidad de producir resultados,  producir es causar u ocasionar, los resultados por acciones o productos.

PODER POLÍTICO:

El poder es una categoría general, esto agrego a la política, que es un proceso por el que las comunidades persiguen objetivos colectivos y abordan sus conflictos en el marco de una estructura de reglas, procedimientos e instituciones, con el objetivo de alcanzar soluciones y adoptar decisiones aplicables por la autoridad estatal. El concepto de lo político, sin necesidad de ir a su origen etimológico podemos señalar de manera precisa que está dentro de la esfera pública.

Se puede considerar que a partir de Hobbes se asume una connotación que permanece constante hasta hoy que es la exclusividad del uso de la fuerza como características del Poder Político, por ende es aquel poder que para obtener los efectos deseados tiene derecho a servirse de la fuerza.

Pero si nos preguntamos ¿Qué es el poder político? Podríamos englobar muchos términos como dominio, autoridad, posesión, y mando en la relación de dos o mas personas, entonces consideraremos una acertada definición del Diccionario de Política de Bobbio y Matteucci cuando menciona: “alguien tiene poder político sobre otro u otros, cuando puede observarse que siguen sus preferencias y hacen lo que él le gustaría más de lo que ellos preferirían” [4], diferenciándolo de que el poder no es solo una cuestión de mando como lo enmarca Hobbes. Aunque se limitaría si lo adoptamos de manera general, aceptaremos que el poder político es mucho más que una simple definición que abarca y engloba situaciones políticas, sociales, económicas, religiosas, militares, entre otros.

Por lo tanto el poder político sería aquel poder relacionado con los asuntos públicos, capacidad de condenar, determinar e influenciar las decisiones, las acciones o el comportamiento de los gobiernos sobre los gobernados: grupos de presión, instituciones estatales, organismos no gubernamentales, medios de comunicación, etc.

RELIGIÓN:

Según el Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales de Manuel Osorio la religión  es lo siguiente:

“Conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual, social y de practicas rituales principalmente la oración y el sacrificio para darle al culto”[5].

Según la Real Academia de la Lengua:

(Del lat. religĭo, -ōnis).

1. f. Virtud que mueve a dar a Dios el culto debido.

2. f. Profesión y observancia de la doctrina religiosa.

3. f. Obligación de conciencia, cumplimiento de un deber. La religión del juramento.

    • Católica.

f. Confesión cristiana regida por el Papa de Roma.

    • Natural.

f. La descubierta por la sola razón y que funda las relaciones del      hombre  con la divinidad en la misma naturaleza de las cosas.

    • Reformada.

f. Instituto religioso en que se ha restablecido su primitiva   disciplina.

Desde una perspectiva filosófica la religión es más que una simple expresión de fe, siendo así acotaremos un punto muy importante para así tener una mejor comprensión, por lo tanto daremos a conocer lo manifestado por Hegel: “La religión en su concepto, es la relación del sujeto, de la conciencia subjetiva con Dios, que es espíritu; o bien tomando su concepto desde un punto de vista especulativo, la religión es el espíritu consiente de su esencia, consiente de si mismo. El espíritu es consiente y aquello de lo que es consiente es el espíritu verdadero, esencial; este es su esencia, no la esencia del otro” [6].

En esta medida, la religión es inmediatamente para si idea, y el concepto de religión es esa idea. La idea es la verdad, la realidad del concepto de forma que esta realidad se identifica con el concepto; esta determinada totalmente solo por el concepto. Si se llama espíritu a concepto, la realidad del concepto es la conciencia. El espíritu en cuanto concepto, es espíritu universal, se realiza en la conciencia, que es ella misma de índole espiritual, sólo por la cual puede existir el espíritu.

TEOCRACIA:

Según el Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales de Manuel Osorio [7] la teocracia  es lo siguiente:

1. Forma en el que el gobierno es ejercido por Dios.

2. Gobierno en el poder supremo esta sometida por los sacerdotes.

* El primer concepto es puramente teórico por que ni es concebible el ejercicio   directo y personal de la gobernación de un  Estado por Dios.

* El segundo concepto puede tener realidad y la tuvo en los pueblos primitivos.

* En la actualidad la teocracia se presenta de un manera oculta por la preponderancia de un credo religioso en la orientación política de algunos Estados.

En los Estados Teocráticos ven a la religión como un sistema completo de vida, se interesan más por el bienestar espiritual de las los gobernados que por el bienestar físico y material de los mismos. Dirigen en materias financieras y económicas de acuerdo a losprincipios y enfoques distintivos de cada religión.

Los Estado Teocráticos interpretan a Dios como creador del ser humano, omnipotente y perfecto, de tal forma que las leyes y regulaciones que se encuentran en las sagradas escrituras son igualmente perfectas por ser de su inspiración. El hombre es considerado, sin discernimiento cierto y sus aptitudes son limitadas para descubrir las leyes naturales de la vida, además, el hombre no se considera sincero y objetivo en su conducta con las leyes.

En los Estados Religiosos la ley esta íntimamente vinculada con elpensamiento individual, por lo tanto la actuación de los individuos está regulada no solamente por los organismo de coacción, sino también por la sociedad en su conjunto, de allí derivan las posiciones fundamentalistas de este tipo de sociedades.

SEGUNDA PARTE: PODER POLÍTICO Y LA RELIGIÓN EN LA SOCIEDAD INCA

GÉNESIS DE LA CULTURA ANDINA:

Milla Villena [8]desarrolla su tesis de la génesis de la cultura andina, relacionando la arquitectura con la cultura de manera directa:

“Toda obra de creación cultural está inmersa en un espacio físico acondicionado por el hombre para convertirlo en un espacio social. Por ello, cultura y arquitectura, contenido y continente, serán siempre conceptos inseparables, lo que conlleva que, al profundizar en el origen de la arquitectura andina, hallaremos simultáneamente la génesis de la cultura andina”.[9]

Desde esta óptica existen una serie de elementos que permiten señalar el carácter unitario de la civilización andina, a partir de la relación simbología-arquitectura. Esto con una relación directa de religiosidad:

“La economía es el gran motor en el avance de los pueblos, pero es la religión la que al final los organiza con la magia de los símbolos. Esta institución es poderosa desde el origen, porque junto, cuando el dogma, cualquier dogma trasciende, supera o rebasa al individuo, lo torna religioso y lo domina. La humanidad ya atravesó de las religiones místicas, acaba de pasar la de las religiones políticas, está entrando a la era de las religiones económicas.

El proceso religioso de observación dedicado de manera exclusiva a los sacerdotes entrando en un proceso sugestivo con los cuerpos celestes, por lo que el punto elemental de la política andina y el ordenamiento de la sociedad se ve directamente relacionado con la religiosidad.

Existen solo dos firmamentos apreciables en el globo: el austral, que es el sur, y el  boreal, que es el norte.

En cada uno de estos, que han sido durante largos periodos de tiempo observados por los hombres, desde sus inicios de la astrología, refiriendo de manera particular ciertas estrellas, como eje de su respectivo firmamento, en el hemisferio norte fue la estrella polar (llamada también estrella de David) y en el hemisferio sur la cruz del sur (llamada por los incas chakana).

Es a partir de esta observación donde citando a Earls: “Al conectar los ciclos del sistema social lo más estrechamente posible a los ciclos astronómicos, se ejerce un mayor control sobre el incremento de la entropía social. En el caso hipotético (pero imposible por su puesto), de que se logrará: los incas habrían llegado a unificar la ciencia social con la astronomía en una sola ciencia, o sea, habrían querido crear una sociedad a la imagen del universo celestial” [10].

Utilizamos esta hipótesis, porque nos permitirá más adelante entender las afirmaciones de la etnohistoriadora María  Rostworowski que en su libro:

” Estructuras andinas del poder. Ideología religiosa y política” señala signos, y formas religiosas relacionadas a la ciencia-religiosa andina de dualidad y cuatriparticion que tienen su materialización en administración política, militar, civil y social en general.

Cabe mencionar además que la cultura pan-andina en materia religiosa tiene relación directa con la naturaleza y fenómenos climatológicos. Lo que le daría  como resultado natural y aun más que natural que se relaciona de manera directa con la observación astronómica utilizando como medio la razón y la experiencia. Además, esas observaciones se plasmaban en sus políticas sociales y relaciones de poder.

Hace miles de años, muchísimo, antes del apogeo cultural de los astrónomos que gobernaron los templos de Chavín, sitio que se consideró cuna y matriz de la Cultura Andina,  había ya en nuestro territorio una sugerente y desarrollada arquitectura primigenia.

Cerca de  la desembocadura de un río de la  costa norte, había una bahía tranquila en forma de media luna.

Digo había una vez, porque el mar retrocedió hace muchos siglos convirtiendo a esa playa en un aterraza fósil, calcinada y perdida en el desierto y porque la línea azul que marca en nuestros mapas  la existencia de ese rió estacional, es solamente teórica.

Los ríos Chorobal y Huamanzaña que al unirse dieron vida al hoy llamado valle del rió  Chao, en la realidad no existen y son secos causes polvorientos. Esta reseca y desierta faja, se encuentra ubicada al sur del valle Virú y al norte del valle del Santa, y esta bañada en sus orillas por sus frías aguas del océano pacifico.

Cinco mil años A.C. más o menos, el hombre andino se estableció en sus playas. Muchos de sus exponentes, bajo tierra aún, esperan mostrarnos el aporte de su arquitectura; otros, puestos a la luz, sufre el burocrático desprecio indiferente del que, incapaz de comprender un libro en idioma extraño, deja indolente que se lo coma la polilla.

Son arquitectura andina, arquitectura universal, arquitectura humana. La arquitectura, no esta de más y viene caso repetirlo, es luz y sombra, espíritu y materia; por nuestra dogma conceptual, es tan bien, arte y ciencia.

LA TEOCRACIA EN LA SOCIEDAD INCA:

América pre-hispánica, es decir en el continente americano, antes de su descubrimiento y, aún, posterior a ello, se registraron una serie de civilizaciones que se regían por el sistema gubernamental teocrático, el principal de ellos fue el Imperio Inca.

El Imperio incaico era una teocracia basada en la agricultura y en el sistema de ayllus, o grupos de parentesco, dominada por el inca, que era adorado como un dios viviente; el Estado  y la iglesia reconocían los mismos principios y las mismas autoridades.

Como lo menciona nuestro querido e ilustre hermano peruano José Carlos Mariátegui en su libro célebre de los  Siete  ensayos de interpretación de la realidad peruana: “Los rasgos fundamentales de la religión incaica son su colectivismo teocrático y su materialismo”[11].

Como es de saber, la religión en los incas jugó un papel muy importante en su desarrollo histórico. Grandes sociedades que  imperaron a razón de estructuras teocratitas, tenían el poder y el control total de los pueblos. Muestra de ello podemos observar en los grandes cultos, las arquitecturas y las cerámicas.

El Templo Sagrado de Sol, las Manos Cruzadas,  el Monolito de Chavín de Huántar, el templo del Coricancha son algunos de los ejemplos a mencionar, entre otras manifestaciones extraordinarias que reflejan  este sistema de dominación.

EL PODER POLÍTICO EN EL INCANATO:

En el análisis sobre el poder político andino, nos hemos encontrado con algunos problemas de enfoques, teniendo que delimitarlos previamente para realizar una investigación más objetiva.

Registro Andino:

No disponer de escritura dio lugar a una mayor tergiversación de los hechos y agudizó la incomprensión española que pudo libremente deformar las tradiciones andinas según sus conveniencias.

La segunda causa para el aparente caos informativo son las noticias que aportan las relaciones sobre las transformaciones en la organización del Cusco primitivo ordenado por el inca Pachacutec. Sarmiento de Gamboa (Fée de la pobranza ante Aluaro de Nauamuel 1942:180) cuenta que este inca hizo averiguaciones sobre el pasado cuzqueño y de cuantos gobernaron antes que él. Todo fue pintado en tablones, lo que permite suponer que Pachacutec podía haber cambiado la historia.

Por otro lado conocemos que el registro andino se desarrolló de manera autónoma a partir de una génesis de la cultura como lo menciona Milla, lo que le da un carácter particular, éste, ha sido muy difícil de interpretar por la historiografía y el academicismo de prejuicios occidentales.

Es pertinente partiendo de este razonamiento deslindar de las corrientes foráneas para entender la religión, el poder y la política en la civilización andina.

Criterio Occidental:

Los europeos que llegaron a estas costas en el siglo XVI tenían la preocupación de conquistar tierras, y pocos tenían la preparación suficiente para comprender el mundo andino, tan distinto al suyo.

Polo de Ondegardo (1917:47) asegura que:

(…) registro de los yngas muy por menudo hallamos memoria de todo también cada provincia tiene sus registros de la victoria o guerras y castigos de su tierra. Si importara algo pudiéramos muy bien elexir el tiempo que había que cada un a estaba pacifica debajo de la sujeción del ynga, pero esto no importa para lo que se pretende, pues basta tener averiguado que estos yngas señorearon por violencia y guerra el tiempo que empezaron su conquista.

Lo que muestra este autor es muy importante, porque nos vislumbra que nuestros ancestros tuvieron un uso de control sobre sus actividades en el entorno andino. Lo cual desmiente que los incas nunca se preocuparon por preservar sus informaciones de manera objetiva.

Siendo así el registro español de la “historia” andina adolecía de una grave falta de acuciosidad y solo importaba a los hispanos demostrar que los incas no tenían derecho a ocupar los extensos territorios ganados por la violencia.

La fuente de los argumentos anteriores pertenece a María Rostworowski y Milla Villena, que en un afán de darle autonomía al método de análisis de la sociedad andina y el incanato han tratado deslindar de posición occidentales. Luego  de haber observado de manera general los criterios de cada cultura seguiremos a detallar:

el desarrollo del poder en la sociedad Incaica

El desarrollo del poder en la sociedad incaica y en la política tienen como cimientos factores religiosos; quienes establecen esta posición son numerosos estudiosos, sin embargo nosotros hemos tomado como fundamento la posición de María Rostworowski, Javier Lajo[12], y Milla Villena.

Rostworowski citando a Tristán menciona sobre la cuatripartición: “la lógica binaria que constituye la matriz simbólica de la representación cuatripartita genera, en el sentido lingüístico todo el sistema de representación según el ordenamiento de la naturaleza y de la sociedad andina” (Tristán Platt, 1978).

Esta cuatripartición como derivado de la dualidad que para Javier Lajo es la “Paridad” y para Milla tiene relación directa con la astronomía y con la Cruz del Sur y por ende sus derivados (de aquí saldría la afirmación de Milla que los símbolos son el alma de los pueblos, pues se materializa de manera sincronizada con las sociedades) sería para los incas el concepto del espejo que en sí dará una combinación de elementos masculinos y femeninos, dos de cada uno para dar como resultado el número cuatro; transformándose de la siguiente manera: hombres masculinos, mujeres masculinas, hombres femeninos y mujeres femeninas.

Esta cuatripartición, que los incas en su afán de ordenar la sociedad en función al cosmos,  que es un criterio de carácter religioso se  manifiesta en la realidad de la sociedad andina, en su forma de hacer política, en su forma de organizar las relaciones de poder, en fin en toda la administración y estructuración político-social.

Para hacer la investigación más digerible hemos abarcado el estudio en tres campos:

Militar

Político-jerárquico

Se observa la existencia de una sociedad estratificada y el predominio del señor local sobre otros de menor categoría. Igualmente se constata la dominación de un curaca en un valle y a veces sobre varios, formando una hegemonía política.

Para entender mejor la estratificación social, es útil consultar los primeros diccionarios de idioma quechua.

  • El Léxico que Fray Domingo de Santo Tomas contiene las siguientes palabras para designar las categorías sociales:

Capac o Capac Capa                              Rey o emperador

Capac Apo                                              Señor soberano

Appo                                                        Gran señor

Appocac                                                   Lo mismo

Yayanc                                                    Señor generalmente

Curaca                                                     Señor principal de vasallos

Atipac                                                       Poderoso

Aucacuc                                                   Tirano

Appocta, Sayani, gui                                Estar de pie delante del gran señor

Appo Ayllon                                              Linaje de hidalgos

Appoycachani, gui                                   Señorear

Mussoc Capac o Mosso Cappo               Emperador nuevamente

Appo Suyoca                                           Capitán o capitán de gente

Caraquene                                               El que sirve la comida

Camayoc                                                  Oficial generalmente

Atun runa                                                  Hombre trabajador o jornalero

Cuxpac o Yapoc                                       Labrador

Purum                                                      Campesino, cosa del campo

Yananc                                                     Siervo

Piña                                                          Esclavo

En el vocabulario de Santo Tomas hay numerosas voces apara los señores que la formaban e iban desde el yayanc o appo, al cargo de menos importancia como era el curaca. La voz yananc proviene de la palabra yaya-padre y sugiere un paso del sistema de parentesco al de la estratificación social. Descendiendo en la escala social señala fray Domingo la voz atun runa para el hombre jornalero, el que prestaba su trabajo al estado en forma de mita. Para indicar al campesino, emplea las palabras cuxpac o yapoc. Según las costumbres costeñas, cada ocupación era materia de dedicación. De ahí que los labradores formaban una asignación aparte como podía se el oficio del pescador, chichero, salinero o platero. Esta división del trabajo era una de las particularidades de la organización de las costas (Rostworowski 1975,1977a y 1989). Es sabido que el Lexicón de Santo Tomas  refleja el habla de los yungas que recogió en la costa central desde Chancay hasta Chincha[13].

El último de la escala social era el piña, el prisionero de guerra cuya equivalencia era la del esclavo.

  • Después de ver las palabras del idioma quechua, queda por mostrar los términos de estratificación social en aymara, según el diccionario de Bertonio (1956) son como sigue:

Hakhsarañani Apu                                   Señor de  grande majestad

Ccapaca Suti                                           Nombre real

Ccapaca Cancaña                                   Reyno

Ccapaca                                                   Rico

Apu                                                          Señor, corregidor, príncipe

Apu Cancaña                                          Señorío

Auqui                                                       Padre o señor

Taani                                                       Maesse de campo

Pachpa Marcam Mayco                          Señor propio y natural del pueblo

Cchamani, Sinti, Ataani                           Capitán

Hilacata                                                   Principal del ayllu

Hisquiquiri                                               Rico o noble caballero

Huallpani                                                 Capitán

Laa Mayco                                              Cacique intruso

Mallco Vel Mayco                                    Cacique o señor de vasallos

Mayco                                                     Señor de vasallos

Maycoña Val Mayco                                El señorío, mando, reynado

Tataña                                                     Uno que haze muy de señor

Thokhriri Vel Thokhriri                             Gobernador de pueblos

Arcani                                                      Mitayo del tambo

Ari, Vel Yana                                           Criado mas affecto a su amo que todos

Auquichu                                                 Criado, sirviente

Yna Haque                                              Hombre plebeyo que no tiene oficio

Yangraariña, Yanaha                              Criado que me ahorra el trauajo

Yana                                                        Criado, hombre que sirve

Pacona, Vel Sullcoma                             Captiuo,  esclavo tomado en guerra

Alata                                                        Esclauo comprado

Notamos una distinción entre Reyno-Ccapara cancaña y Señorío Apu cancaña: las diferencias económicas se aprecian con la palabrahisquiaquiri el hombre rico o notable. Se distingue un señor propio y natural, de un cacique o mayco intruso. Encontramos voces para diversas suertes de criados que muestran un variado estatus de servidores. Por ultimo nombran al prisionero de guerra y al esclavo comprado alata que quizá era un a adaptación para señalar esclavo según costumbres europeas.

Lo mencionado hasta aquí demuestra que la sociedad andina era compleja en sus estructuras y presentaba a principios del siglo XVI diferencias regionales según su evolución en el transcurso del tiempo.

La diversidad existente se traducía en los variados modos de la tenencia de tierra, en la organización económica, en las distintas costumbres y tradiciones; hechos naturales en tan inmenso y variado territorio.

3.-comunidad

Conclusiones:

1.En esta sociedad la religión  tuvo un rol muy importante para la organización y/o estructura social, económica y política de los incas,  debido a que se le tenía un gran respeto a los dioses y por ende a sus representantes; en consecuencia la religión se utilizó por partes de los incas como  un instrumento de sometimiento a la sociedad entera obteniendo así la dominación política en la cultura andina.

2. La religión de los incas es más que una religión natural, es la complementariedad del uso de la razón con la observación y que funda en las relaciones del hombre con la divinidad.

Siendo así podemos reafirmar lo que decía Gracilazo de la Vega[14] en su libro Comentarios Reales de los Incas: “Los incas adoraban lo que veían, unos a diferencias de otros sin consideración de las cosas que adoraban”.

Por otro lado Carlos Milla Villena[15] en su obra Génesis de la Cultura Andina menciona: “El hombre primitivo tuvo una herramienta poderosa que el moderno ha despreciado y desechado: la observación”.

En consecuencia la religión de los incas no es tan sencilla de definir pero podríamos aproximarnos a decir que a diferencia de la religión occidental no solo se basa en el uso de la razón sino que la observación determina el uso de las costumbres en de esta sociedad.

3. ¿Cual seria la forma de este Estado con la visión religiosa andina en el poder político?

Principalmente seria un estado teocrático, desde donde se impartirán los modos de organización  en lo político, económico y social.

BIBLIOGRAFÍA:

  • Carlos Milla Villena: “Génesis de la Cultura Andina”. Editorial C.A.P. COLECCIÓN BIENAL. Edición  1983 (Lima-Perú).
  • Barrington Moore: “Poder político y teoría social”. Editorial ANAGRAMA. Edición 1969 (Barcelona-España)
  • Garcilazo de la Vega: “Comentarios Reales de los Incas”. Editora El Comercio S.A. Edición 2005 (Lima -Perú).
  • Blas Pascal: “Pensamientos sobre la religión y otros asuntos”. Editorial Obras Maestras. Edición 1955 (Barcelona-España).
  • María Rostworowski: “Estructuras andinas del poder. Ideología religiosa y política”. Editorial Institutos de Estudios Peruanos. Edición 2007. (Lima-Perú).
    • Manuel Ossorio: “Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales”. Editorial HELIASTA. Edición 23º. (Buenos Aires-Argentina).
    • José Carlos Mariátegui: “7 ensayos de interpretación de la realidad peruana”. Editorial Amauta. (Edición 60 Lima-Perú)
  • Arturo Pellet Lastra:” Teoría del Estado”. Editorial  ABELETO PERROT. (Buenos Aires-Argentina).
  • Waldemar Espinoza Soriano: “Los modos de Producción en el Imperios de los Incas”. Editorial Amaru. Segunda edición 1989. (Lima-Perú)
  • María Rostworowski: “Ensayos de historia andina. Elites, etnias, recursos”. Editorial Institutos de Estudios Peruanos. Edición 2007. (Lima-Perú).
  • Richard Schermerhorn: “El Poder y la Sociedad”. Editorial Paidós. 1ª edición 1963 (Buenos Aires-Argentina).
  • Carlos Milla Villena: “Ayni”. Edición de Amaru Wayra (Asociación de Investigación y comunicación Cultural Andina). 1ª edición 2003 (Lima-Perú).
  • G.W.F. Hegel: “El Concepto de Religión”. Editorial Fondo de Cultura Económica. Edición 1998 (México D.F.).
  • Michael Sodaro: “Política y Ciencia Política. Una Introducción”.Editorial Mc Graw Hill. Edición 2005 (España).
  • Norberto Bobbio y Nicola Matteucci: “Diccionario de Política A-J”. Editorial Siglo Veintiuno. Edición 1983 (México D.F.).

[1] Manuel Ossorio:” Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales”. Editorial HELIASTA. Edición 23º. (Buenos Aires-Argentina).Pág. 764

[2] Arturo Pellet Lastra:” Teoría del Estado”. Editorial  ABELETO PERROT. (Buenos Aires-Argentina). Págs. 99 al 100.

[3] Michael Sodaro: “Política y Ciencia Política. Una Introducción”.Editorial Mc Graw Hill. Edición 2005 (España). Págs. 77 al 78.

[4] Norberto Bobbio y Nicola Matteucci: “Diccionario de Política A-J”. Editorial Siglo Veintiuno. Edición 1983 (México D.F.). Págs. 129 al 130.

[5] Manuel Ossorio: Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales. Editorial HELIASTA. Edición 23º. (Buenos Aires-Argentina).Pág. 860

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[6] G.W.F. Hegel: “El Concepto de Religión”. Editorial Fondo de Cultura Económica. Edición 1998 (México D.F.) Págs. 119 al 121.

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[7] Manuel Ossorio: Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales. Editorial HELIASTA. Edición 23º. (Buenos Aires-Argentina).Pág. 962.

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[8] Carlos Milla Villena es miembro de la orden del Colegio de Arquitectos del Perú y pertenece a la Sociedad  Peruana de Astronomía, y a la Asociación Peruana de Aerofotografía Aplicada, a la Sociedad Geográfica de Lima, al Instituto de urbanismo del Perú y al Seminario de arqueología del Instituto Riva Agüero, escuela de altos estudios de la Universidad Católica de Lima.

[9] Milla Villena, Génesis de la Cultura Andina, Editorial C.A.P. COLECCIÓN BIENAL. Edición  1983 (Lima-Perú) Pág. 16

[10] John Earls: La Coordinación de la Producción en el antiguo Tahuantinsuyo (1977)

[11] José Carlos Mariátegui: “7 ensayos de interpretación de la realidad peruana”. Editorial Amauta. (Edición 60 Lima-Perú). Pág. 164

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[12] Economista y filósofo de la Comunidad de Pocsi, del Pueblos Puquina, es promotor y activista del movimiento indígena andino-amazónico. Ha sido co-organizador del I, II y III Congreso de los Pueblos Indígenas del Perú y uno de los fundadores de la Conferencia Permanente de Los Pueblos Indígenas del Perú-COPPIP, en Cusco, 1997, autor de muchos artículos y libros sobre política y del pensamiento profundo o sabiduría de las culturas indígenas

del continente.

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[13] No solamente estuvo fray Domingo de Santo Tomas en Chincha, sino también en Chancay por el año de  1549 (AGI. Justicia 396)

[14] Garcilazo de la Vega: “Comentarios Reales de los Incas”. Editora El Comercio S.A. Edición 2005 (Lima -Perú). Págs. 42 al 43

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[15] Carlos Milla Villena: “Génesis de la Cultura Andina”. Editorial C.A.P. COLECCIÓN BIENAL. Edición  1983 (Lima-Perú). Págs. 24 al 26

Perú Conservador auspicia este evento:
El señor Luis Miguel Pillco presidente de la asociación civil NOBLEZA INCA, y una de las panacas que reclaman el reconocimiento de las cuatro familias de la nobleza inca estará con nosotros este sábado 13 a las 5:00pm en jirón Azángaro 260 para explicar el porqué de la necesidad de la restauración de la nobleza inca y toda su travesía.

VIII  DISCUSIÓN:

Aclaraciones Previas: autoritarismo, totalitarismo, fascismo, nacionalsocialismo.

El estudio del pensamiento autocrático que se está realizando está circunscrito al área de los nacionalismos[1] y no del internacionalismo marxista. Por lo que dentro de esta investigación no tomaré en cuenta estas formas de administración, ni sus justificaciones ideológicas de poder político.

Primeramente se ha querido exponer algunas aclaraciones de carácter semántico debido a la pugna ideológica con otros ideologías que han desvirtuado el contenido expresado por las autocracias, así vemos errores como confundir al fascismo con el nacionalsocialismo, con creer que el totalitarismo es igual al autoritarismo y otros tantos que han sido vulgarizados gracias a la distorsionador labor de los medios masivos de comunicación y su parcializada función, que es lo más natural. Es entonces a manera de preámbulo que se ha decidido a hacer una aclaración somera sobre estas.

Existen en diversas aéreas una señalización y descripción de lo autoritario, los constitucionalistas:

“La autocracia Es el caso de la concentración del poder político en un único detentador del mismo, sea una persona individual (el dictador), una asamblea, un comité, una junta o un partido. Su thelos es el orden, la obediencia, la disciplina militar. Puede apelar a formulas democráticas o a liderazgos populares, con solo valerse de la identificación personal o carismática con el total de la población, negando la pluralidad política e ideológica y procurando presentarse en calles y plazas, y en radio o canales de televisión, como encarnación del propio Estado. Tal figura resultaría personificando el <<liderazgo por aclamación>>, del que escribía Carl Schmitt.

Hay una subordinación de las instituciones al detentador de poder, que así pierden su autonomía y actúan en estricta dependencia respecto a aquel.” [2]

Luego según Loewenstein, de quien Planas es repetidor,  agrega que de esta forma se disgregan de aquel el autoritarismo y el totalitarismo

Hacen una dicotomía entre autoritarismo-totalitarismo y por otro lado democracias. Esta tipificación evidentemente jurídica de separar las formas de poder de acuerdo a las libertades formalmente establecidas y la concentración del poder, es formalista en tanto cree que dentro del Estado de derecho la legislatura dada es la que establece el poder y la autoridad.

Sin embargo esta dicotomía no solo está inscrita dentro de los cánones formalistas, sino que además en la ciencia política bajo un presupuesto empírico, Roberth Dahl hace una referencia muy similar en la ciencia política norteamericana, donde para Dahl, serían regímenes populares y regímenes hegemónicos, evidentemente para Dahl como para los formalistas jurídicos la democracia y el liberalismo son regímenes donde no existe el autoritarismo y el totalitarismo, es decir donde el poder o influencia para Dahl toma un matiz racional sin coacción y donde evidentemente el poder no posee una causa primera sino que es una interrelación y equilibrio, de aquí surgirá su teoría de la poliarquía o del equilibrio, cuáles sean son los autoritarios, hegemónicos o totalitarios; están siempre del lado negativo.

Por otro lado y muy desvinculado de estos enfoques bien formalistas o empíricos, hay otro punto de vista que será precisamente el que asumiremos por considerarlo menos parcializado.

Luisa Landerreche (3) al investigar la democracia y el autoritarismo afirma que muchas veces hablamos de autoritarismo y democracia como si fuesen elementos opuestos, lo que no es ni puede ser cierto, ya que la realidad es más compleja que afirmaciones legal-maniqueístas.

“Es decir que durante los periodos de gobiernos democráticos deben subsistir elementos implícitos en la sociedad que permite la instalación de un sistema político autoritario.”

Cuando hablamos de autoritarismo se está hablando de mecanismos,  bajo una terminología foucaultiana serian “dispositivos funcionales” siendo una modalidad de organización social caracterizada por sistemas de relaciones de represión que pueden estar dentro de los regímenes tanto formalmente democráticos como formalmente autocráticos.

Una aclaración más sobre el elemento coactivo, lo hace Georges Simmel donde señala que en la coacción absoluta siempre estará condicionada por nuestra capacidad y vocación de eludirlo o asumir la pena como consecuencia, es decir está condicionada por nuestra libertad de conciencia y resistencia; donde no podría  jamás bajo los presupuestos establecidos la coacción lograr la totalización, luego nos hallamos dentro del fenómeno del totalitarismo.

Para Phillit Allot(4) quien señala que el totalitarismo más atroz que existe es la democracia, lo cual sería un punto diametralmente opuesto al del panegirismo democrático.

Para sustentar su Tesis Allot señala esto desprendiéndose de lo mencionado por Simmel, que la coacción no llega a la mente ni a las esferas privadas del hombre; lo que si harían los refuerzos positivos, en tanto estos saben que no pueden hacer algo el castigo, donde la libertad estaría limitada coactivamente, sin embargo en el caso de la democracia que ha logrado condicionar la totalidad del pensamiento y condicionar aun la vida privada del hombre mediante el control de sus deseos, Allot, lo compara con la religión de la edad media, pero sin un fin trascendente, en tanto que no importa el lugar donde estés, al final y al cabo la coacción surte efecto físicamente, pero la influencia y el control mental de la democracia si pueden hacerlo.

Luego señala que bajo estos parámetros la democracia es peor que lo que fue el comunismo y el fascismo, ya que en un régimen como este uno identifica al represor, sin embargo en la democracia no se puede en vista que es invisible o en última instancia la persona cree que no hay tal represor coactivo.

De acuerdo a lo expuesto sobre el autoritarismo y el totalitarismo, en vista de que se tratan de categorías vinculadas al poder los que detentan uno tendrán a ser tendenciosos y llamar como tal en aquello que no consideran ser ellos parte lo que para sus enemigos será algo negativo, mientras que aquellos que creen en la autocracia, la planificación y la supremacía del Estado creen en esta y denigran aquella.

Sin embargo, ¿existen solo posiciones parcializadas sobre esta área?, si.

Dado la naturaleza del conocimiento un  enunciado siempre posee carga ideológica:

“La ideología es una articulación de enunciados que trasuntan una concepción del hombre y del mundo  y que se proyectan sobre la realidad social a través de la política.

La pragmática seria entonces el pronunciamiento de los enunciados programáticos de la ideología.

La ideología  aunque no se le niegue la necesidad de una práctica; es decir una articulación de acciones que lleven a concretar los postulados de la ideología es siempre ideal.
El liberalismo suele considerar a la pragmática disociada o carente de ideología; sin embargo la acción se carga con el ideal que lo impulsa.

Por otro lado está la tradición Marxiana cuyo modus operandi es una vinculación interdependiente entre la praxis y la teoría; en este caso señalado como ideología y pragmática. Pero que antepone la praxis erróneamente a la consecuencia ideológica.
¿Podría entonces la praxis desideologizarse como quieren asumir ingenuamente los liberales? ¿Podría argumentarse que cuando se incorpora a la sociedad como hábitos, costumbres, normas, etc.? No. Quizá fuera más sensato entender que la pragmática no está disociada de la ideología; y cuando se realiza no podemos olvidar que es una disociación  como mero recurso metodológico.

En cuanto a la errada convicción marxiana sobre la praxis y su anterioridad a la ideología. Señalamos que la cultura expresada no a través de la verbalización, sino a través de los hechos: una tradición, un habito, aunque mecánicamente irreflexivo, refleja una elaboración de una pauta a lo largo de los años o siglos que nunca de deja de expresar o portar la ideología patria, de la comunidad o del grupo.

Luego el conjunto de acciones cotidianas resumen una ideología no expresada en palabras, pero si en acciones, y trasmitido de regeneración en generación a través de dispositivos funcionales que permiten la continuidad de la raza y la cultura.”

Y aun más en tanto hablamos de poder, interés ideológico que legitiman a regímenes políticos, aun la pluma académica se inclinará a ser tendenciosa.
Con ello reafirmo que esta investigación aun al tratar de ser lo más objetiva posible no dejara de ser propensa.

I La concepción de poder:

Para entender la concepcion del poder dentro del pensamiento autocrático del siglo XX, es necesario conocer el concepto de soberano y de dedición de Carl Schmitt, la dedición será el elemento fundamental dentro del concepto de poder.

La decisión soberana es extrajurídica, puesto que se libera de una traba normativa y se torna absoluta. Ante un caso excepcional el Estado suspende el derecho en virtud del derecho a su propia conservación. La pregunta sería qué derecho sustenta esta posición: ninguna, solo existe ante esta medida el sustento de la fuerza.

“Así la autoridad demuestra que para crear derecho no necesita tener derecho”.[3]

La decisión soberana no se explica jurídicamente ni desde una norma, ni desde un orden concreto, ni encuadrado en un orden.

El estado de derecho tiene su origen en una decisión, pero una vez que la decisión ha producido la norma, esta también impone sus exigencias al legislador, [4]por tanto, el legislador queda sometido a la legalidad que el mismo ha instituido.[5]

El creador-vale decir el legislador- queda sometido a su propia creación, a las reglas que el mismo ha dictado. El poder constituyente queda así enganchado  en su propia producción normativa.

En efecto, la norma una vez dictada debe vale también frente a la voluntad del que la ha impuesto; sino no se podría conseguir el orden, la unión y la estabilidad de la relación de poder en espacio que el Estado controla.

II. El Estado Administrativo:

La concepción del Estado Administrativo es una posición que toma Carl Schmitt y su vez es la más coherente explicación y legitimación del poder total frente a los Estados legislativos parlamentarios. Comúnmente conocidos como Estados de derecho.

Luego para explicar sobre el Estado administrativo debo explicar al Estado legislativo parlamentario.

Schmitt comienza afirmando: “si comienzo esta exposición sobre la legalidad y la  legitimidad hablando del derrumbamiento del Estado legislativo parlamentario.”[6]

Esta aseveración es preludio de un engranaje argumentativo cuya finalidad es el surgimiento del Estado administrativo y su asenso como época social, argumento similar esgrimiría el fascismo Italiano y el Estado corporativo.

Para Schmitt, existen diversas formas de Estado, Estado Gubernativo, legislativo, jurisdiccional y administrativo. Cada uno es caracteristico de cada época.

Desde épocas remotas se ha debatido sobre la política, las formas de gobierno

El Estado de derecho es un conjunto de mecanismos solapados que intentan negar el orden político jurídico bajo premisas ideológicas, sin embargo lo que llamamos comúnmente  “desde el siglo XIX, se ha entendido entre los Estados de Europa continental como Estado de derecho era, en realidad, el Estado legislativo y, concretamente, el Estado legislativo parlamentario. El lugar preeminente y central que en este Estado ocupa el parlamento se debe a que este constituye el cuerpo legislativo, que tiene a su cargo la elaboración de estas normas, con toda la dignidad que corresponde al legislador”[7].

Luego la interseccion que existe y la singularidad del Estado Administrativo y el Estado corporativo será evidente:

“ademas, nuestro Estado se encuentra en un proceso de transoformacion, y el viraje hacia el Estado totalitario, caracteristico del momento actual, con su inevitable tendencia hacia la planificacion, no hacia la “libertad”, como hace cien años”

El poder y su relación con el Estado de derecho están vinculados al concepto de “decisión” que según Carl Schmitt y algunos estudiosos  que han aportado mucho metodológicamente a la ciencia política  [8]es uno de los fundamentales dentro de nuestra materia.

Para esto me remito a la posición de que la ciencia del poder: ciencia política y la doctrina del derecho forman parte de un engranaje epistemológico.[9]

La “decisión” en la ciencia política es el fenómeno sobre el que recae la responsabilidad del acto concreto; en esta responsabilidad a su vez esta su poder. Entender en la actualidad por qué, cuándo y cómo este poder se manifiesta y qué relación hay con el Estado derecho, no solo es importante, sino que es la única vía de forjar un pensamiento político viable.

Dentro del pensamiento jurídico-politológico: la decisión, que desde nuestro punto de vista no escapa a la lógica del poder, nos remite a tres ideas que la anteceden las cuales son mencionadas por Schmitt: normalidad, excepción y soberanía. Abordaremos esta temática con la intención de entender el origen de la formación del Estado, el poder, político, y la artimaña del Estado derecho.

Carl Schmitt diferencia el Estado de derecho y el Estado legislativo: este sería el mecanismo de separación de poderes, uno elabora y otro aplica. En el no mandan los hombres ni legisladores, sino la ley. Y aquel un sistema de legalidad, cuyos instrumentos de trabajo son leyes escritas y códigos.

Lo que no queda claro es como en este inviable mecanismo la ley puede aplicarse o ejecutarse a sí misma e  interpretarse, definirse, sancionarse. O por otro lado cómo podría por sí sola nombrar o designar a las personas concretas que deben aplicarla e interpretarla.[10]

En efecto, como advertirá el agudo lector o cualquier hombre que se ha puesto a reflexionar en esta paradoja[11]: ninguna norma, ni superior ni inferior se interpreta y aplica, se protege y salvaguarda por sí misma; y tampoco hay-si no se quiere entrar en metáforas o alegorías- ninguna jerarquía de normas, sino tan solo una jerarquía de hombres en instancias (instituciones) en concreto.[12]

Es así, como tras la aparente despersonalización de la ley y de la frialdad del imperio del derecho sigue operando desde las penumbras la voluntad (fuerza) humana y sus respectivas valoraciones e intereses; en este asunto serían los liberales quienes por medio de mecanismos que explicaré más adelante habrían logrado ejercer dominio.

La Normalidad, es necesario como se ha dicho, comprender la normalidad, mas no desde una posición del derecho; sino con la intención de comprender la fractura legal, la incapacidad de la ley; donde en última instancia el único sustento es el poder y por ende las relaciones políticas de tal.

La normalidad es la plena vigencia del estado derecho y en general de cualquier orden jurídico. Ello supone desde el punto de vista legal el funcionamiento normal de las instituciones, y, desde el punto de vista empírico, la existencia de paz interna y externa. La normalidad implica la observancia de la legalidad y una sociedad en la que impera el orden, en cuanto a ella funciona de acuerdo a lo que las leyes prescriben[13]. En efecto, la vigencia de las normas supone una situación de normalidad[14]. Entonces, la normalidad implica la existencia de un orden concreto que funciona regularmente en cuanto se ajusta a la realidad prevista por las normas.

Sin embargo el orden no siempre fue, o para este caso, no siempre será, por lo que entonces existirá una excepción.

La excepcionalidad es la contingencia que no está escrita ni prevista por el ordenamiento jurídico vigente y puede señalarse como caso de urgencia extrema para el Estado. No debe confundirse estos peligros por tipificaciones constitucionales como el Estado de sitio que si están previstos. Para que lo excepcional se manifieste no basta con que se presente un caso no previsto por el ordenamiento constitucional. Además es necesario que se dé en un contexto de una lucha por el poder de tal magnitud que sea capaz de agrupar a los oponentes en amigos y enemigos. En medio de esto el soberano es aquel que  decide inapelablemente de caso de conflicto extremo y su decisión tiene por finalidad inmediata terminar con el desorden frente a lo cual tiene dos opciones restaurar el orden que ha sido quebrantado o bien crear uno nuevo. Un ejemplo de este estado lo podemos dar con las guerras civiles y en particular con la arremetida de la barbarie senderista en la década de los 80 y 90.

Desde el punto de vista jurídico-politológico el caso excepcional es aquel que escapa a toda determinación normativa, puesto que no se puede resolver por vía legal (excepcional es el caso peruano en toda su magnitud).

La doctrina del Estado de derecho: liberal, niega el caso excepcional, porque concibe al orden jurídico como un sistema de reglas autosuficientes que puede resolver todos los problemas a partir de las normas.

A este supuesto se le puede objetar que, por muy previsor que sea el legislador siempre existe la posibilidad de que se presenten situaciones que escapen al ordenamiento normativo.

Desde el punto de vista formal en síntesis el Estado de derecho “se caracteriza por poner en un lado la norma y en otro lado, y se parado de ella, la ejecución de la norma. De ahí nace peculiar sistema de legalidad, del que puede decirse con cierta justificación que en el no mandan hombres ni autoridades, ni acaso tampoco los cuerpos legislativos, sino que tan solo rigen normas desligados de ellos”[15]

Pero, como ya se explico, tras él se oculta las relaciones de poder; por consiguiente, una de las finalidades políticas del estado de derecho es intentar disimular o encubrir las autenticas relaciones de poder, bajo la apariencia de la impersonalidad, objetividad y neutralidad de las normas.


[1]Se toma la posición de Stanley G. Paine quien explica en su estudio sobre el fascismo una tipología sobre los tres tipos de nacionalismos autoritarios: el fascismo, la derecha radical, y la derecha conservadora.

[2] PLANAS Pedro, Regímenes políticos contemporáneos, (Lima: Editorial fundación friedrich Ebert-1997), pag. 28-29.

3 LANDERRECHE Luisa, El autoritarismo, (Buenos aires: centro editor de América latina-1995), pag. 14.

[3] Cf. Schmitt, carl: teología política, 1998, 25.

[4] La posición que se tiene del legislador es la del poder constituyente.

[5] Cf. Schmitt, Carl: sobre los tres modos de pensar de la ciencia jurídica, 1996, 39.

[6] SCHMITT Carl, Legalidad y legitimidad, (Madrid: Ediciones Aguilar-1971), pag. 3.

[7] SCHMITT Carl, Legalidad y legitimidad, (Madrid: Ediciones Aguilar-1971), pag.8.

[8] Es evidente que desde otra mirada, unos ejemplos entre ellos tenemos a Herbert A. Simon neoinstucionalista para quien las decisiones son el núcleo; James M. Buchanan, quien centrado en las decisiones deriva por agregar la utilidad e investigación sobre el poder. Robert Dahl quien debate también con Charles Wright Mills partiendo como elemento base de las relaciones de poder, contra la posición de Mills sobre la élites; estas dos posiciones según mi parecer no serían antagónicas; sino complementarias.

[9] La unidad de las ciencias jurídicas y politológicas no está dentro del plano metodológico, pues en esta esfera estaría ligada a la sociología o en general a la sicología y su arremetida conductista; esta más bien unificada en su naturaleza, este carácter ontológico coligativo mediante el poder como sustento de leyes y el orden político constituido es solo posible ser estudiado desde el plano de la ciencia política con un entendimiento pleno de la naturaleza de la norma y su relación con la sociedad: el derecho.

[10] Cf. Schmitt, carl: sobre los tres modos de pensar de la ciencia jurídica, 1996, 38.

[11] Tal vez no sea una paradoja, sino una mal intención del liberalismo, tesis que intentaré sostener durante este artículo.

[12] Cf. Schmitt, carl: legalidad y legitimidad, 1990, p. 74.

[13] Cf. Schmitt, carl: teología política, 1998, p. 25.

[14] Cf. Schmitt, carl: sobre los tres modos de pensar de la ciencia jurídica, 1996, 24.

[15] Cf. Schmitt, carl: legalidad y legitimidad, 1994, p. 89.

La sociedad Civil Perú conservador en su más sincero apoyo hacia la difusión de cultura y cuidado de las tradiciones auspicia la iniciativa de la Juventud SS.AA.NN y recomienda la asistencia a la presente conferencia.

Dia: sábado 23 de enero

Hora: 5:00pm

Tema: Estado, Identidad y comunidad: una visión alternativa.

I TÍTULO: LA autocracracia NACIONALISTA EN EL SIGLO XX

II RESUMEN: La autocracia Nacionalista en el siglo XX es uno de los fenómenos que ha sido estudiado de manera muy parcializada ya que se ha hecho con la intención de negar tanto la eficacia de estos regímenes como su bondad. La autocracia es todo un engranaje de planificación articulado mediante el Estado; luego habría necesidad de investigar cómo se replantean los cánones del Estado, y la legitimación de un nuevo orden frente al pensamiento liberal; lo que generará no solo una posición teórica frente a la legalidad, sino al poder, y por ende a la vida.

Las autocracias del siglo XX dentro de todas sus variantes representaron movimiento de masas cuyas articulaciones simbólicas no representaron mucho en función al renacimiento de un régimen disciplinario estoico frente al hedonismo particular de la época y todo el quebrantamiento de tal mediante las constantes crisis. Surgirán como lo llama Mussolini el movimiento fascista para darle vida a Europa o la nueva Fe, como lo dice Rosenberg cual nacimiento de una nueva época.
Es imprescindible señalar que detrás de los actores políticos y toda su carga valorativa estaba todo un pensamiento racional e irracional articulado por los intelectuales que intentaban dar respuesta a la situación social, moral y económica de la sociedad europea.

III PALABRAS CLAVES: Fascismo, Autoritarismo, Totalitarismo, Estado Corporativo, Estado administrativo.

IV INTRODUCIÓN:

Al comenzar el trabajo me ocupo de los problemas semánticos ya que existen una distorsión total ya sea en el lego, como en el politólogo, sobre la terminología autocrática, esta distorsión no solo responde a problemas metodológicos, sino que es producto del intento sistemático, por parte de los opositores a esta forma de organización, de destruir toda iniciativa popular de este calibre, por otro lado los medios de comunicación han cumplido la siempre sucia labor de distorsionar estos términos de manera totalmente maniquea.

V  DISCUSIÓN:

Aclaraciones Previas: autoritarismo, totalitarismo, fascismo, nacionalsocialismo.

El estudio del pensamiento autocrático que se está realizando está circunscrito al área de los nacionalismos[1] y no del internacionalismo marxista. Por lo que dentro de esta investigación no tomaré en cuenta estas formas de administración, ni sus justificaciones ideológicas de poder político.

Primeramente se ha querido exponer algunas aclaraciones de carácter semántico debido a la pugna ideológica con otros ideologías que han desvirtuado el contenido expresado por las autocracias, así vemos errores como confundir al fascismo con el nacionalsocialismo, con creer que el totalitarismo es igual al autoritarismo y otros tantos que han sido vulgarizados gracias a la distorsionador labor de los medios masivos de comunicación y su parcializada función, que es lo más natural. Es entonces a manera de preámbulo que se ha decidido a hacer una aclaración somera sobre estas.

Existen en diversas aéreas una señalización y descripción de lo autoritario, los constitucionalistas:

“La autocracia Es el caso de la concentración del poder político en un único detentador del mismo, sea una persona individual (el dictador), una asamblea, un comité, una junta o un partido. Su thelos es el orden, la obediencia, la disciplina militar. Puede apelar a formulas democráticas o a liderazgos populares, con solo valerse de la identificación personal o carismática con el total de la población, negando la pluralidad política e ideológica y procurando presentarse en calles y plazas, y en radio o canales de televisión, como encarnación del propio Estado. Tal figura resultaría personificando el <<liderazgo por aclamación>>, del que escriba Carl Schmitt.

Hay una subordinación de las instituciones al detentador de poder, que así pierden su autonomía y actúan en estricta dependencia respecto a aquel.” [2]

Luego según Loewenstein, de quien Planas es repetidor,  agrega que de esta forma se disgregan de aquel el autoritarismo y el totalitarismo

Hacen una dicotomía entre autoritarismo-totalitarismo y por otro lado democracias. Esta tipificación evidentemente jurídica de separar las formas de poder de acuerdo a las libertades formalmente establecidas y la concentración del poder, es formalista en tanto cree que dentro del Estado de derecho la legislatura dada es la que establece el poder y la autoridad.

Sin embargo esta dicotomía no solo está inscrita dentro de los cánones formalistas, sino que además en la ciencia política bajo un presupuesto empírico, Roberth Dahl hace una referencia muy similar en la ciencia política norteamericana, donde para Dahl, serían regímenes populares y regímenes hegemónicos, evidentemente para Dahl como para los formalistas jurídicos la democracia y el liberalismo son regímenes donde no existe el autoritarismo y el totalitarismo, es decir donde el poder o influencia para Dahl toma un matiz racional sin coacción y donde evidentemente el poder no posee una causa primera sino que es una interrelación y equilibrio, de aquí surgirá su teoría de la poliarquía o del equilibrio, cuáles sean son los autoritarios, hegemónicos o totalitarios; están siempre del lado negativo.

Por otro lado y muy desvinculado de estos enfoques bien formalistas o empíricos, hay otro punto de vista que será precisamente el que asumiremos por considerarlo menos parcializado.

Luisa Landerreche (3) al investigar la democracia y el autoritarismo afirma que muchas veces hablamos de autoritarismo y democracia como si fuesen elementos opuestos, lo que no es ni puede ser cierto, ya que la realidad es más compleja que afirmaciones legal-maniqueístas.

“Es decir que durante los periodos de gobiernos democráticos deben subsistir elementos implícitos en la sociedad que permite la instalación de un sistema político autoritario.”

Cuando hablamos de autoritarismo se está hablando de mecanismos,  bajo una terminología foucaultiana serian “dispositivos funcionales” siendo una modalidad de organización social caracterizada por sistemas de relaciones de represión que pueden estar dentro de los regímenes tanto formalmente democráticos como formalmente autocráticos.

Una aclaración más sobre el elemento coactivo, lo hace Georges Simmel donde señala que en la coacción absoluta siempre estará condicionada por nuestra capacidad y vocación de eludirlo o asumir la pena como consecuencia, es decir está condicionada por nuestra libertad de conciencia y resistencia; donde no podría  jamás bajo los presupuestos establecidos la coacción lograr la totalización, luego nos hallamos dentro del fenómeno del totalitarismo.

Para Phillit Allot(4) quien señala que el totalitarismo más atroz que existe es la democracia, lo cual sería un punto diametralmente opuesto al del panegirismo democrático.

Para sustentar su Tesis Allot señala esto desprendiéndose de lo mencionado por Simmel, que la coacción no llega a la mente ni a las esferas privadas del hombre; lo que si harían los refuerzos positivos, en tanto estos saben que no pueden hacer algo el castigo, donde la libertad estaría limitada coactivamente, sin embargo en el caso de la democracia que ha logrado condicionar la totalidad del pensamiento y condicionar aun la vida privada del hombre mediante el control de sus deseos, Allot, lo compara con la religión de la edad media, pero sin un fin trascendente, en tanto que no importa el lugar donde estés, al final y al cabo la coacción surte efecto físicamente, pero la influencia y el control mental de la democracia si pueden hacerlo.

Luego señala que bajo estos parámetros la democracia es peor que lo que fue el comunismo y el fascismo, ya que en un régimen como este uno identifica al represor, sin embargo en la democracia no se puede en vista que es invisible o en última instancia la persona cree que no hay tal represor coactivo.

De acuerdo a lo expuesto sobre el autoritarismo y el totalitarismo, en vista de que se tratan de categorías vinculadas al poder los que detentan uno tendrán a ser tendenciosos y llamar como tal en aquello que no consideran ser ellos parte lo que para sus enemigos será algo negativo, mientras que aquellos que creen en la autocracia, la planificación y la supremacía del Estado creen en esta y denigran aquella.

Sin embargo, ¿existen solo posiciones parcializadas sobre esta área?, si.

Dado la naturaleza del conocimiento un  enunciado siempre posee carga ideológica:

“La ideología es una articulación de enunciados que trasuntan una concepción del hombre y del mundo  y que se proyectan sobre la realidad social a través de la política.

La pragmática seria entonces el pronunciamiento de los enunciados programáticos de la ideología.

La ideología  aunque no se le niegue la necesidad de una práctica; es decir una articulación de acciones que lleven a concretar los postulados de la ideología es siempre ideal.
El liberalismo suele considerar a la pragmática disociada o carente de ideología; sin embargo la acción se carga con el ideal que lo impulsa.

Por otro lado está la tradición Marxiana cuyo modus operandi es una vinculación interdependiente entre la praxis y la teoría; en este caso señalado como ideología y pragmática. Pero que antepone la praxis erróneamente a la consecuencia ideológica.
¿Podría entonces la praxis desideologizarse como quieren asumir ingenuamente los liberales? ¿Podría argumentarse que cuando se incorpora a la sociedad como hábitos, costumbres, normas, etc.? No. Quizá fuera más sensato entender que la pragmática no está disociada de la ideología; y cuando se realiza no podemos olvidar que es una disociación  como mero recurso metodológico.

En cuanto a la errada convicción marxiana sobre la praxis y su anterioridad a la ideología. Señalamos que la cultura expresada no a través de la verbalización, sino a través de los hechos: una tradición, un habito, aunque mecánicamente irreflexivo, refleja una elaboración de una pauta a lo largo de los años o siglos que nunca de deja de expresar o portar la ideología patria, de la comunidad o del grupo.

Luego el conjunto de acciones cotidianas resumen una ideología no expresada en palabras, pero si en acciones, y trasmitido de regeneración en generación a través de dispositivos funcionales que permiten la continuidad de la raza y la cultura.”

Y aun más en tanto hablamos de poder, interés ideológico que legitiman a regímenes políticos, aun la pluma académica se inclinará a ser tendenciosa.
Con ello reafirmo que esta investigación aun al tratar de ser lo más objetiva posible no dejará de ser tendenciosa.


[1]Se toma la posición de Stanley G. Paine quien explica en su estudio sobre el fascismo una tipología sobre los tres tipos de nacionalismos autoritarios: el fascismo, la derecha radical, y la derecha conservadora.

[2] PLANAS Pedro, Regímenes políticos contemporáneos, (Lima: Editorial fundación friedrich Ebert-1997), pag. 28-29.

3 LANDERRECHE Luisa, El autoritarismo, (Buenos aires: centro editor de América latina-1995), pag. 14.

PRESENTACION DE LIBRO

SALUDOS A CADA UNO. PERÚ CONSERVADOR ESTÁ AUSPICIANDO ESTA PRESENTACION DE LIBRO ORGANIZADA POR LAS JUVENTUDES SS.AA.NN

CASO VICTOR ARIZA

“Envié información secreta a la Fuerza Aérea de Chile”

Victor Ariza

ALTA TRAICIÓN A NUESTRA PATRIA: CASO VÍCTOR ARIZA

El espionaje es la práctica y conjunto de mecanismos relacionados con la obtención de información confidencial. La usanza común del espionaje ha sido históricamente el soborno, la infiltración, y el chantaje. La historia de esta práctica se remonta hasta la antigüedad, reinos como el egipcio, el mesopotamio lo hacían utilizando mecanismos rigurosos para filtrar información, los judíos también lo realizaban elaborando formas de esconder sus conspiraciones y tan sectarios planes, los griegos y los romanos, especialmente con julio cesar desarrollaron estas últimas técnicas tanto para obtener información como para proteger la suya.

Es necesario señalar que hoy en día todos los países del mundo tienen un sistema de inteligencia, el solo uso del sentido común nos puede responder al por qué cada país tiene un agencia de inteligencia, sin embargo lo que ha ocurrido en nuestra patria es el colmo del desparpajo, este ensayo es pues una intención de demostrar el grado de ridiculez de la coyuntura nacional.

Las naciones poseen servicios de inteligencias, entre los más conocidos por su eficiencia están el MOSSAD JUDÍO,  el SIS inglés, y la CIA estadounidense, estos seleccionan, entrenan y pagan a los profesionales de esta área y a los informantes por una sencilla razón porque se necesita conocer las políticas de los demás Estados o de los grupos privados que tienen injerencia a nivel nacional; lo que constituye un principio estratégico básico desde la antigüedad.

Pocos saben que el personal de las Secretarias de Inteligencia, sobre todo las más eficientes poseen en la actualidad numerosos ordenadores que le permiten chequear 26 mil correos electrónicos o llamadas telefónicos por minuto, agruparlos por temas o hacer un archivo de destinatarios entre otras virtudes. Es decir que pueden controlar la bonita cantidad de 216 mil por minuto en total; en los casos más capacitados esta cifra es aún mayor. Esto lo hacen sin orden judicial de ningún tipo.

Es así como debe de encontrarse absurdo o engañador hacia el pueblo peruano que representantes políticos como el canciller peruano José Antonio García Belaunde y los medios de comunicación se escandalicen por el espionaje que viene realizando chile y ha realizado ya desde hace mucho tiempo.

Esto tiene una respuesta nefasta los representantes del Perú no se han preocupado por la defensa nacional con lo que lo único que alcanzan a decir ante actos de espionajes a la nación es el reclamo al país espía. García Belaunde diría que en chile el espionaje es ilegal he ahí el reclamo justo que se hace.

El espionaje entre países es una actividad que cualquier internacionalista o analista justificaría con la normalidad por su conocimiento, como ejemplo podemos poner el caso China-Usa, en los últimos meses ha habido una intensidad del espionaje de aquella nación hacia esta, luego James A. Lewis, especialista norteamericano señaló: “No me voy a molestar porque China nos espía, nosotros también espiamos a China. La única cosa que molestaría —confesó— sería que no lo hagamos mejor que ellos”.

Sin embargo nuestros representantes son unas niñas con zapatitos de balet cuya ingenuidad rebosante apela al criterio de la pulcritud de los actos en el espionaje, si esto es así forzando el argumento hasta lo absurdo, para qué tenemos un sistema de inteligencia. Si nuestro sistema de inteligencia no espía a chile, el potencial enemigo peruano de más envergadura, que razón tiene para existir.

El caso concreto que ha mostrado nada más que la punta del iceberg de la infamia: Víctor Ariza, suboficial peruano de la FAP.

Su hoja de vida estaba lejos de ser impecable, incluso, había sido expulsado de la institución, solo fue reintegrado gracias a un fallo judicial. Con estos antecedentes nuestro hombre parte de agregado auxiliar aéreo en la embajada de Perú en chile, el 13 de febrero del 2002.

Según el fiscal, entre 2003 y 2008 Víctor Ariza hizo cuatro viajes a Chile vía Argentina. Además habría recaudado unos 178 mil dólares, una suma ciertamente abultada para su sueldo mensual de 500 dólares.

Al parecer Ariza no trabaja solo, sino que es parte de toda una componenda de oficiales, una corrupta y patológica generación de traidores a la patria:

“La investigación ha llegado a establecer que Ariza no pudo actuar sólo y que un alto mando peruano lo habría ayudado. Su nombre clave: Zapatero. Además se investigan a otros seis militares y a dos de las parejas de Ariza. Mientras se desarrollan estas indagatorias, el abogado del hasta ahora único imputado, por este supuesto caso de espionaje dio a conocer una carta donde Víctor Ariza pediría disculpas por su acción.”
A su vez de la investigación policial se desprende que sus “manejadores” chilenos le recriminaban su lentitud.  De acuerdo a la revista, en una comunicación le reclaman que “de todos, eres el más moroso”, lo que da a entender que había una red de espionaje.

Luego cuando le piden información específica sobre el ejército, Ariza responde que recurrí a “mis contactos en el Ejército”. Lo que confirma nuevamente la traición por un grupo de delicuentes que viven del erario nacional y que trafican con la más digna moral de la patria pues afirman defenderla mientras que la venden y traicionan.

Víctor Ariza habría entregado la lista de compras de la FAP hasta el 2021 y de los oficiales destacados a la Inteligencia Aérea, con claves y códigos, planes de operaciones, etc.

Nuestra constitución tipifica la traición a la patria y es pagada hasta con la muerte en casos de guerra; sin embargo sin ánimo de ir más allá ¿puede tipificarse la traición a la patria?; son solo traidores los que brindan información sobre armamentos y planes, qué pasa con los que venden o concesionan nuestros puertos a los mismos a quienes este espía vendió información tan detallada, a lo que me refiero es que el plan Alcazar elaborado por Pinochet no es solo militar, como es el caso de Ariza, es también económico y social, la venta de nuestros puertos, recursos, empresas estratégicas las cuales avanzan amparados por el fusil chileno, son parte de una expansiva geopolítica que nuestros miopes e indignos políticos traidores  no quieren ver. Luego toda acción que debilite la soberanía de la patria debe ser llamada alta traición.

Es aquí precisamente donde el nacionalismo es el único pilar al cual podemos recurrir como resguardo. Sin embargo ¿no son los grupos nacionalistas chilenos los que tienen interés en generar una optima utilización de los recursos peruanos?, que tan cierto o delimitado es el nacionalismo y cuál de los dos sería quien llevara la razón. Para no tener problemas a nivel de teoría ideológica ni debates formalistas he decidido hacer una tipificación empírica de los rasgos del nacionalismo.

El concepto de nacionalismo, que por cierto es bastante complejo, sin embargo a su vez simplificable. Por efecto facilitador tomaremos algunos indicadores empíricos sobre los cuales podemos afirmar que en una sociedad existen grupos o es nacionalista.

Partiendo del concepto de nacionalismo como exacerbación de los valores patrios y la creencia en su país, el nacionalismo se ve manifiesto en:

  1. Conducta orgullosa del ego nacional, esto no implica un repudio hacia otras naciones, pero si una clara manifestación de potencialidad y ningún derrotismo frente a los demás.
  2. Utilización por parte de este grupo o grupos de discursos de soberanía tanto en la manifestación de uso de recursos como la administración pública. Lo que lo lleva a criticar los discursos libremercadistas.
  3. La utilización de un discurso pluriclasista donde el pueblo es un elemento unido más allá de las barreras económicas; esto por ser parte todos de la creación de un sentimiento de unidad tradicional-cultural. Aquí una clara manifestación también anti clasista.
  4. Por último el discurso histórico del rescate y la creencia en el pasado con una clara manifestación de esta creencia al plano público, y a la dimensión política.

Es evidente que muchas manifestaciones nacionalistas pueden realmente no serlo, como muchas manifestaciones comunistas pueden no ser comunistas. Sin embargo lo señalado son indicadores empíricos cuando una masa o grupos son manifiestamente nacionalistas.

Luego ¿ha habido alguna posición nacionalista que se manifieste en contra de lo sucedido con el espionaje y la traición a la patria? Muy aparte de las agrupaciones formalmente “nacionalistas” reducidas han sido las actitudes nacionalistas de acuerdo a los parámetros empíricos indicados.

Una manifestación es evidente por parte de los militares, claro está que su actitud está lejana del terreno político, y si escapa a esta esfera sucedería como con el caso del general Donayre, una expresión individual y conjunta de un grupo de militares de inclinación nacionalista.

En consecuencia están los sectores sociales que sin reputarse nacionalistas tienen algunas características que permiten una relevancia y presión a la hora de que los representantes tomen decisión. Luego en el campo del formalismo nacionalista que es el PNP, existe una expresión poco definida que difunde un sentimiento que aun no adquiere forma.

A LA MADRE PATRIA

Este artículo es de un joven talento de la escuela de ciencia política, me permito con su autorización ponerlo en este espacio, es todo un honor para mi presentarlo.

A LA MADRE PATRIA

Son exactamente las 11:47p.m., fue un día duro, me es imposible pegar los ojos, no logro entender el porqué, salgo de la cama rápidamente, me dirijo a beber un vaso con agua, entonces, a lo lejos, observo la pasta de un antiquísimo libro, libros de aquellos el que uno realmente despreciaría al ver su tan miserable ortografía y el tan vacuo contenido con posturas y argumentos deleznables; me atreví a cogerlo, lo abrí, y de pronto me encontré con un grafico, el mapa del Perú , mapa que nos heredaron los conquistadores e invasores, el de los inicios del siglo XIX e inicio de nuestra REPUBLICA para ser mas exacto, mapa ese, que quizá el señor Paz Soldán lo hubiera elaborado y habría tenido el consentimiento del señor Ramón Castilla en sus más me “memorables gobiernos“.

Lugo de observar y comparar la grafica ya mencionada con otra del siglo XXI, quedo atónito, pasmado, estupefacto, no podía convencerme que esa era la figura y silueta de mi país y entonces me dije:<<Por dios! Que tanto había cambiado ésta, “mi país` `,“ el país de cada peruano“, “el país de las mas ancestrales costumbres andinas(las cuales son desdeñadas y marginadas por sus propios compatriotas) “, “el país e las más variadas y diversificadas especies marinas(las cuales éstas ,gracias otra vez a los sesudos peruanos, fueron llevadas  a la veda y casi-casi a su extinción) “, “el país de una gran rica flora y fauna(las cuales son olvidadas por el tiempo y claro como es tan obvio, también otra vez por los peruanos, y que está condenada a su posterior desaparición, y por qué no decir a su próxima venta con un  gran ofertón!)

Aquel país llamado Perú, al que nos enseñaron a amar, a adorar, a dar la vida por aquél, en cualquiera de las circunstancias en que se encontrara; la Madrepatria de todo peruano(cómo sufro al verla) ha sido violada, amputada, trastocada, realmente transgredida y manoseada…y nosotros ,sus hijos???, dónde estuvimos???, qué hicimos???, por qué lo permitimos???,…Es que acaso somos unos hijos de la mala Madre patria??? O es que acaso fuimos aquellos hijos rebeldes, libertinos, libidinosos, bohemios y amantes de la mediocridad e ignorancia, que olvido su origen, su principio y su causa???…eso fuimos?…eso somos?

1821: inicio de la vida republicana, con los mismos gobernantes y dirigentes de la opresión y de pendencia virreinal (empezamos mal), luego MILITARISMO: equivalente a gobiernos caudillistas e improvisados; PROSPERIDAD FALAZ: en el cual todos preocuparon e inquietaron por el excremento de ave; CIVILISMO: quizá gobiernos no tan improvisados, con proyectos medianos, pero no lo suficientemente capaces para evitar una guerra desastrosa la cual nos llevaría a una quiebra total y a la mutilación de nuestra Madre, luego de ser violada en la cara propia cara de sus hijos; II MILITARISMO: No pedir mas ,sin “Grace“, el Perú quizá no existiera hoy(ojo: no he dicho que “Grace“ sea el salvador, únicamente que el Perú no tuvo alternativa alguna pues ya estaba desapareciendo del mapa mundial, aunque el Perú de hoy sigue siendo un mito, algo coyuntural e ignoto en la escena internacional); REPUBLICA ARISTOCRATICA: Nuestros dirigentes se nos encapricharon en el algodón, azúcar y algunos minerales sin olvidar el oro blanco(caucho) y la llegada de ideas foráneas, que se nos presentaron y presentan como “solución a nuestros problemas“; ONCENIO: Y otra vez la madre violada, manoseada y pobre por la miserable corrupción; III MILITARISMO: Y se repite la historia (carajo no aprendemos!), masacre parte 3, gobiernos improvisados también, apristas vs. Todos, en fin, qué puedo decir, nada cambia, nadie se preocupa por la Madre, ya violada muchas veces. Aún no termino, todavía queda violaciones por recordar; PRIMAVERA DEMORATICA: Norteamérica se nos viene en masa; OCHENIO; CONVIVENCIA; J.M. 62-63; BELAUNDE: Se dará inicio de una de las masacres mas detestables e la historia peruana; DOCENIO; BELAUNDE II: dale con el Crimen organizado vs. Crimen desorganizado, ALAN GARCIA PEREZ: Por dios! el Perú sí el Perú en boca de todo el mundo, en fin, llega el criminal FUJIMORI; PANIAGUA; TOLEDO; y GARCIA otra vez! Que pena me causa la “sapiencia“ de los peruanos.

Para resumir: Esta gran MADRE a lo largo de su  historia sólo pario hijos inescrupulosos que únicamente preocuparon y desvelaron en saquear y sacar provechos y beneficios individuales, mientras esta (nuestra madre patria) era violada y amputada por sus“ hermanos-vecinos“(que nos extirparon Tarapacá, Arica, el gran Trapecio, etc.)

Esta gran MADRE que preocupó en defenderse de estos desdichados “hermanos-vecinos“, cuando sus hijos eran la gran lacra, tara en contra del progreso y crecimiento de su nación.

…y vuelve la ida ingenua y estúpida de que “los países somos hermanos“…“Ni existen, ni existirán afectos de sincera amistad, entre países, únicamente existe efectos de pura utilidad. “

¡Peruanos de todos los míseros rincones del mundo UNÌOS!

Nuestra MADRE patria necesita políticas exteriores fuertes y solidas (aquellos que casi ni existieron) no susceptibles al sentimentalismo, inexorables y decididas a velar por los interés de 28 millones de peruanos (aprox.). Esta política exterior debe caer de aquella nube de ROMANTICISMO colorido y estúpido, al REALISMO austero y prudente.

Daniel Ricardo Sánchez Salas

E.A.P. Ciencia Politica-2009

LA SOCIEDAD DE LAS ÉLITES

Ortega y Gasset: Una visión radicalmente aristocrática de la sociedad

<<Nuestros padres, peores que nuestros abuelos, nos engendraron a nosotros aun más depravados, y nosotros daremos una progenie todavía más incapaz. >> (Horacio, Libro III, 6).

Copia de dios

A lo largo de cada siglo dentro de la historia ha habido grandes debates filosóficos, el siglo XX no es la excepción, en este lidiaron dos corrientes de pensamiento: el vitalismo y el historicismo. Aquel señala que la esencia de la realidad no se reduce a la razón pura, sino a un principio originario fundamental, que es la vida; el historicismo, surgido en Alemania, sostiene que la historia es el elemento más importante para los seres humanos, el devenir de las cosas referidas al ser individual o a la comunidad en general. El ser humano es historia, y se va constituyendo a lo largo del tiempo. Como consecuencia de estas tendencias surgieron en la filosofía orteguiana del racio-vitalismo, los conceptos de razón vital y razón histórica. Parte de la estructura filosófica de Ortega y Gasset.

IncaTupacAmaruLa visión aristocrática de la sociedad que tiene Ortega y Gasset es la consecuencia de ambas categorías dentro de la convergencia de lo real; esta manifestación no se fundamenta según su apreciación en lo normativo, sino en la consideración que esta premisa es positiva, que la sociedad es, querámoslo o no, aristocrática.

Algo que se observa en la interpretación que se la hecho a Ortega y Gasset, es que ha habido una deformación de su terminología y una parcial visión de sus argumentos. Una de estas mal interpretaciones es por ejemplo el vocablo aristocracia, en toda sociedad hay minorías selectas, cuando se habla de esta no se está apelando a un concepción clasista ni a una delimitación del hombre en función a lo socioeconómico, como lo hacía el marxismo o las teorías economistas; sino a un criterio de selectividad del hombre de acuerdo a su vitalidad, su calidad de grandeza, sentido del deber y exigencia.

Ello nos llevaría a una más de las tergiversaciones, la cual sería creer que el hombre masa y el hombre selecto o aristocrático son o están definidos por su número, lo cual el autor explica detalladamente que no es así, en tanto una sociedad puede estar llena de elementos aristocráticos,  sin elementos masa. Si esto es así, entonces quién es el hombre masa: un hombre vaciado de su propia existencia, sin entrañas de pasado y por lo mismo, dócil a todas las disciplinas “internacionales”. Mas que un hombre es solo un caparazón de hombre; carece de un adentro, de una identidad propia, inexorable e inalienable; tiene solo apetitos, cree que tiene solo derechos y no cree que tiene obligaciones: es el hombre sin la nobleza que obliga: snob.

El hombre masa no se valora así mismo, es una sombra que se oculta en la innominada capa social bajo la representación del común y los gustos del todo. Por ello dentro de cada sociedad hay masa y hay minoría selecta; he ahí la respuesta real al significado <<La rebelión de las masas>>, no como algunos han querido asumirlo desde óptica proletaria, sino, que por ser la sociedad de naturaleza aristocrática, vale decir que las desigualdades son inherentes y saludable su permanencia, así afirmamos que la rebelión de las masas no es la rebelión contra un tirano u opresores, ni régimen, es la rebelión contra sí mismas, es decir contra su propia condición, naturaleza y función histórica, ergo: una inautenticidad, una falsedad, una patología social.Copia de inca_23836_sm

Este fenómeno esquizofrénico por parte de las masas que las hace creer que todo les es debido y que pueden opinar sobre todo, de no sentir gratitud por lo que ha recibido, ni se cuida de conservarlo, ni piensa en las condiciones que lo hacen posible, se da sobre todo en los estratos medios y altos económicamente, generando a su vez una pendiente de consumo que origina que todas las gentes quieran consumir lo mismo: es el estilo de “vida california” que presenta una idea ilimitada de bienestar a todos y de abundancia para las masas, categorías que son insostenibles en la realidad a nivel de consumo, he ahí la crisis general por el aniquilamiento de este equilibrio que es parte de la repercusión de la des-aristocratización de la sociedad, de una indeferenciación entre las clases de hombre, entre el hombre noble y el hombre vulgar; el esfuerzo y la inercia.

w-tabaco-marionetaHaciendo una lectura de observación de la continuidad del texto este fenómeno se manifestaría mediante la democracia, que es atizada con esfuerzo por el liberalismo y que paradójicamente son los grupos plutocráticos quienes profesan su permanencia, la libertad en este nivel de hegemonía se puede convertir en un poderoso instrumento de dominación ya que las masas en su sentido propio son despreocupadas del poder y preferirían un grupo elite o un soberano que las guíe, por lo que podremos afirmar que la degeneración y masificación del consumo y la vida “estilo california” es estimulada por los grupos de poder y está destruyendo el desequilibrio natural de la sociedad para beneplácito de la permanencia sutil  mediante un mercado amplio de abundancia para la masa y destrucción del hombre noble.

En mil novecientos catorce en su ensayo: meditaciones del quijote, Ortega y Gasset expondría su filosofía que podría ser comprimida en el termino <<circunstancia>> expresada en su conocida premisa: «Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo».

Esta expresión dotada de profunda complejidad filosófica explica que el hombre no es solo el dentro de la realidad, sino que es parte de una sumatoria de estructuras: la economía, la cultura, la moral, la ciencia, etc. En otros términos, la realidad circundante «forma la otra mitad de mi persona».

pinturag_11Ortega y Gasset critica la fe en la cultura moderna, explica que esta es deprimente; en tanto que mañana sería todo lo esencial, igual a hoy; que el progreso consistía solo en avanzar por todos los “siempres” sobre un camino de idéntico al que ya estaba bajo nuestros pies.  Un camino así es más bien una prisión que elástica, se alarga sin libertarnos.

Pero la crítica a la modernidad no es una negación a los elementos que generaran el avance de los elementos vitales, es decir la continuidad de los elementos tradicionales sin la negación de la aristocracia y los símbolos del pasado, y a su vez sin negar adelantos institucionales y del conocimiento; pero sí restringiéndolos.

Bajo mi perspectiva esta posición aristocrática de la sociedad sugiere un rescate de las diferencias sociales desde una perspectiva cualitativa, donde la meritocracia tanto técnica como de moral elevada sea la minoría cualificada, la minoría selecta, la aristocracia de cada pueblo.

TOTALITARISMO DEMOCRÁTICO

EL HOMBRE UNIDIMENSIONAL DE HERBERT MARCUSE

CLASE: IDEOLOGÍAS POLÍTICAS CONTEMPORÁNEAS

Marcuse 2

Para entender la posición del hombre unidimensional; la sociedad cerrada y la era industrial capitalista hay que introducirse en la biografía de este reconocido personaje,  y lo más resaltante en el es su condición de judío marxista en medio de la Alemania nacionalsocialista, estos elementos: tanto su condición familiar, como su convicción ideológica convergen en el evento más grande del siglo XX: la gran guerra y la pugna por el poder de tres grandes potencias ideológicas: el liberalismo, el comunismo y el nacionalsocialismo.

Migra a los estados Unidos, lugar que calificaría como una <<sociedad cerrada>>, y totalitaria, sin embargo esto no evitó que colaborase con ellos trabajando, contra sus jurados adversarios los alemanes, mediante la Oficina de Servicios Estratégicos de los Estados Unidos, (US Office of Strategic Services); entidad precursora de la denominada CIA. A terminar su labor allí estará vinculado con la filosofía política y el ejercicio de la docencia, se le ha considerado uno de los miembros de la escuela de Frankfurt más jóvenes representativos y “padre de la nueva izquierda”.

Marcuse desarrolla una tesis avezada que rompe con los parámetros establecidos dentro la investigación de la época, al criticar no solo al mundo capitalista como hasta ese entonces se había realizado; sino a ligarlo con la democracia, afirmación que muchos no se atreverían a hacerlo, así el afirma:

“Los individuos y las clases reproducen la represión sufrida mejor que en ninguna época anterior, pues el proceso de integración tiene lugar, en lo esencial, sin un terror abierto: la democracia consolida la dominación más firmemente que el absolutismo, y libertad administrada y represión instintiva llegan a ser las fuentes renovadas sin cesar de la productividad.”

Dinero-de-reclamo

Esta posición, que el capitalismo es la democracia, sería repetida más adelante por el filosofo español Gustavo Bueno, quien desarrollará la tesis que sin las formas económicas liberal-capitalistas la democracia sería imposible de ser desarrollada; no creo extenderme mucho si señalo que esto lo rotularía el mismo Milton Fridman en su conocida obra la libertad de elegir, una apología pura del liberalismo; por otro lado está la posición conservadora del Inglés Philip Allot; quien considera a la democracia el totalitarismo más atroz que ha existido en tanto que no solo obliga a la población mediante la coacción, como los regímenes fascistas y comunistas, sino que además internaliza el sistema mediante una hábil política de legitimación que interioriza el hombre, sin que este tenga la capacidad de discernir plenamente entre su espacio privado; ya que dentro de este como dentro del publico habrá sido sometido doctrinariamente.

El hombre unidimensional es aquel sujeto víctima de su propia impotencia y de la opresión continua de un método de dominación más complicado de lo que Adorno y Horkheimer imaginaron; pero está impotencia no va sola, es parte así mismo de la innominada capa social que suele decirse sociedad. Esto no sería más que consecuencia de un artero mecanismo de dominación; que combina un conocimiento de la sique del hombre con una avanzada tecnología que no es, ni puede ser neutra, explica Marcuse: “en el medio tecnológico, la cultura, la política y la economía, se unen en un sistema omnipresente que devora o rechaza todas las alternativas” pues es el instrumento de sometimiento; sin embargo las formas de esta dominación son aun más profundas y están dentro de la metodología; primero con el empirismo dentro de las ciencias física y luego el desborde de estas que traería como consecuencia el behaviorismo en las ciencias sociales, esto es el reduccionismo del tratamiento de los conceptos a operaciones y conductas particulares; el concepto de extensión no implica ni más ni menos que el conjunto de operaciones de las cuales se determina la extensión. En general, entendemos por cualquier concepto nada más que un conjunto de operaciones; el concepto pues sería correspondiente al conjunto de resultados sistemáticos extensivos de cada procedimiento, evitando poder pensar o reflexionar aquellas categorías que no tienen oportunidad de ser reducidas a extensiones operacionales o procedimentales.

JohnMalkovich_wide1El hombre unidimensional está inscrito dentro de una <<sociedad cerrada>>, y es aquí donde se nos presentan dos interrogantes fundamentales, una sobre el por qué una sociedad es una sociedad cerrada y la otra, qué es una sociedad cerrada; estas preguntas son interdependientes por ser parte de un mismo fenómeno, la sociedad cerrada es cerrada porque disciplina e integra todas las dimensiones de la existencia pública y privada. La relación que tiene la unidimensionalidad con la integración de todas dimensiones tanto públicas como privadas es directa, y precisamente ahí estriba su carácter totalitario que es lo que es una sociedad cerrada; ya que la sociedad cerrada es la sociedad que tiene bajo su control todas las esferas sociales; oponiendo toda oposición autentica, absorbiendo toda posibilidad y alternativa opuesta en de manera integral y sugiriendo y obligando una oposición operacional de los procedimientos de las políticas dentro de las esferas de poder y sus decisiones que tienen un carácter unívoco, en estas circunstancias el hombre masa, no podría ser catalogado como el hombre unidimensional, ya que este debe su existencia al elemento paritario del hombre supremo aristocrático,  todo ello hombre-objeto es cuantificable dentro del hombre unidimensional, es así donde la libertad cómoda, razonable, democrática puede adormecer con la metodología aun más sutil; bajo estos niveles de dominio, en el gobierno de la totalidad represiva, la libertad, se puede convertir en un poderoso instrumento de dominación; tal vez el más y mejor elaborado ya que no hay esclavitud más abyecta que aquella que hace creer a la hombre que es libre. Pero esta libertad, no logra engañar al agudo observador, es evidente que tras su falaz discurso de paz y fraternidad hay una artera trampa que tiene que ser develado por el investigador acucioso: el filósofo comprometido y el cientista de principios tanto morales como políticos.

“Mi vida es una lucha diaria contra las mentes débiles”.

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SAN MARCOS Y EL DEMOMARXISMO

Dice la reseña histórica oficial:

“En los claustros sanmarquinos se han formado muchas de las figuras más notables del arte, ciencia y política del Perú y América, y de sus aulas han egresado la mayoría de profesionales y estudiosos que prestan sus servicios en las principales universidades, así como en empresas e instituciones nacionales y extranjeras”.

Lo que no señala la fuente oficial es la actual situación de nuestra antigua universidad, lo cierto es que el potencial del sanmarquino es superior al del universo común, sin embargo, la putrefacción de su infraestructura y de las cúpulas que lo dirigen convierte ese valioso diamante en bruto, en bazofia humana, tan inferior a los demás no solo por su capacidad técnica e intelectual, sino por su actitud corrupta, mediocre y vacilante. Salvo honrosas excepciones.

La presente manifestación de mi espíritu en este escrito es más que necesaria, sin embargo insuficiente, es por ello además un llamado a que los espíritus conservadores sanmarquinos unan esfuerzos ante tan execrable mal que nos humilla y nos lleva a una fosa común: el demomarxismo.

Nuestra Universidad, símbolo eterno de inmortalidad de nuestros esfuerzos, es presa de los enemigos de la nación, marxistas, demócratas: populistas sin escrúpulos que utilizan el discurso de la masa para manipularla, el presente constituye para todo sanmarquino ignominia, hoy solo podemos sentirnos orgullosos mirando al pasado, de un pasado corroído por el veneno democrático y sus instituciones, que evitando por un lado categorizar a los alumnos elitistamente y aplicar políticas universitarias direccionadas a formar a los estudiantes no hace más que echar las perlas al fango. Hoy solo queda de la disciplinada y elitista universidad, un examen de admisión que intenta filtrar los elementos “más capaces”, pero que aun este filtro viene siendo atropellado por las potencias del dinero que por medio de cuantiosas sumas que justifican una “pre” san marcos que prostituye la calidad y el poco status que nos queda; forma sutil y artera de vender (libremercadistas) las vacantes, la materia gris, por valor monetario, típica transacción de los liberales.

En general toda esta actitud es demomarxismo, explicaré a qué me refiero para que sea mi presentación más entendible, el demomarxismo es la actitud popular en su acepción más despreciable, un afán destructivo que merma no solo infraestructura, sino espíritu humano (en este caso el sanmarquino) y su sistema burocrático.

El demomarxismo hace apología, elogia, a lo vulgar, no intenta hacer de la masa algo supremo, ni mejor, sino que pone a esta como modelo de belleza, bondad, y perfección. Esta  categorización del hombre en función a lo socio-económico, a diferencia de los elitistas que caracterizamos al hombre no en función a esto, sino al vitalismo de su voluntad, y sus capacidades intelectuales; ah conducido al desintegramiento del espíritu de unidad, en el campo de la ciencia y de los valores tradicionales. El tercio estudiantil, el centro federado, la asamblea de estudiantes, el concejo universitario, son organismos realizados con la intención de quitar poder a la universidad y evitar que pueda disciplinar y educar a sus propios estudiantes, logrando que este hato de crápulas adormecidos por el opio del marxismo y la democracia (ambos populares), olviden sus deberes y la subordinación que le deben a la institución, olviden que han venido a ser instruidos y educados y no a mandar y servirse, este terrible narcótico los hace re-putarse legisladores , dirigentes, administradores; es lo que nos ha hecho presa. La política demomarxista es particularmente, la electoral y la condición demencial electorera de todos los años: sus marchas, sus pintas, su escaso sentido del deber, etc. y su repulsa por lo superior en el hombre, es evidente que todo este fenómeno, es también lo que le pasa a la sociedad en general, sin embargo dentro de un cuerpo autónomo como la universidad, estos estragos no deberían ser tan tormentosos.

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Lo electoral debería desaparecer para siempre dentro de la política universitaria, nosotros no fuimos elegidos democráticamente para ingresar, lo hicimos con sacrificio, esfuerzo y mucha fe en nuestros ideales del conocimiento. La pena más grande es el lúgubre aspecto que tenemos como universidad, nuestros muros caídos, nuestros estudiantes coqueando, en los PlayStation, los villares, bares, esta es la imagen que demuestra lo que realmente somos; un puñado de seres categóricamente decadentes,  la disciplina ha desaparecido, los profesores son de quinta categoría, amorales, sin respeto por el conocimiento, faltos de puntualidad, de responsabilidad y sobre todo de amor por la investigación.

La amputación del espíritu sanmarquino es parte de un complot por las potencias de la materia, por el odio desenfrenado que tienen a las instituciones elitistas y meritocráticas, hoy puedo decir que sus planes han dado fruto, solo una generación sanmarquina comprometida y dispuesta a hacer política puede limpiarnos de este cáncer; tenemos el deber de ser implacables como el médico al extirpar el tumor.

En esta obra de reconstitución y venganza no contemos con los hombres del pasado: los troncos añosos y carcomidos produjeron ya sus flores de aroma deletéreo y sus frutas de sabor amargo. ¡Que vengan árboles nuevos a dar flores nuevas y frutas nuevas! ¡Los viejos a la tumba, los jóvenes a la obra!

Invito a los amantes de la filosofía Política y de la ciencia Politica asistir a este gran evento en San marcos. 21 de setiembre a las 4pm.

 

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Este artículo fue un informe que preparé en la clase de  Ideologías y una refutacion al profesor que afirmaba que Nietzsche estaba más cercano a ser un anarquista que Aristocráta: !que absurdo más grande!

Nietzsche y la Aristocracia


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Fiedrich  Nietzsche es un personaje decimonónico, cuya obra y alcances deben ser analizados de forma tanto olímpica, como de forma etapista; ya que Nietzsche ha tenido etapas marcadamente definidas, una donde estuvo influenciado por el pesimismo racionalista se Shopenhauer, otra donde su afán científico filológico es predominante, una de autonomía donde se denomina a sí mismo el vocero del rescate del superhombre, otra donde exalta su labor psicológica. Dentro de la genealogía de la moral es evidente un desprendimiento de su maestro Shopenhauer como el mismo lo señala y una ruptura de los ideales de tal en función a la moral: compasión,  autonegación, autosacrificio, ideales que su maestro había elevado por encima de los demás.

Georg Brandes publica un libro: un ensayo sobre el radicalismo aristocrático de  Nietzsche, que haría de la obra del filósofo un hombre reconocido y leído; Brandes, quien tuvo amistad con Nietzsche, conoció su amplia obra de manera íntegra y supo de qué manera cada uno de sus libros corresponde a una etapa de su vida y pensamiento. De modo que este viejo ensayo trata del concepto de aristocracia (que por cierto se toma muy en cuenta en este pequeño ensayo), presente en la obra de Nietzsche, texto que leyó él mismo durante su estancia en Niza, según puede conocerse por un apéndice que compila la correspondencia entre ambos, en el que se puede leer, por ejemplo, “la expresión radicalismo aristocrático que usted me dirige, me agrada. Permítame decirle que es lo más fuerte que de mí se ha dicho”.

En este ensayo Brandes señala el rasgo original más resaltante que es la crítica a la corriente utilitarista, básicamente de escuela inglesa, de la generación de Bentham, Hume, Stuart Mill, declarando en contra de la forma mayor felicidad para todo el numero posible, esto presupondría una negación entre la relación que tiene y la implicancia de la felicidad y el dolor, puesto que para tener felicidad y poder entenderla seria necesario padecer, tanto como poder sentirla de forma propia;  Nietzsche, arremete contra los estudiosos de la genealogía de la moral inglesa señalando que no puede otorgársele el criterio de bueno o malo, o poder entender las formas de la moral, como sus causas a partir del criterio de lo “útil”, de la cual serían parte los instrumentalistas ingleses.
Por otro lado  Nietzsche con una belleza característica dentro de su prosa pone de manifiesto su claro interés por la moral desde niño, y sobre todo que su interés en la presente obra es dar una mirada lo más aguda e imparcial posible sobre los prejuicios de la moral; del valor de la moral:

“me importan más que hipótesis sobre la moral; el valor de la moral”. Ha existido una antípoda concepción sobre los valores de la compasión y el ablandamiento de la vitalidad, por un lado estarían estos cuatro filósofos que  Nietzsche menciona aun con sus discrepancias repudiaban a la compasión: Platón, Kant, Spinoza, La Rochefoucanld. Sin embargo a diferencia de esto la sociedad Europea enfermada, por la moral de los esclavos, por los agentes cristianos plebeyos que serán el motivo de su tesis, han infectado esto y han comenzado a generar “valores” enfermos e inferiores.

“Yo soy un adversario declarado del vergonzoso reblandamiento moderno de los sentimientos”; sobre esta máxima  Nietzsche con particular entrega a sus escritos desarrollará toda su estructura argumentativa.nietzsche_portrait

Los juicios que los psicólogos ingleses dice  Nietzsche han establecido para hacer la génesis de la moral, son básicamente utilitarios, se han establecido en función a lo <útil>, de la persona que recibía el bien; esto es en función al “acto”; mientras que el hombre poderoso que hacia el bien lo observaba en función a sí. Esto según  Nietzsche generaría una posición falseadora de la moral, pues tendría una lógica causalista de la siguiente manera: útil, hábito, olvido, error. Cadena lógica en la que habrían caído los sicólogos ingleses.
En contra posición de este enfoque  Nietzsche señala que los fuertes, los poderosos, los grandes, los supremos, habríanse otorgado así mismos el titulo de bueno; muchos aspectos entre otros el del sentido común del poder; ya que los detentadores de tal tendrían los mecanismos y los medios para aplicar las medidas y poder asignarse la bondad, de los superiores; esta vitalidad tiene un carácter caballeresco con una fina moral aristocrática estamental; los hombres supremos a diferencia de los hombres débiles y de moral esclava; no odian a su enemigo ni lo injurian, sino que lo respetan como a su igual. La relación entre lo bueno y malo entonces seria una consecuencia de la visión aristocratizante  de los fuertes y superiores de nietzsche; en contra posición de lo bueno y lo malvado cuya naturaleza seria del hombre inferior y débil; este hombre cuya moral de esclavo le impediría poder tener la vitalidad y fuerza de actuar y por ende de libertad no busca vengarse, sino más bien concibe y espera esta de dios, y donde su visión de los mejores y superiores serian los más miserables y débiles. Este argumento se sustentaría en evidencias semánticas filológicas a partir de la Grecia dionisiaca y la Germania. Esta tesis nos encausaría sobre elementos simbólicos que Nietzsche personificaría bajo la figura de dos grandes ciudades Roma-Judea; esta caracterización de oposición de elementos tanto de poder como tradicionales, es también realizada por Leo Strauss, quien señalaría la antípoda entre Jerusalén y Grecia; esto en su forma; mientras que en su Fondo Julios Evola tomaría elementos análogos señalando que la pugna tradicional de la historia del poder estaría entre lo militar y lo religioso; los unos que tienen la fuerza vital y la energía dionisiaca del instinto y los otros que serian la casta sacerdotal; que para Nietzsche; habría triunfado sobre Roma; todo se habría judaizado en la modernidad en tres grandes etapas históricas: el triunfo del cristianismo sobre Roma judaizada o el adoratorio por parte de la romanidad por medio de judíos: Jesús, Pablo, Pedro y María. Esta roma judaizada comenzó a renacer por medio de los elementos del renacimiento, sin embargo vuelve a triunfar Judea; mediante de la reforma protestante y por ultimo se encumbraría en la revolución francesa de 1789; es evidente que Nietzsche no observó ni poco de la globalización sino diría que el mundo entero se ha judaizado; ya que para Nietzsche la mitad del medio mundo solo estaba judaizada; esta particularidad de Judea, de la casta sacerdotal que se autodenomina, pura, justa y bendita de dios; es la que según Nietzsche ha transvalorizado los valores; valores que son plena y fundamentalmente judeocristianos; teniendo la capacidad de invertir el esfuerzo de la aristocracia; haciendo que los más miserables, débiles y vulgares se conviertan en los justos, los buenos, y los hijos de dios.

Todo ello traería como consecuencia lógica la <<mala conciencia>>; seria pues la actitud prejuiciosa, el complejo de culpa, que turba el espíritu del superhombre, es pues la conciencia en sí misma;  una invención judía según Nietzsche para poder resquebrajar a la aristocracia, seria el esfuerzo de los débiles, inferiores con su moral de esclavos para vencer a los supremos, un antídoto Antiinstintivo que estaría llevando al hombre a la decadencia; de esto además se desprendería el triunfo de Judea sobre Roma; por medio de sus valores decadentes; que han minado y corrido todas las instituciones aristocráticas; del hombre supremo y fuerte.

Una diferenciación que es necesario hacer entre la aristocracia evidente de Nietzsche y la de Ortega y Gasset; es que para este la aristocracia es un nivel del hombre donde escapa del hombre masa; y de aquel, que es de carácter estamentaria; lo que para Ortega y Gasset es el hombre masa, para Nietzsche seria el hombre débil y su moral de esclavo: se colige de aquí una diferenciación entre una aristocracia del espíritu o vitalista, y una aristocracia de la sangre.

LA DEMOCRACIA Y SUS TEÓRICOS

SOBRE LA DEMOCRACIA Y LA INJERENCIA DE SUS TEÓRICOS


en este caso hablaremos sobre Karl Popper Judío austriaco que aportó mucho al método científico y que sin embargo no dejó de hacer proselitismo ideológico a favor de la Democracia.


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Karla Popper: la ciencia y sus pretensiones ideológicas

Introducción
Este ensayículo pretende demostrar cómo la teoría científica por medio de sus teóricos tiene una influencia siempre presente; para ello hemos realizado un parangón entre la forma de observar la estructuración política de Auguste Comte, que sería un acercamiento entre el positivismo y sus relaciones con la ideología, con el siguiente ejemplo, Karl Raimund Popper, se verá que es aún más evidente la idea de justificar una ideología u orden.
Argumentación:
Karl Raimund Popper es conocido dentro del mundo académico por sus aportes al método científico en particular y a la epistemología en general; sin embargo estos aportes no están exentos de su aplicación a nivel de la política y su discurso ideológico, como lo veremos más adelante. Antes de Popper los criterios dentro de la metodología y enfoques de la ciencia estaban signados por el positivismo, por medio de su exponente fundamental Auguste Comte: que tampoco está excluido de elementos políticos narrativos, como demostraremos a continuación por medio de un análisis al plan de trabajos científicos necesarios para reorganizar la sociedad que escribió en 1822, Comte afirmaba que los sistemas sociales cambian, que a su vez existen “nuevos “y “antiguos”, partiendo de este “estado de cosas” dos movimientos de diferente naturaleza impulsan a la sociedad, uno que genera la desorganización y otro la reorganización; el estado de desorganización es una anarquía moral y política y el de la reorganización que es el más conveniente para la especie humana y “definitivo”, y aquel que en todos los medios y niveles promete un desarrollo y una prosperidad máxima. Esta modalidad iría paralelamente de una explicación del estado de crisis y el por qué su retardo para el estadio positivo, este estado de la tendencia crítica (estadio metafísico, vale decir liberalismo) contra el antiguo sistema social (estadio teológico, en términos políticos monarquía), no sería más que un impedimento para la realización de un avance estructural de la sociedad, es decir un avance hacia el estadio positivo. Dentro de este marco Comte manifiesta su repudio contra las revoluciones y entrega una posición para que se llegue a un cambio sin necesidad de ella.democracy
Algo interesante es notar la posición positiva del autor de señalar una dura crítica a los teóricos contractualistas – singularmente un ataque preciso a Rousseau quien señala ha hecho una sistematización vulgar que genera malinterpretaciones en la sociedad- que hablaban de la soberanía popular, como categoría de análisis, mientras que Comte señala tanto la posición regia, es decir providencial, como la popular como elementos igualmente dogmáticos, y que si bien es cierto aun dentro del marco de la política, vale decir de las ciencias sociales, no hay aun leyes o doctrinas generales como dentro de la química, física, o la fisiología, no es porque aquella no posea tales elementos, sino que el sistema antiguo teológico y el metafísico no permite el desarrollo de estas categorías positivas, pero que inevitablemente con el progreso y el avance de la ciencia se podrán conocer, así, como avanzar al nuevo sistema.
Por lo que nos damos cuenta, Comte positivista acérrimo, lo que diría Popper una fe metafísica en la razón, nos entrega a su vez una posición política, la que también nos la dará Popper como demostraremos más adelante, aun está más descarada. Como sabemos el contexto de Comte es el desarrollo de la violencia liberal contra monarquía, donde los elementos teóricos liberales y la reacción o defensa de la monarquía hacían de la sociedad algo caótico, a lo que de manera crítica el intenta postular a una teoría política afirmando que los intentos inútiles por reorganizar la sociedad mediante constituciones, si bien elaboradas minuciosamente, desconocedoras de la naturaleza de los elementos estudiados, precisamente por estar elaborados por hombres de un estadio metafísico; de lo que se desprende que es imposible reorganizar la sociedad en meses y a partir de mentes no positivas.
El programa de organización social que se propone es uno que parte de una teoría y la construcción o materialización de esta; un reconocimiento del fin militar dentro del orden antiguo y la proclamación de un fin industrial que es el nuevo; sería el primer paso; diferenciando la esencia de ambos sistemas se evitaría las reformas o cambios superficiales, que hasta el momento se han tenido; así, de modificación en modificación, es decir destruyendo cada vez más el sistema feudal y teológico sin reemplazarlo nunca, marchan los pueblos a grandes pasos hacia la anarquía.
La aplicación de la reorganización entendida por Comte dentro de dos aéreas: teórico-práctica, la una realizada por hombres positivos teóricos, y la otra por una nueva fuerza social; los sabios dedicados la ciencia de la observación; todo ello se podría resumir textualmente de la siguiente manera: “hoy en día los sabios deben elevar la política al rango de las ciencias de la observación; que sería quien al fin y al cabo llevaría a la practica el reorganiza miento del sistema social”, Comte tiene una fe apasionada por la ciencia y si bien es cierto cree que el pueblo y los reyes no lo han logrado, la ciencia, es decir los hombres con el conocimiento de la ciencia positiva podrán hacerlo elevando a plano empírico-observativo la política (que el autor explicaría que ha demorado más en ser positiva por el grado particular de la evolución de las ciencias y la complejidad del fenómeno estudiado), en particular y las ciencias sociales en general.
Ahora bien manifestada la trama central según la cual las concepciones científicas tienen un discurso ideológico-político, vamos al judío Karl Popper, el aporte metodológico de Karl Popper no solo es anti positivista sino aun anti neopositivista, recuérdese que el círculo de Viena se desarrolla también a inicios del siglo XX, donde uno crítico acérrimo seria Popper, ante el criterio de revivificación del circulo de Viena Popper propondría el criterio de falsación como medida científica calificando a los neo positivas de metafísicos. Bien pero lo que queremos argumento aquí no es precisamente su propuesta metodológica, sino la resultante de sus aportes, que sería su propuesta política ideológica, su libro la sociedad abierta y sus enemigos es básicamente la consecuencia de sus aportes metodológicos con lo cual se siente con la autoridad suficiente para dar una teoría de la verdad del único sistema justo y verdadero: la democracia, en contraposición de los totalitarismos: comunismo y fascismo, a decir verdad alaba el esmero y justas intenciones de su compatriota judío Marx, pero critica sus consecuencias.
Antes que nada me permito dar una explicación me permito dar una explicación sobre la ontogenia de la teoría de la democracia y su paralelo a otros regímenes políticos dentro de un marco historiográfico.
El siglo V a.c fue el momento donde el régimen esclavista griego acuña el termino democracia que señalaría una forma de organización según la cual los ciudadanos participan en las decisiones por medio de debates públicos, ahora bien desde Aristóteles hasta la edad moderna, la catalogación de las formas de gobierno serian tres: democracia, aristocracia, monarquía, que se diferenciarían por el criterio de el número de personas que gobiernan, y se legitimarían por el bien común al cual todos apuntaban, estas formas de gobierno tendrían sus formas degeneradas que serían sucesivamente: oclocracia, oligarquía, monarquía, y la corrupción o degeneración de estas formas se debían a que se a olvidaba el criterio de bien común y se gobernada para sí mismo. Este paradigma de la teoría de las formas de gobierno reino hasta el siglo XX, donde el sociólogo político Max weber establecer que la única formas que deben ser estudiadas son los regímenes legítimos: la tradicional, el carisma y la legalidad, sin embargo dentro de la evolución de la democracia por su expansión hacia todos los países los teóricos, o más bien apologistas han eliminado ambos criterios de diferenciación y legitimización de formas de gobierno para afirmar de forma profética que solo hay una forma de diferencias los gobiernos y regímenes políticos: democráticos y totalitarios o autoritarios, la brecha se reduce aun más cuando se afirma que la democracia ya no se basa en criterios de participación ni sufragio universal, sino de instituciones que protegen los “mecanismos” y aun más cuando friedman y el liberalismo económico señala que la libertad política es inseparable de la libertar económica, dentro de este marco se encuentra el karl Popper, Popper parte de una crítica al historicismo, que aunque haciéndolo de manera lucida cae en el mismo criterio historicista con algo de intuitivismo, dentro de las críticas que se hacen al historicismo se podrían hacer las mismas a su defensa democrática, veamos:
1.- los desarrollos imprevistos de la ciencia vuelven imprevistos la actividad profética, ante lo cual el autor no tendría capacidad de defensa a favor de la democracia como única forma viable, ya que esta puede cambiar por el avance del conocimiento de los hombres.
2.-la vieja creencia según la cual se puede captar la ley del desarrollo de la historia humana se basa en una considerable equivocación metodológica que confunde leyes con tendencias. Con lo que nos vemos nuevamente inmersos en un proceso político incierto sin necesidad de que exista ninguna forma privilegiada ni aun la democracia que tanto Popper defiende.
3.-la historia humana no tiene ningún sentido, salvo el que le demos nosotros. Si la historia humana gira en función a la voluntad humana, estamos en la certeza de que cual sea el sistema presente en el poder cambiara ya sea por violencia o pacíficamente y es injustificable defender dogmáticamente lo contrario.
Popper diría críticamente a los historicistas que justifican sistemas políticos e ideologías totalitarias; con esto ellos son participes de las sociedades cerradas, a diferencia de la democracia que es una sociedad abierta, de libertad donde sus instituciones protegen el sano avance de las personas; sin embargo que haría una población o los poderes de la elite en medio de una dictadura, no tiene más que con medio de la violencia restaurar la democracia, no importa si este régimen haya sido legitimado por mayorías, ya que la democracia forma parte de instituciones y no de personas, Popper aquí es donde dice que la violencia validad es contra todo sistema que no sea democrático.
Es evidente la posición ideológica del autor de esta obra, por lo que concluimos que su injerencia es obvia e irrefutable, más que como teórico metodológico, teórico ideológico del liberalismo político.

CIENCIA POLÍTICA REAL

UNA CIENCIA POLÍTICA REAL

Dedicatoria:Copia de dios

A los alumnos de ciencia política del taller Ulpiano resquicio de ciencia y compromiso, lumbrera de la grandeza de SAN MARCOS, aliento de vida cardinal para nuestro renacimiento: investigadores que amantes aún en la verdad y el conocimiento; ¡cuanto más comencemos a investigar e introducirnos en los conocimientos podremos darnos cuenta de cuánto nos han engañado!, mas de todo el fango donde nos habían sumergido solo la razón y la verdad nos liberarán.

I Introducción

Dentro del análisis que se realizará en primer plano haremos un elucidación sobre la apretada encrucijada en la cual se encuentra inmersa la ciencia política, y las causas fundamentales del por qué de la escasa o manipulable objetividad de esta; para ello se ha realizado un ensayo- investigación de la democracia[1]-liberalismo [2]y su injerencia ideológica dentro del ambiente académico politológico; por medio de tres grandes sub estructuras doctrinarias: la liberal política, que son los mecanismos democráticos, la liberal económica que es el tratamiento de las ideas del libre mercado y la liberal filosófica, el racionalismo universalista utilitario, que es principal fundamento  de las dos sub estructuras y de toda la estructura democrática, dentro de la cual yace como principal mecanismo los DDHH tema que abordaremos cuestionando su “racionalidad”  dentro del ambiente académico acción que es un gran logro dentro de la ciencia, ya que por primera se hace que se discuta el totalitarismo democrático y sus métodos en esta edad media laica.

II parte central

Giovanni Sartori, había afirmado con profunda claridad sobre la evolución de la ciencia política, que esta podría ser denominada ciencia, en el plano historiográfico, mas dentro del marco epistemológico estaría muy lejana de serlo; salvando las distancias de este señor: un claro apologista de la ideología democrática-liberal, nos es posible señalar cómo y en qué medida la ciencia política no ha podido aun adquirir un Status epistemológico de ciencia aun mientras los intentos cuantitativos mencionados ad náuseam: el behaviorismo, el enfoque sistémico, el individualismo metodológico y la elección racional hayan forzado los elementos metodológicos e intentado falsificar una ciencia y utilizar el supuesto discurso científico para justificar políticas ideológicas y lobbies de dominación liberal.

Este pequeño ensayículo tiene como objetivo precisamente demostrar, o poner sobre el tablero el debate sobre la actuación de un ciencia política real y para ello tenemos como punto elemental la injerencia deshonesta del liberalismo, que a su vez se ha alimentado de el racionalismo utilitarista, de la moral raciona universal [3]hija del mercado igualmente universal, todo este mecanismo “intelectual -filosófico” ficticio de dudosa procedencia ha logrado articular unaciencia a su servicio que es necesario científicos de la política liberemos por medio de la investigación. Ya ha habido intentos teóricos poco estudiados, como los de los teóricos de las élites,  el último de ellos Robert Michels  en el siglo XX, que desenmascararía las justificaciones del discurso democrático las masas gobiernan, en el presente siglo la crítica a la democracia la hace el filosofo español Gustavo bueno[4]; philip allot, conservador inglés,  y en general el conservadurismo[5] intentos que deben tener un espacio de difusión mayor dentro del círculo científico para generar el debate metapolítico y aplicarlo al medio científico.

La ideología liberal [6]tiene un sinnúmero de aristas por ser absoluta o total su aplicación; sin embargo dentro de sus manifestaciones encontramos: el orden  político que es la democracia,  el filosófico que es el racionalismo universalista utilitario, y el de carácter económico que es la del mercado propiamente dicho; sin embargo no puede entenderse desde dimensiones aisladas; sino dentro de las interrelaciones propias de subsistemas que permiten el mantenimiento del gran sistema democrático; luego aquí intentaremos analizar el proceso de ideologización de los DDHH y su rol fundamental dentro del eje doctrinario de la expansión política y de mercado con su profundo sesgo filosófico.ojodolar1

Por otro lado como diría Karl Mannheim dentro del llano de la sociología del conocimiento: que para la creación del conocimiento la relación objeto-sujeto es la que emite el juicio y no está libre del aporte del investigador, tesis que sería fortalecida por el racionalismo crítico de karl Popper, donde se le brinda una poderosa influencia a la tradición y se asevera que la metafísica, la fe en la razón, estaba en la capacidad, y así lo ha hecho, de crear teoría científica; por último el anarquismo metodológico de Paul K. Feyerabend en contra el métodocuyo ataque al método científico, con sesudas afirmaciones de que la imaginación y las ideas son las que generan la “ciencia”; ergo el investigador no puede ser plenamente objetivo, sin embargo puede ser realista y no falsificar “teorías científicas” [7]justificando sus posiciones bajo la premisa de no poder ser imparcial y de que además es mejor ser “optimista”. Partiendo de estos antecedentes si la ciencia posee o se alimenta de las emociones,

tradiciones y creencias, por qué tendrían que ser utilitarias, nocivas, decadentes, y al servicio del imperio de la plutocracia, vale decir liberales[8], y no puede ser una ciencia que se fundamente en nuestras tradiciones[9], principios y la conservación de la vida natural. Para poder lograr esto la ciencia política debería pasar de ser apologista a realista; esto significaría dar realmente a conocer el mecanismo del poder dentro de los dispositivos políticos actuales.

Los DDHH como mecanismo ideológico político[10]gran_derechos_humanos

Desde su incipiente proclamación “universal” el 10 de diciembre de 1948, los derechos humanos han sido el cardinal componente ideológico de la democracia, muy aparte de ser verdad o no que los DDHH son patente de la doctrina de la democracia[11], hemos asistido desde esta fecha a un robustecimiento de la democracia, que no puede ir separada de la expansión del mercado, el imperio bursátil, y una sacralización de los DDHH, ya que a partir del paulatino deterioro de la URSS, que comenzaría con la caída del muro de Berlín en 1989 y luego con disolución total en 1991[12], este fenómeno traería consigo la totalización del liberalismo, por el lado económico:  el capital,  por el político: la democracia, y por el ético-moral, la razón útil y universal del individuo.

Todo ello traería como consecuencia como diría el Dr. Eduardo  Hernando Nieto en su comentario a Marcel Gauchet, de la revista Le Debat (Agosto de 2000):

“En términos políticos, el centro liberal-progresista, orientado a la auto-celebración de la democracia de mercado [13]como única forma razonable de emancipación para la humanidad…”

Ahora bien, lo primero que se debe de tener en cuenta es que la doctrina de los DDHH, que es parte del gran engranaje ideológico de la democracia, se nutre de la razón como fundamental argumento o discurso; sin embargo se alimenta de un trasfondo religioso[14] por lo que tilda de herejía a aquellos que no creen en su “lógica” racional, y evita en todo momento la autocrítica; lo que nos pone en muchos casos en desventaja al hacer el análisis pues los poderes de la ideología democrática, los lectores en general ( cuya interiorización es parte de una aparatosa campaña de los mass media, brazo de la democracia total) partirán con el prejuicio cuasi-religioso. Además esta totalización democrática evita que la sociedad opte por otra opción como dice nuevamente el Dr. Nieto:

“Pero, sobre todo, las sociedades de mercado niegan a sus miembros el derecho fundamental a elegir otra sociedad, en la medida en que su principio organizador (el mercado autorregulado) no puede ser sometido a la elección popular”.

Sin embargo nos preguntamos dónde está el discurso racional que se autoproclama en general la democracia ( la elección racional), y en particular los derechos humanos; el liberalismo se jacta de una tradición racional, por el cuestionamiento a las místicas ideas de la monarquía, y el derecho providencial; ahí es donde las teorías racional utilitarias se desarrollan y dan paso a las posteriores enfoques del mercado del cual hoy en día estarían influenciadas en gran medida las CCSS; ahora cuando esta razón, pudo cuestionar, ya que la razón siempre cuestiona, el régimen liberal se volvió una razón utilitaria-colectiva y universalista que por ende no podía cuestionar ya que la razón se había vuelto moral: Kant[15], vale decir como analogía, religiosa; estos serian los pilares filosóficos de los DDHH.

Sin embargo existen varios enfoques que en su intento de justificar los DDHH demuestran que más que racional es un intento discursivo de falsear la razón, funcional o utilitario que mientras permita la expansión ideológica y dominación liberal será asumido.

El argumento del iusnaturalismo: comenzaremos por una de las principales argumentaciones de los DDHH, los concernientes a la naturaleza.

Los argumentos que apelan a la naturaleza son de larga data siglo V antes de de Cristo, y que ha mantenido diversas manifestaciones, en los griegos la“physis”, en la edad media: dios, en la edad moderna: la razón.

En este caso los DDHH asumen una razón universal, donde encontraremos posiciones como las de locke[16], Rousseau[17] ; ciertamente apelar a argumentos sobre la naturaleza así como justifica los DDHH, puede también justificar bajo el mismo discurso regímenes totalitarios[18] que  bajo los “principios” democráticos serian inaceptables; el argumento positivista :El derecho positivista (Bobbio, o Ferrajoli) es tan antiguo como el derecho mismo, y es considerado una escuela opuesta al iusnaturalismo, este argumento no evita tener tras de sí un sesgo autoritario, nada más véase la aplicación de Tomas Hobbes y las tesis de Jeremías Bentham. El argumento intuitivo para cuyo tratamiento no se requiere más que sentido común nos dice que es mejor respetar los DDHH humanos en cuanto son más justos que no hacerlo, no es necesario resaltar que este argumento no tiene nada de científico ni racional; el argumento histórico, que es el más consistente que queda,  no creo que sea una conclusión vertiginosa es más un historicismo que bajo una óptica del criticismo de Popper estaría totalmente desacreditada y seria totalizadora nuevamente, este historicismo explica que el hombre y la sociedad a avanzada y las fuerzas históricas nos han llevado a un grado de evolución; sin embargo si aceptas esta hipótesis como cierta, podría la historia llevarnos a un sistema donde los DDHH no imperen, donde este argumento queda reducido al vacio.

III conclusiones

Una de las razones que nos permite poder realizar conclusiones es que conocemos las deficiencias racionales de los argumentos de los DDHHH; sin embargo esto es imposible de poder aceptar sin antes haber realizado una revisión a los supuestos que sostienen está sub estructura doctrinaria, esta falacia comúnmente aceptada dentro de los sistemas religiosos de aceptar la razón como autoridad y no tener a la razón como autoridad es precisamente donde queremos hacer hincapié.

Por un lado tenemos que los elementos vinculantes de los DDHH humanos son esencialmente ideológicos de la dominación del discurso democrático; este manejo de los DDHH por parte de la democracia le ha permitido no solo versatilidad, sino una universalización de los elementos del mercado y una divinización de esta teoría como la “elegida” para guiar los destinos de cada pueblo y cultura catalogando como hereje del siglo XXI aquel que deseche este discurso y sus formas políticas-económicas que nosotros conocemos tiene una cultura mercantil y artificial propias se convierte en un elemento de maldad  y satánica tiranía. Luego reconocemos que el discurso de los DDHH es una justificación que ha logrado asumir elementos filosóficos universalistas y utilitarios para poder dominar con lo que queda demostrado que los argumentos naturalistas, positivistas, historicistas, intuitivos todos desde una óptica de la libre elección son insuficientes para demostrar su aplicación racional o defensa científica.

De la investigación podemos extrapolar:

  • Una crítica a la injerencia ideológica de la democracia dentro de la ciencia política nos permite analizar mejor los mecanismos de poder y sus discursos de justificación.
  • Los DDHH son un mecanismo sofisticado de justificación de la ideología democrática.
  • Los DDHH No tienen sustento teórico científico valido más que argumentos especulativos y metafísicos.
  • Los DDHH por ser de carácter universalista justifican políticas expansionistas del mercado y de la política democrática internacional.

[1] No se debatirá el eterno conflicto entre los pensamientos liberales y marxianos que se ha realizado inútilmente por medio de estos, con discusiones en el plano del deber ser y categorías utópicas como la libertad y la igualdad, democracia tecnócrata y por otro lado la democracia popular, ambas metafísicas y en el plano político y la realidad justificadoras de totalitarios atroces; bastará con mencionar que el desarrollo de la teoría democrática ha obedecido a investigaciones utilitarias y tópicos liberales verbigracia  ciudadano, participación, DDHH, inclusión, separación de poderes, libertad de expresión, inclusión, etc.

[2] Asumimos a la democracia como propia del liberalismo,  como lo demuestra la evolución histórica de esta, así como numerosos estudiosos entre ellos la del reputado filosofo Gustavo Bueno(panfleto contra la democracia realmente existente), por lo reducido del espacio nos dedicaremos a esta premisa en otro artículo, pues merece su debida justificación.

[3] Conocida es la propuesta filosófica del filosofo Kant y su universalismo, que a su vez se ha nutrido del utilitarismo de  David Hume, Kant en laFundamentación de la metafísica de las costumbres (1785), en su intento de refutar el relativismo ambiciona forjar una respuesta universalista que sería la razón práctica

o sea una ética, una moral que no se funde en la experiencia sino en principios a priori independientes de la experiencia. Esta posición filosófica sería contraria a la culturalista que diría que cada pueblo genera sus formas de razón y por ende su moral. Aquella posición universalista es el principal mecanismo de dominación internacional y justificación de teorías totalizadoras y poco racionales como lo demostraremos aquí.

[4] Ver Panfleto contra la democracia realmente existente.

[5] Una aclaración valida es que el conservadurismo no es liberalismo como el pensamiento marxista ha intentado hacerlo por medio de un aparato de prensa que parece haber sugestionado incluso a intelectuales.

[6] La democracia.

[7] En este aspecto sería nuestra hipótesis la construcción de una “teoría científica” que pueda dominar y justificar el dominio del liberalismo.

[8] Dentro de la connotación liberal yacen los de izquierda (variantes marxistas, populares) y los liberales de derecha (variantes libremercadistas, elitistas).

[9] Es evidente que dentro del análisis se parte de una concepción culturalista o regionalista (Oswald Spengler) y no universalista que es precisamente de lo que parte la democracia-liberalismo para poder justifica la totalización de su sistema y la expansión de sus medios de mercado tanto como políticos a otras formas culturales; sin necesidad de ser juzgados como arbitrarios.

[10] En este articulo se tratará sobre los DDHH como instrumento de dominación, sin embargo dentro del liberalismo, existen fundamentalmente tres aristas: la política, la filosófica y la económica, todas ellas son parte de la doctrina democrática en su nivel totalizante, el presente solo analizará los DDHH, dentro del marco de una ciencia política real, en los siguientes números analizaremos los demás aspectos.

[11] Problemática que trataremos en un ensayo posterior.

[12] El progresivo decaimiento del espíritu comunista como una opción realmente viable seria consecuencia de este.

[13] Que nosotros afirmamos como la única realmente existente; ya que no analizamos las varianzas dentro del plano normativo.

[14] La referencia hacia lo religioso no está relacionado con las diferentes tradiciones religiosas, sino con la institucionalidad de tal y la exclusión que se hace a quienes no le hacen culto.

[15] Tanto en la metafísica de las costumbre, en la razón práctica y en la razón pura Kant es la medula filosófica y justificativa de los DDHH; así como este también es hermano del Utilitarismo de Hume.

[16] John LOCKE, Segundo tratado sobre el gobierno civil (buenos aires: editorial Prometeo, 2005).

[17] El contrato social

[18] Isaiah Berlin, Cuatro ensayos sobre la libertad (1969). Nacido en Riga, letonia

, hijo de un comerciante en maderas emigrado a Inglaterra, el que era descendiente putativo de quien fue la cabeza “de una de las sectas más importantes de judíos hasídicos de Europa oriental, conocidos con el nombre de lubabich [...]” (Ignatieff, 1999: 27)

EN DEFENZA DE SAN MARCOS

QUÉ ES EL ESPÍRITU SANMARQUINO

Escudo de San Marcos copia

En vista del terrible complot que hay para arruinar a SAN MARCOS, estoy presente, en defenza de SAN MARCOS.

El espíritu sanmarquino es una energía, un fervor que nace como respuesta al anhelo no solo de nuestra generación, sino de las generaciones anteriores; es el nexo que las entrelaza, el eslabón roto en algún momento de nuestra historia: es reacción y revolución a la vez, reacción porque resiste en la tradición, a la abyecta y degenerada personalidad de los grupos políticos, académicos, culturales modernos y literalmente degenerados, promiscuos, sayanes profesionales del embuste; que no conocen la esencia de ser sanmarquino ni mucho menos peruano; y revolucionario porque trasunta las fronteras meramente individuales y se perfila como un movimiento, más que un movimiento; una generación que se encargara de llevar a cabo de manera inteligente, la realización de la revaloración de la ciencia sanmarquina de alta calidad por medio de gente moralmente elevada y con una doctrina-cosmovisión recreada por nosotros a partir de nuestra identidad y cultura: NACIÓN, y no que sea eco del otro hemisferio como lo ha sido hasta ahora: el marxismo-liberalismo (y todas las vertientes y encamados que puedan existir en ambas posturas: más común entre ellas el demomarxismo).

Ha llegado el momento, y para eso nace el espíritu sanmarquino, que la ÉLITE del pueblo, la aristocracia mental y del espíritu de la nación se haga presente; y se dé una oportunidad a sí misma, y sobre todo a la Patria, la oportunidad de demostrarnos que podemos, que somos capaces; que tenemos las neuronas y la genética para hacerlo y que no solo podemos repetir e importar ideologías, así como enfoques y teorías, de la manera que lo han hecho todo los marxistas y liberales.

Nos atrevemos a decir que somos los llamados; los elegidos a levantar de las ruinas a nuestra universidad, a nuestra nación y a nuestra gente. La primera manifestación del espíritu sanmarquino es la rigurosa afirmación de su capacidad intelectual por medio de una sistemática estrategia de investigación y debate; luego de establecido el hábito perdido de la investigación; el siguiente paso para el avance del espíritu sanmarquino es la fundamentación de principios-valores comunes que muestren la entereza de carácter de cada uno de sus miembros; una personalidad osada e imperturbable, el contorno neto de una generación que demuestre y exteriorice cada una de sus capacidades con el ejemplo.

¡UNÁMONOS!

Roberto Bazán Ferrer

“mi vida es una lucha diaria contra la debilidad”

APOLOGÍA DE SAN MARCOS

EL LLAMADO

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El colapso físico y espiritual de la comunidad sanmarquina no está exento  de la trágica situación del país, por ello consecuencia lógica de la injerencia del marxismo en la nación se vio reflejada arteramente en nuestra universidad, tanto en las curriculas como en la política y la cultura degenerada que se comenzó a practicar sistemáticamente.

Luego es entendible que los sanmarquinos; otrora elite nacional: literaria, artística, cultural, política y vanguardia ideológica sea estéril y lo único que alcance a parir son abortos políticos, literarios, e intelectuales de quinta, con discursos ridículamente imitados, son sombras; eco de lo que se dice en el otro hemisferio; claro siempre con el ampuloso y gastado cliché: sin calco ni copia”… adaptación a nuestra realidad.

Ante esta problemática y estando en una encrucijada, porque la historia nos el llevado a estos momentos debemos de elegir si permitimos y somos cómplices de toda la decadencia liberal, o somos participes del cáncer marxista.

Esta dicotomía no nos ha gustado a muchos que sentimos respeto por el alma sanmarquina,  el espíritu de Élite y liderazgo que tenemos y hemos preferido ser parte del proceso histórico que llevará a nuestra nación al éxito del cual no gozamos ya desde mucho. Eso se manifestará de manera procesal, este sentimiento o espíritu sanmarquino será una aristocracia[1]; luego un movimiento, que agrupe a todas las fuerzas intelectuales y morales, primero de nuestra universidad y luego de la nación, uniendo, entrelazando y teniendo dentro de sus filas los elementos más puro y elevados de la época y el pueblo con lo cual irremediablemente logrará la tarea histórica de nuestra nación, la solución y respuesta que tantas generaciones han anhelado, pero que mediocremente no pudieron cumplir, nosotros levantaremos el estandarte de la gloria sobre sus cadáveres de fracasos.

Nuestra posición es artística, literaria, cultural, académica, política, ideológica y sobre todo intelectual.

Nos atrevemos a decir que somos los llamados, los elegidos a levantar de las ruinas a nuestra universidad, porque al marxismo lo sepultó y liquidó la historia en nuestro país y porque el liberalismo ha liquidado nuestra moral y principios: somos la resistencia.

El marxismo caerá por nuestra mano y el liberalismo será sepultado sobre sus cenizas, estos dos cómplices de nuestra decadencia moral y como consecuencia nuestra degeneración intelectual serán nuestros enemigos, solo nos tenemos a nosotros mismos, nuestra identidad, nuestra historia y a san marcos como símbolo.

Bazán Ferrer, Roberto

Ciudad universitaria; Facultad de derecho.

E.A.P ciencia política.

SIGLO XVI

LA MONARQUÍA EN EL SIGLO XVI: EL CONSERVADURISMO NACIONAL

En general podemos afirmar que durante este periodo las fuerzas o lo que denominaría vulgarmente el liberalismo “grupos de poder” se movilizaban y las estructuras se reordenaban, configurando un orden poderoso: las monarquías nacionales. Debemos tomar en cuenta que los conceptos de monarquía, monarquía absoluta, monarquía constitucional, han sido tratados de forma poco técnica por el intento propagandístico de cercenar a la sociedad esta forma de organizarse. La monarquía es según la “opinión” de algunos, entre ellos Platón, Aristóteles y todos sus repetidores, como Montesquiu, Locke, Hobbes, Maquiavelo, etc. una forma de gobierno, esta tendencia por señalarla como forma de gobierno es por el desconocimiento de la diferenciación entre gobierno, Estado, Sistema político y régimen no es el momento de detallar sobre el problema semántico que constituyen tales conceptos, sin embargo diré que mi posición es que el gobierno que ha nacido y evolucionado como una cualidad de dirección de un pueblo no es pues ni puede sor una forma de estructurar un pueblo: monarquía república, aristocracia no serian pues formas de gobierno, sino más bien tanto formas de estados como sistemas políticos, con sistemas de valores y estructuras culturales en cuanto a lo político que los definen y limitan a cada uno, es evidente por otro lado que las formas denominadas puras no existen, sino que las formas mixtas son las características en la realidad y más aun están tienden a ser cíclicas como muy precisamente lo manifestaba Polibio en su teoría.

Quienes tratan estos temas de forma más especializada son los historiadores Charles de Grassaille, Du Haillan, Pasquier, Sir Tomas Smith y los monarcómanos serían francois Hotman y Jean Bodin.

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Ahora bien partiendo de que las monarquías son formas Estatales, vale decir sistema político ordenado y subordinado a un orden superior coactivo legítimo.

Para un poco terminar con los mitos realizados en función al orden Regio, según el cual el rey es un tirano basta mencionar a los clásicos pro-republicanos que señalan claramente la diferencia entre despotismo y monarquía, en este caso incluso la absoluta. Nuestra posición será desde una posición tal vez informal, pero sí politológica, un análisis somero al acercamiento del poder en las monarquías en el siglo XVI.

Montesquiu afirma en el espíritu de las leyes: “En la monarquía uno solo gobierna pero mediante leyes fijas y establecidas, mientras que en despotismo (forma degenerada de la monarquía), uno solo, sin ley ni regla, lo arrastra todo por su voluntad”. El absolutismo señala Mousnier, es absurdo en la realidad ya que se manifiesta todo poderoso, pero es limitado por las leyes. La subordinación del Monarca a las leyes es un principio que se establece como una limitación al poder, esto lo señala incluso uno del justificadores más grande del poder absoluto e irrevocable: Tomas Hobbes; por otro lado no solo el soberano está limitado por sus leyes, sino por las fuerzas nacionales e internacionales, en las nacionales serian los “grupos de poder”: la nobleza, los burgueses, el clero, es manifiesto esto en la convocatoria a las asambleas que se irían institucionalizando en lo que ahora los liberales llaman: parlamento, incluso en algunos momentos históricos manifestó oposición al monarca, y en la monarquía inglesa albergó en su seno constante oposición. Es precipitado afirmar que los estados generales son opuestos a la monarquía, más bien son legitimadores de esta, en su origen, los soberanos vieron en ellos un medio de acrecentar su poder, así ganándose el apoyo de la opinión pública, y un modo de unificar sus territorios. Despertando sentimientos de solidaridad en sus habitantes; sin embargo el desarrollo de la institución parlamentaria desentrañaba un gran riesgo al poder real. Por otra parte los aspectos internacionales estaban dentro de la presión de los estados no teocráticos como erróneamente se cree, sino confesionales, la diferenciación entre estos la haremos detenidamente en otro momento por ahora se mencionará que dentro de los Estados teocráticos el poder lo concentra la casta religiosa única rectora, y dentro de los Estados confesionales, el poder religioso es paraestatal.carlosv

Las asambleas podían manifestar un espíritu oposicionista, como se vio en las cortes de Santiago en 1519 e incluso intentar imponer su voluntad al soberano, como en los estados generales de los Blois de 1588. Hábilmente la corona inglesa durante el periodo de Isabel albergo posiciones oposicionistas con la finalidad de generar una corona más estable.

Por otro lado la dependencia de la corona a los poderes financieros es firmemente conocidos. Carlos I, francisco I, enrique II, Felipe II, que cayeron en una total dependencia a los poderes financieros.

Ehrenberg, es uno de los primeros en señalar la relación de los banqueros, o financistas, vale decir para nuestro análisis, el poder económico que no permitía la independencia del soberano, y por ende su poder “absoluto” que muchos señalan. Jacobo Fugger, de la prestigiosa y poderosa casa Fuger, al escribir a Carlos V no vacilaba en recordarle que sin su ayuda no habría podido obtener la corona imperial. Por último podemos concluir de este examen pasajero, que la monarquía concentraba el poner de manera formal, pero que sin embargo se veía restringida por los poderes de los grupos nacionales, tanto sociales, religiosos, como económicos, así mismo la economía internacional y la religión tenían un gran peso, decimos pues con Mitchels y Pareto que todo movimiento político y sistema requiere de ser guiado por líderes, algunos lo reconocen de forma más explícita como en el caso de la monarquía, y otros crean caudillaje en la moda o en los “artistas” como son los grupos republicanos democráticos.

PERÚ CONSERVADOR

Este espacio de defensa al conservadurismo se nutrirá tanto de elementos netamente teóricos, como de posiciones valorativas a las cuales nosotros les damos un gran significado.

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En este caso la apología al conservadurismo responde a aclaraciones básicas.

La doctrina conservadora, o la vivencia conservadora para ser más precisos, debe ser esclarecida, ya que existen malinterpretaciones sobre su modus operandi, o incluso distorsiones como el argumento propagandístico ad nauseam de los marxistas, de señalar a los liberales como conservadores, nada más humillante para nosotros.

El error que se comete, por no decir pueril y malintencionado, responde a una perogrullada semántica, la de relacionar,  el sema conservar, con la conservación del los grupos que detentan el poder, vale decir forma de gobierno, esto es parcialmente cierto, pues solo lo es en tanto los conservadores sean los que tengan el poder, pero en un mundo liberal democrático esto es poco probable, el conservadurismo es básica y propiamente dicho tradicionalista y en esto y solo en esto se fundamenta su nombre en la creencia firme en las tradiciones de cada pueblo y por ende la conservación igualmente categórica de tales.

Algunas personas aun más obstinadas en destruir las tradiciones de cada pueblo con el ideal cosmopolita y totalizante del congreso y unidad mundial, unidad utilitaria para generar mayores excedentes dentro de un mercado más extenso, estos son los plutócratas liberales. Señalan que los conservadores que si bien es cierto son tradicionalistas fundamentalmente, estos comenzaron a tener alianzas con los liberales y los poderes “de la plutocracia”, con lo cual el devenir del tiempo y la dialéctica, hicieron que se convirtieran en burgueses. Este argumento es asumido de manera compartida por marxistas que ven como una amenaza las tradiciones y naciones.

Lamentablemente lo que jamás podrá entender gente como esta es que un conservador se rige, por principios, tradiciones, valores que dirigen su vida y las alianzas con los liberales no solo son impensables sino absurdas, negociaciones son posibles, pero que haya sucumbido el conservadurismo y haya terminado siendo liberal es el argumento más repugnantemente patético que puede haber mencionado la vocinglera democracia.

Para ser precisos dentro de la esfera política el conservadurismo busca como elemento primordial a la única forma que pueda fortalecer y resguardar esas tradiciones y principios culturales tan valiosos: la corona.

El principado es el depositario de los impulsos vitales nacionales, por cuya razón se convierte no solo en emblema, sino en forma de vida nacional la tradición.

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Dentro del área económica se dice que los conservadores son proteccionistas, sin embargo esto es sumamente relativo, ya que mientras que las fuerzas del mercado o potencias económicas nacionales estén también consientes y sean seguidoras de la tradición nacional no habrá motivo de intervenciones, sin embargo cuando los elementos del mercado internacional intentan ser una plutocracia, por encima de la casta aristocrática de los principios tradicionales, y este mercado a su vez pervierte la esencia del régimen, es donde la necesidad de protección del sistema de valores tradicionales, genera el proteccionismo que llaman nuestros detractores nocivo; hay que señalar que esta defensa natural del régimen la poseen todos incluso los más degenerados y sutiles como la democracia, que al ver peligrar su sistema su accionar es rotundamente violento contra las mismas masas que los amparan.

Todo sistema político incluye sus formas culturales en este aspecto el principado conservador posee elementos culturales nacionales, mayormente las democracias o mecanismos liberales son cosmopolitas que quieren destruir estas tradiciones donde la pugna natural librará un batalla intelectual o incluso si los conservadores poseen la fuerza, una contienda física, como ya ha sucedido en la historia.

CONSERVADORES Y LIBERALES

LA ESTRUCTURA ESPIRITUAL DEL SIGLO XIX: LUCHA IDEOLÓGICA POR EL PODER


La estructura espiritual decimonónica varía o se trastoca en sus cimientos con el asenso de la concepción liberal, que luego de un arduo trabajo corrosivo sobre las tradiciones y elementos conservadores se preparada para un enfrentamiento real contra los poderes constituidos; así , el auge del liberalismo que había generado (y lo sigue haciendo), un culto a la razón y una destrucción implacable de las instituciones del estado y de la iglesia comenzó a conocer la resistencia de los elementos conservadores, por un lado los neo-humanistas que encontraron complemento con la idea del “imperium” francés y el renacimiento de las viejas tradiciones desde Italia hasta Escandinavia; sin embargo esta corriente no fue más que una limitación al devastador avance de la ilustración, en comparación con  los romanticismos nacionalistas, este planteó una finalidad más radical : el aniquilamiento total de la ilustración que pretendía traer abajo  la humanidad y las tradiciones nacionales, esta corriente forjó un movimiento de reacción que nació en 1815 y tuvo tal fuerza e impacto que logró equilibrar el asolador avance cosmopolita.

Es sin lugar a dudas  este momento histórico donde el conservadurismo toma conciencia propiamente de sí, esta forma  de conciencia la sostengo bajo la premisa de que su existencia previa tenía un modus operandi que no cuestionaba su providencial orden, lo cual se dio irremediablemente con la existencia de una “pugna“ paralela por el poder.

Los movimientos reaccionarios de principios del siglo XIX se habían manifestado de manera simple y directamenta tradicionales, pretendiendo evitar el desarrollo de la sociedad moder y del progreso ilimitado liberal, sin embargo durante el iglo XX estos movimientos incipientes tormarían formas más complejas y en muchos casos muy violentas ante la impotencia de los poderes materialistas y la  internacional plutocracia.

Más con la ascendida de las potencias materiales y la sinarquía internacional nace el espíritu conservador renovado con vitalidad etérea, el viejo espíritu así a través de la historia se iría renovando con nuevas formas, una de ellas sería el romanticismo nacionalista, otras las formas religiosas nacionalistas, etc. Este acto de defensa legítima por la existencia de todo sistema político ora porque el cosmopolitismo representaba una amenaza ya que se extendía a todas las esferas sociales, ora por la natural fuerza inherente, y su rechazo a la extinción.cuscog_05

Desde el inicio de su despertar de conciencia, ha tenido el espíritu conservador marcadas etapas, como formas de manifestaciones, algunas más religiosas, tanto paganas como formales,  otras culturales, en sus diversos hemisferios y sistemas de valores, más siempre fue principista y tradicionalista y jamás hedonista o cosmopolita. Dentro de las religiosas en occidente el catolicismo se convirtió en un refugio frente al liberal-protestantismo burgués, en medio oriente el renacimiento del islam le entregó el tono vital a su gente contra los liberalismos; algunas veces los nacionalismos fueron frente de defensa unido a la religión en algunos otros caos, la patria se levantaba individualmente con los valores tradicionales. Estas formas conservadoras tuvieron un elemento común: el rescate del Estado a diferencia de las potencias del dinero que atizaban su destrucción.

Mientras el liberalismo aun era débil  y no significaba problema no fue representativo para ninguna  corona ni principado; sin embargo cuando el espíritu conservador toma conciencia y realiza una defensa contra el movimiento subversivo liberal, aunque este ya había penetrado como un virus a todos los engranajes sociales y mecanismos de interacción: educación, cultura, economía con signo de compra y venta que se convertirían en valores supremos del mercado, la sociedad seria un mercado ergo tendría una capacidad y sobre todo finalidad de destrucción de las monarquías.Hobbes_Leviathan_big

Esta pugna natural y por ende desenfrenada; la una por la supervivencia y la defensa propia y la otra por el aniquilamiento, la destrucción subversiva y el hambre irrestricto de poder y odio hacia la primera, así como hacia las tradiciones, costumbres, y la fe; de ello surgiría un “equilibrio” momentáneo; en lo político la monarquías darían espacio cediendo poder a los partidos, todos elementos liberales, ya que el solo hecho del triunfo de los partidos era parte de la tajada de poder que reclamaban estos por la pugna; en lo religioso la reformas formarían una capa social, una casta pro mercado que se encargaría de proteger los poderes de la plutocracia. En lo científico el cultivo de una “ciencia” rotundamente atea: el positivismo, más fuerte dentro de las ciencias naturales,  dentro de este marco los conservadores se aferrarían fuertemente a la historia natural, el derecho, la hermenéutica, las artes,  la música, la pintura, refugio de los tradicionalistas, resguardo del espíritu conservador.

La economía sirvió como elemento compartido de poder,  por un lado la componenda bursátil internacional, la bolsa y la internacionalización a servicio del hedonismo, y en cuanto al espíritu conservador, el fortalecimiento de la industria nacional para orgullo de la cultura de cada pueblo. Economía que al fin y al cabo terminaría más adelante por definir esta pugna, ya que marcaría una distancia radical entre el esfuerzo conservador de la agricultura y la liberal-burgués: la producción en serie y el consumo masivo. Esta contraposición de valores sería en última instancia el verdadero campo de lucha, la una por las tradiciones y elementos naturales, la otra por la lógica utilitaria artificial que como ya conocemos terminaría primando.

Otro golpe mortal que recibe la tradición y en general cada pueblo pues de este estratagema liberal aplicado se desprendería la mundialización de la cultura del mercado, la mecanización del hombre, la democratización de la sociedad y la falta de capacidad de poder elegir las sociedades, su forma y dispositivos de gobierno que desean, convirtiendo a esta en un mercado determinando toda conciencia y pensar humano.victoria-berlin

Lo que no pudo hacer el liberalismo, ya sea por el repudio de los elementos conservadores tanto populares como aristocráticos tenían sobre ella, o porque este estaba llevando a cabo una manifestación real de su naturaleza, el desconocimiento de lo humano y nacional y convirtiendo en mercancía al hombre, mediante la industrialización y la explotación, lo pudo sí el Marxismo, es así como el marxismo levanta su estandarte contra toda tradición, este cosmopolitismo atrozmente subversivo que intento acabar con los pocos elementos que parca y celosamente cuidaba el espíritu conservador: fe, tradición, cultura, estado, leyes, nación, patria, arte, música, etc. todo es echado al fango más inmundo; los caracteres tradicionales se defienden como mejor pueden contra esta atroz violencia que llena tanto el campo científico, social, cultural, religioso, artístico;  estos mortales enemigos luego de haber acabado todo resquicio de monarquías niegan toda forma nueva de conservadurismo y conmemoran por medio de una hábil implantación de política internacional de mercado del imperio bursátil, una americanización del mundo y la divinización de las democracias serían la consecuencia de ello, repercusión lógica será que los elementos que no sean afines (en este caso explicito el espíritu conservador) serían enemigos del pueblo, de la modernidad y de la razón.

Hoy el conservadurismo ante tal despojo de lo que le pertenece a caído relegado, replegado,  y esta casi destinado a las destrucción si es que no nace una clara y categórica actitud por parte de los que aun creen el ella ya sea aristocrática o popular, de llevarla a un renacimiento y entregarla al lugar donde le corresponde, devolverla a lo económico, cultural, política y social, mediante el renacimiento de un Estado leviatán que tenga el poder, el espíritu y la voluntad firme de llevarlo a cabo.

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